Una ciudad para todos, no sólo para los autos

Una ciudad para todos, no sólo para los autos

Por Tracy Barnett
Traducción: Javier Solano

Nunca olvidaré aquel día de noviembre en que abrí mi página personal de Facebook y descubrí que los árboles que daban sombra a la avenida cerca de la casa de mis amigos en Guadalajara estaban siendo marcados para ser cortados por una motosierra.
Ciudad Para Todos había hecho una llamada a las armas – o, para ser más precisos, una llamada a las tiendas. En 24 horas, este grupo de jóvenes profesionales – arquitectos, técnicos informáticos, periodistas, y otros – han movilizado un campamento en una de las intersecciones más grandes de la ciudad, llamando la atención sobre un proyecto que consideraban emblemático para una ciudad cuya política de transportes se ha vuelto loca.

(Photo courtesy of Ciudad Para Todos)

Los lectores habituales del Proyecto Esperanza recordarán la cadena de acontecimientos que siguieron a la publicación de las notas que publiqué desde el blog ” Pasalo Aún Mejor“.
No me tomó mucho tiempo llegar hasta al desolado lugar de este campamento en el que hubieron talleres de yoga bajo los árboles, fiestas infantiles para pintar, proyecciones nocturnas de películas clásicas. Ahora sólo hay excavadoras, ruido y polvo rodeado por media milla de valla metálica. Cualquier signo de árboles ha sido hábilmente erradicado. Y prominentemente situadas a ambos extremos del lugar de construcción hay sendas pancartas que rezan: “Obra en construcción: Trabajamos por tu beneficio”.
El grupo capturó mi atención por primera vez en octubre, cuando yo estaba en Guadalajara para la conferencia de la Society of American Travel Writers. Ellos se oponían a un puente de $76 millones, el “Puente Atirantado”, diseñado para aliviar la congestión del tráfico a lo largo de una de las principales arterias de la ciudad. Gastar tanto dinero del sobrecargado erario público en un solo puente, cuando la ciudad carece de un sistema coherente de transporte público, carriles para bicicleta, cruces peatonales y mantenimiento de aceras no tenía ningún sentido, argumentaba el grupo. Ciudad Para Todos y otros grupos como Com:Plot pidieron en su lugar un plan de transporte global.
En última instancia el campamento, que duró un mes, no pudo detener la construcción del puente, pero logró algo más: contribuyó a crear conciencia en toda la ciudad de la extrema necesidad de un enfoque más plural y organizado en lo referente al transporte (o, como lo llaman aquí, movilidad). Ahora los miembros se están reagrupando después de un descanso muy necesario para planear su próxima estrategia.

Jesus Carlos 'El Negro' Soto, Felipeno Reyes, y Karla Preciado de Ciudad Para Todos

Recientemente me senté con tres de los dirigentes más activos, Jesús Carlos “El Negro”, Karla Preciado y Felipeno Reyes. Compartieron conmigo sus valoraciones sobre el campamento, el cambio social, la movilidad y muchos otros temas.

Jesús Carlos “El Negro” Soto

Lo primero que se advierte acerca de “El Negro”, tal y como le llaman sus amigos, es su cautivadora sonrisa y no la piel de bronce que le valió su apodo. Soto comenzó a interesarse por el medio ambiente gracias a su pasión por la justicia social. Ahora es un especialista en informática, aunque estudió filosofía en el ITESO, una universidad jesuita de Guadalajara, y siempre se ha identificado con los oprimidos.
“Siempre me ha gustado la naturaleza, por supuesto”, dijo. “Pero lo que realmente me llamó la atención fueron las cuestiones sociales: la pobreza, la exclusión”. Se unió a los jesuitas que trabajan con familias en riesgo en las afueras de la ciudad, donde a veces familias de 19 miembros – abuelos, tías, tíos, padres, hijos – conviven en una sola habitación. Al final, abandonó a los jesuitas, pero siguió trabajando en las comunidades por su cuenta, y hace algún tiempo tuvo la idea de crear un taller de bicicletas. Logró reunir un conjunto de 15 bicicletas usadas y las reparó para prestarlas a los niños del barrio.
Fue por esta época, en 2008, que la ciudad decidió convertir la Avenida López Mateos en un viaducto tan extenso como toda la ciudad, eliminando cualquier semáforo y haciendo prácticamente imposible para los peatones cruzar de un lado a otro sin riesgo para sus vidas.
El 22 de septiembre de ese mismo año varios grupos de ciudadanos locales decidieron unirse al Día Internacional sin Automóviles para promocionar un día de transporte alternativo. Ese fue el día en que, otro grupo, llamado GDL en Bici, se puso en marcha, y a propósito publicaré una entrevista con sus fundadores más tarde. Varios grupos iniciaron una protesta a lo largo de López Mateos, y fue justo entonces cuando Soto comenzó a ver la conexión entre el medio ambiente y las cuestiones de justicia social que siempre había defendido.
Aquel grupo fue el germen de “Ciudad Para Todos”. A pesar de los orígenes del grupo en una protesta, su estrategia evolucionó rápidamente más allá de las barricadas y los piquetes. En su lugar, comenzaron a organizar festivales para presentar los temas de sostenibilidad en un ambiente familiar y un contexto amigable. En el conservador ambiente de Guadalajara, orientado a la familia, el movimiento ganó rápidamente terreno donde otros no lo hicieron.
“Sabemos que los tapatíos (oriundos de Guadalajara) son un pueblo, prototípicamente apático,” dijo. “No les gusta implicarse en los asuntos políticos, en asuntos de la comunidad. Son más un tipo conservador de personas, a quienes les gusta estar en casa y en el trabajo, con sus familias y amigos, y mantenerse en un entorno muy privado, muy personal”.

