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Compositor de Wirikuta: “Es como una lágrima que derramó desde mi alma”

Compositor de Wirikuta: “Es como una lágrima que derramó desde mi alma”

Arriba: Los Huizaches del Desierto: Yaser Ventura, Javier Ignacio Martínez Sánchez y Juan Prado.

Por Tracy L. Barnett

La posibilidad de un atentado sobre Wirikuta, tierra sagrada por los Wixárika y muchos más, llegó por primera vez a Javier Martínez a través de una visión de un marakame Wixárika. El sueño del marakame lo marcó de por la vida: La montaña le había dicho que estaban sacando sus entrañas, su vientre.

En eso entonces, nadie sabía lo que significó el sueño. Ahora, todos los presente en esa ceremonia entienden muy bien lo que estaba revelando la montaña en esa visión. Ahora la empresa minera canadiense First Majestic Silver Corp. está preparando para abrir una mina de plata a unos pocos metros del mero Cerro Quemado, el corazón del sitio sagrado.

“Es como una lágrima derramó profundo desde mi alma, un cariño muy especial,” relata Javier, quien ha vivido en la zona durante mas de 10 años. “Entonces cuando se me invita a través de este movimiento que surgió de la aparición de esta empresa minera que entiende el territorio de otra forma, sin este peculiar matiz afectivo, cariñoso, profundo – yo creo que es tiempo para empezar a decir algo.”

Cuando Javier recibió una invitación para escribir una canción para un evento en defensa de Wirikuta, se acordó de la visión del marakame.

“Entonces nació esta cancioncita, así muy muy de mi corazón y creo que con voz de muchas personas,” dijo el compositor. “No tiene una voz subversiva así muy guerrillera para confrontar sino mas bien es una propuesta para despertar un poquito la consciencia de lo que estamos hablando, y como unir estas voces de los abuelos huicholes.”

Lo que sigue es una entrevista con Javier realizada durante una visita a las oficinas de AJAGI en enero 2011.

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Mañana en Wirikuta (Javier Ignacio Martínez Sánchez foto)

Entrevista con Javier Ignacio Martínez Sánchez
Músico y compositor de Margaritas, Wirikuta

Tracy: Como te ocurrió la idea de escribir una canción sobre la situación en Wirikuta?

Javier: La idea de Wirikuta resuena en mi corazón y en mi experiencia de vida en muchas formas, porque llegue a Wirikuta haciendo un estudio que contribuía al plan de manejo de la Reserva de Wirikuta en 1998. Entonces ahí viví en una de las comunidades que pertenecen a Wirikuta y las que están incluido en uno de las áreas núcleo, es decir áreas en que dejan las ofrendas los grupos de jicareros wixarika, y pues me involucré varios años trabajando. Después de mi trabajo de tesis me quede varios años viviendo en la comunidad de Las Margaritas del municipio de Real de Catorce.

Entonces trabajamos varias proyectos sociales junto con Eduardo Guzmán Chávez atendiendo cuatro comunidades y fue un experiencia muy grata. Después hice un estudio sobre Wirikuta y el uso del peyote. Eso es un tesis de maestría en antropología social. Entonces bueno esto en el lado académico pero a la vez interrelacionado con mi propia vida, no? Desde conocer a la gente, el matiz mas acercado al ambiente que tiene el pueblo de México en este área de la región del altiplano. Para mi fue súper enriquecedor y fue súper halagador conocer gente tan perseverante en sus tradiciones orales y sus tradiciones de relación con la naturaleza y el campo.

Tracy: Era gente Wixárika entonces?

Javier: No, son mestizos. Son personas que pertenecen a haciendas, de producción española, sus antepasados eran peones de estas tierras, con una mezcla de sangre española entre tlazcalteca, huachichila … son comunidades que se dedican al modo de producción campesino, de alguna forma, que tienen una consciencia del territorio muy profunda. Entonces de esto me enamoró ahí, me quede trabajando ahí, por supuesto mi vocación de cuidar el ambiente en que se dan las culturas tanto la mestiza tanto la wixaritari, la wixarika. Fue lo que me apasiono para quedarme a vivir ahí.

Tracy: Cuantos años has estado ahí?

Javier: He estado ya como 10, 12 años. He tenido temporadas en que he salido, pero todavía estoy ahí.

Entonces todo este cariño para esta tierra, la oportunidad para conocer un poco una pequeña luzecita del aspecto de lo que es la cosmovisión huichola me complementó mucho, el querer por esa tierra, un querer tan profundo, digamos, tan arraigado, una relación tan profunda, tan compenetrada en el organismo de las comunidades huicholas. Es como una lágrima que derramó profundo desde mi alma, un cariño muy especial.

Entonces cuando se me invita a través de este movimiento que surgió de la aparición de esta empresa minera que entiende el territorio de otra forma, sin este peculiar matiz afectivo, cariñoso, profundo – yo creo que es tiempo para empezar de decir algo en forma mas real, desde una perspectiva mas profundo, un cariño mas profundo en términos de la relación a la tierra. Ya es bastante conocido que la tierra es un ser viviente, y que tiene sus matices bioregionales de expresar la vida, y necesitamos recordar esa manera en la que todavía muchas culturas de nuestra mundo se entiende con ella.

De mi parte, la contribución digamos, a poder decir algo acerca de este asunto de minera a través de una canción, de una voz que pudiera hablar un poco desde mi parcial punto de vista sobre el asunto, teniendo que ver con mi experiencia directa en algunos momentos muy especiales en que como invitado formamos parte en ceremonias huicholas y se escuchaba la voz del marakame, con la revelación que daba al amanecer el marakame acerca de lo que había dicho la montaña, que estaba sacando sus entrañas, que era su vientre, que eso era lo que realmente necesitaba expresar la tierra …. entonces eso fue hace 10 años y todavía me queda muy grabada.

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Marakame (Javier Ignacio Martínez Sánchez foto)

Tracy: hace 10 años estaba todavía practicando minería en la zona?

Javier: No…

Tracy: Entonces estaba viendo lo que pasó hace años?

Javier: No, quizás él estaba escuchando esta voz de la montaña que estaba ocurriendo eso… en aquel entonces nosotros teníamos una preocupación más superficial sobre el saqueo del peyote. Nosotros estábamos acercando las comunidades para hacer una vigilancia comunitaria sobre el abuso del peyote. Como podemos involucrar a los que llegaba, a los actores que tienen años de entrar este territorio, en algo mas participativo, que no se les viera como algo indeseable, sino poder tener una comunicación con estas personas que llegaban, para hacerles entender de otra forma que están entrando un lugar sagrado, que necesitaba respetar, que era ademas un terreno ejidal… como darles un contexto de lo que ocurría, no?

Entonces a partir de esto apareció nuestra prioridad – pero sin embargo lo que nos reveló este marakame Eusebio fue que la Madre Tierra, la montaña, estaba diciendo que necesitaba atender este asunto, que eso fue realmente lo que le estaba dañando, no? … en eso entonces, o como premonición que lo advertían. Entonces 10 años después, Lalo (Eduardo Guzmán) comentó eso en una primera reunión que tuvimos, eso entre varias personas para saber lo que necesitábamos atender y por donde debemos empezar a darnos cuenta a lo que estaba sucediendo. Entonces nació esta cancioncita, así muy muy de mi corazón y creo que con voz de muchas personas porque de alguna forma nosotros como mestizos, como cultura digamos de la ciudad, con otra tipo de expresión también, pues hemos tenido alguna luz en nuestro camino, algo nos ha dado esta lugar, alguien que hemos pasado por ahí, o hemos tenido el patrimonio cultural mexicano, que trasciende lo mexicano por supuesto, pero para ponerlo en términos que trasciende y permite a ver esta riqueza que ha de apoyar, no? y dije que vamos a hablar de eso.