Esto supuso un desafío para los activistas que tuvieron que pensar en una forma de plantear los problemas que fuera proactiva, en lugar de reactiva. “Hemos tenido que pensar sobre lo que realmente queríamos, y no sólo lo que no queríamos”.
Muchos de los miembros originales han desaparecido, y otros han ocupado su lugar, pero el grupo ha mantenido su misión original: promover una planificación urbana de la ciudad más enfocada en las personas, de una manera que resulte divertida, creativa y con mucho encanto.
Sin embargo, cuando los árboles comenzaron a ser talados en el camellon de López Mateos la estrategia cambió rápidamente. Los camellones son espacios amplios y arbolados entre los carriles de circulación, y en algunas partes de la ciudad son el único espacio verde público. Algunos presentan aceras o caminos y son el lugar más conveniente para pasear al perro o hacer ejercicio. Quedan tan pocos espacios verdes que la gente siente mucho la pérdida de cada árbol. Así que “Ciudad Para Todos” decidió tomar cartas en el asunto.
El campamento, con su oferta de actividades de entretenimiento y educativas para la comunidad, siempre atrajo a un buen número de personas, y dio a los activistas una oportunidad para hablar sobre la necesidad de espacios públicos, y un plan de transporte coherente para la ciudad, que proporcione alternativas para todos, no sólo a los poseedores de automóviles.

Karla “La Sub” Preciado Robles

Karla, por su parte, aunque creció en una familia conservadora centrada en el trabajo, la familia y el vecindario, tiene su propio punto de vista completamente distinto como graduada en comunicaciones en el seno del ambiente liberal de la ITESO. Comenzó a trabajar con grupos de derechos humanos y grupos ambientales en el propio campus, pero cuando llegó el momento de graduarse, terminó trabajando en la industria de la construcción.
“Fue entonces cuando realmente comencé a interesarme en cómo se forman las comunidades”, comenta ella. “Cómo crecen las ciudades, cómo se contamina el aire, como las zonas que antes eran verdes y en las que sólo había árboles ahora están llenas de gente – cómo una autovía recién construida hace dos meses para facilitar el tráfico ya está llena”.
La empresa se hizo cargo de una parcela en la Barranca de Huentitán, un cañón ecológicamente sensible que supuestamente estaba protegido “y comenzaron a venderlo como si fueran rosquillas”, dijo.
“Así que, partiendo de aquí, acabé dejando mi trabajo, porque me deprimía”.
Estuvo a la deriva durante unos meses, tratando de encontrar su lugar, tras lo cual comenzó a trabajar en la campaña de un hombre que se presentaba para un cargo público y cuya campaña consistía, en parte, en desarrollar un sistema de carriles bici. Esto la puso en contacto con Felipeno Reyes, un arquitecto local y autor de un blog sobre ciclismo popular y uno de los fundadores de la “Ciudad Para Todos.” Él y Jesús reclutaron a Karla para ser su encargada de comunicaciones.
“Así es como empecé, pero no pasó mucho tiempo antes de que yo lo hiciera todo – Comencé como la cara amable de “Ciudad Para Todos” y terminé siendo la cara agresiva”, se rió. Poco a poco su pasado como comunicadora se afianzó y terminó convirtiéndose en una más que elocuente portavoz para el campamento y para una ciudad más sostenible.
“Una de las grandes lecciones de “Ciudad Para Todos” que queremos compartir con la gente es que esta es su ciudad y que pueden vivir bien o vivir mal, realmente depende de ellos.”
“Queremos demostrar que otra ciudad es posible”, agregó Soto. “Eso a pesar de que tenemos todo este tráfico, a pesar de que aunque tenemos una ciudad que está desorganizada, contaminada y mal planificada, aún es posible arreglarla, porque se ha hecho en otros lugares”.
Próximamente: Lo siento mucho amigos pero me he quedado sin espacio, tiempo y energías.
En mi agenda: una sugerente entrevista con el arquitecto Felipeno Reyes, autor del blog ciclista Felipeno y uno de los fundadores de “Ciudad Para Todos”.

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