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Madre huichola (Javier Ignacio Martínez Sánchez foto)

De esta forma tuvimos una reunión y Sergio un compañero de trabajo, también de la asociación Masacalli, me pidió a formar un parte también. Me pidió a escribir una canción para un evento que íbamos a tener ahí en allá y me sentí a escribirla y pues así nació como una expresión natural. Ahora para mi era como una necesidad de contribuir en algo. La cuestión musical esta relacionado con la cultura y por supuesto con el hikuri, con la flor que crece en el desierto….mas allá de esa forma, mas allá de entender el hikuri como una forma sino como un ser, si en este mundo de comunicación, de tantos redes de que se hablan hoy, pero como transmisor de un mensaje que liga mundos en el sentido de a través de música, de las expresiones musicales, a mí me ha apasionado como un ser como el hikuri puede expresarse a través de los pueblos con diferentes tonalidades y diferentes expresiones culturales expresadas en canto, en arte, en filosofía, entonces me he dedicado mucho lo que ha descubierto los matices en los cantos de los marakames, en los cantos de los tantos culturas que no son huicholes pero que también tienen un expresión como los raramuris, como los kikapú, como los arapaho, los kiowa, los cheyenne.

Hay una ruta, dicen que todos los del Norte se ligaron con las culturas aquí del altiplano y de ahí subieron esta cultura a sus pueblos. Hay varios estudios sobre eso. No conozco a profundidad pero actualmente hay grupos del Norte hasta Canadá que tienen sus expresiones aunque son relativamente nuevo como 300 años pero también es algo que se ha tejido el mismo hikuri.

Entonces por eso, me ha llamado mucho la atención atender eso de las expresiones musicales a través de hikuri y mi propuesta es también una expresión, es una expresión de esa de alguna forma, porque la canción tiene un poco este ritmo de guitarra tradicional pero mas fusionado con algo mas moderno como pop jazz y un poco de soft rock.

Estamos también Juan (Prado, flautista), también Cesar (Castañeda, productor) y Yaser (Ventura, percusionista), y yo compuse la canción y la base de la música y la guitarra, y adaptamos unos beats de sampler, y por supuesto percusión, y los coros de Ernesto (Jiménez) están ahí, así surgió la canción Estop Maining. No tiene una voz subversiva así muy guerrillera para confrontar sino mas bien es una propuesta para despertar un poquito la consciencia de lo que estamos hablando, y como unir estas voces de los abuelos huicholes …. Nuestra propia preocupación sobre la tierra, sobre considerar un espacio tan importante mas allá, mas trascendido lo de los huicholes es un espacio, un nicho ecológico muy importante en la región, es un parteaguas, es muy claro que la minería, años anteriores lo que dejaron en los suelos, perdida de cubierta vegetal en los suelos, erosión de los suelos, contaminación.

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Wirikuta (Javier Ignacio Martínez Sánchez foto)

No creo que sea un inyector clave en el desarrollo social de la región, no? – considero que es un alarma que este sonando para atender – claro, muchas realidades sociales tienen que ver con este espacio por supuesto, pero creo que no podemos seguir empleando estas propuestas en estos espacios que son relicto, espacios donde todavía son brotes de agua naturales, de agua limpia, de manantiales, donde corren venados o sus pumas y águilas reales….animales que llaman así la atención profundamente a proyectos fuertes de conservación, sino también aquellos matices sociales, estas riquezas de pueblos totalmente compenetrados con la región, y su manera de subsistir…hay muchas propuestas, ya que se están manejando en otras reservaciones protegidas alrededor del mundo, en que ya no cuadriculan las regiones de acuerdo a las direcciones políticas de la misma sino mas bien contemplan todo unificado que tiene que ver por supuesto con cuestiones de agua, de suelo, de vegetación – y por supuesto la cuestión humana, y la cuestión cultural, y la cuestión simbólica sagrada.

Aunque las grandes aportaciones de ecología que han se manejan como dice Gregory Bateson que han impulsado el hombre al santificar estos espacios por lo menos aunque llegan al conceptos por lo menos es un avance, es todavía un ecología espiritual que necesitamos, deshacer estos conceptos para compenetrarnos un poco mas con los elementos de la naturaleza, y ahí es lo que tenemos que aprender le las culturas madre, las culturas padre, de las culturas nativas que nos enseñan bien como es ese dialogar como es esa comunicación como es esa relación.

Prácticamente todo eso que te platico quede un poco resumido en esta canción, musicalmente es algo muy modesto muy sencillo, no es la gran obra maestra, pero engloba muchos pedacitos que tratan de decir algo y de llegar al corazón de las personas para que podamos voltear a ver estas realidades, para decir que ya basta, ya es hora de que sepan mucha gente que están dándonos cuenta que estamos acabando con nuestro mundo, con nuestros pequeños jardines, nuestros espacios para respirar, para caminar, para conectarnos con nuestra tierra, con nuestra madre que nos ha mantenido aquí como si fuera un escenario natural para vivir nuestros verdades, no? y nuestros sueños.

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Aquí son las letras de la canción: Estop Maining

Salvando lo sagrado en Wirikuta: Cómo ayudar

Salvando lo sagrado en Wirikuta: Cómo ayudar

REAL DE CATORCE, San Luis Potosí, México – Cada día, Rodolfo Cosío ruega por el futuro del planeta. También ruega que no sea el ultimo generación de una tradición en vías de extinción.

Como un joven jicarero, él es uno de los guardianes del peregrinaje milenario de los pueblos Wixaritari o Huichol. Cada año, viaja con sus compañeros hacia los sitios sagrados de sus ancestros en las cinco direcciones, ofreciendo oraciones y ceremonias que, según sus creencias, son esenciales para equilibrar las energías de un planeta en peligro.

Cada rato, explica a sus hijos la importancia de vivir una vida sencilla, de mantener las tradiciones, de ayunar y esforzarse mucho más allá de los límites de la comodidad para mantener vivos los fuegos ceremoniales como hicieron sus ancestros durante más de 1,000 años. y ruega que este año no será el último mantener recibir las enseñanzas de su planta sagrada, el híkuri, o peyote.

Hace unas meses, Cosío y otros miembros de su comunidad recibieron las noticias que Wirikuta, el mas importante de sus sitios sagrados cerca de Real de Catorce en el estado de San Luis Potosí, ha sido concesionado a una empresa canadiense para una mina de plata – a pesar del hecho que el sitio está dentro de una reserva cultural y natural protegida por leyes nacionales y estatales por la tradición Wixarika y por la presencia de unas 16 especies en peligro de extinción. Las noticias fueron recibidas con incredulidad.

“Lo que están planeando significa la destrucción de nuestra cultura,” dijo Cosío. “Es como un muerte espiritual para nosotros.”

En el corazón de Wirikuta está Reuu´nax+ (pronunciado aproximadamente Leu´unarr), o Cerro Quemado, el sitio donde el sol nació según la cosmovision Wixarika. Aquí se encuentra varios manantiales sagrados “…pues por ahí pasaron los antepasados cuando el mundo se formaba…” donde están obligados a celebrar ceremonias cada año. Aquí en este desierto es donde recolectan el sagrado híkuri que utilizan por sus oraciones y ceremonias. Y aquí será el sitio de la próxima batalla por los recursos naturales aquí en México, porque los Wixaritari no están dispuestos a dejar que su sitio ceremonial sea profanado sin una lucha.


Otro líder Wixaritari, Santos Carillo de la Cruz, en Real de Catorce, Wirikuta

La comunidad Wixaritari publicó una llamada por apoyo de la comunidad internacional en septiembre y nombraron coordinando la defensa a AJAGI, A.C. la Asociación Jalisciense de Apoyo de Grupos Indígenas, A.C., una organización de derechos indígenas con una historia de mas de 20 años trabajando para recuperar y proteger las tierras huicholes. Desde entonces, varias organizaciones en México se han unido para formar el Frente en Defensa de Wirikuta “Tamatzima Wa´ha” (el agua de nuestro hermano mayor).

Las organizaciones ahora están trabajando juntos para organizar la defensa legal, para conscientizar la gente de la zona y para montar una campaña nacional e internacional.

“Frente a los enormes retos que tenemos como humanidad por la destrucción ambiental, el cambio climático y la contaminación industrial, no es posible que la ambición económica nos lleve hasta el extremo de destruir lugares de tan alto valor espiritual, cultural y ambiental, “incluso pasando por encima de las leyes y los más elementales derechos humanos,” dijo Carlos Chávez, fundador de AJAGI. “Debemos acompañar esta causa que es de toda la humanidad porque no hacerlo será uno más de los clavos que pondremos para la cancelación del futuro.”

Como puedes ayudar

Hay varias maneras en que puedes apoyar los pueblos Wixaritari en su lucha para proteger su cultura y sus sitios sagrados.

* Hacerse parte del Frente en Defensa de Wirikuta que está manejando una lista de contactos para mantenerles avisados de los novedades en el caso. Para mantenerte al tanto, escribe al ajagi1@prodigy.net.mx o llamar al (52-33) 38256886 y dejarles saber que quieres ser inscrita(o) a la lista. También puedes seguir las noticias en el blog SALVEMOS WIRIKUTA, y en su página de Facebook, Salvemos Wirikuta. También revisa la página especial de Wirikuta del Centro de Investigación Wixarika y NO a la Minería en Real de Catorce.

* Organizar una campaña de cartas a funcionarios mexicanos; cartas personales tienen mas impacto, pero si prefieres puedes utilizar un sitio automatizado. Cultural Survival, una organización dedicada a la concientización sobre derechos indígenas, lanzó una campaña internacional de cartas con las direcciones y las cartas aquí, junto con una alerta que explica el asunto en detalle. Salva la Selva tiene otra que llega a mas funcionarios.

* Firma la petición: http://www.thepetitionsite.com/2/proclamation-in-defense-of-wirikuta/

* Apoyar la defensa legal y el trabajo de concientización. El Frente está trabajando para apresurar el gobierno mexicano, para frenar la mina antes de que empiece la explotación. Si eres un miembro de una organización que puede apoyar con una declaración en apoyo de los pueblos Wixaritari, si conoces alguien con conocimientos especializados como expertos de agua, medioambiente o minería que pueden apoyar, contacte a AJAGI.

* * Hacer una donación al Frente a través del Proyecto Esperanza en esta pagina con la notificación WIRIKUTA, o con un deposito a la cuenta de AJAGI (c/o CARLOS CHÀVEZ REYES, HSBC, Sucursal 00701, Clave interbancaria 0213 2004 0392 525721)

* Sobre todo, pasen la voz! Y juntate con Rodolfo y su pueblo wixaritari en sus oraciones para un mundo equilibrado, sano y salvo para todos.

Instituto de Permacultura sana las heridas de la guerra

Instituto de Permacultura sana las heridas de la guerra

Por Tracy L. Barnett

SUCHITOTO, El Salvador – Una suave brisa agita el techo de paja del refugio en la cima de la colina, aquí en el Instituto Permacultura. Una mariposa morfo pasa revoloteando, su color azul eléctrico acentúa agudamente contra el azul apagado del volcán de Guazapa al fondo. Un fondo pacífico incongruente con la violencia, masacres, tierra quemada y evacuaciones forzadas que arrasaron con esta región hace menos de 2 décadas.
Esa montaña, que era el único escondite de las fuerzas guerrilleras en kilómetros a la redonda, era bombardeada diariamente y quemada repetidamente, y el propio pueblo de Suchitoto se convirtió en un campo de batalla.

Llovían cientos de toneladas de artillería, fósforos blancos y napalm, en los bosques de estas tierras los cuales alguna vez fueron exuberantes, incluso secando los manantiales, las personas obtenían agua.

Pero la Madre Tierra tiene una manera de salvarse a sí mismo, y a sus habitantes; y estas tierras y la gente que la trabaja, son una prueba viviente de esta realidad.

El Instituto de Permacultura – El Salvador, o por sus siglas IPES, ha transformado esta pedregosa montaña en la región de Suchitoto, una hora de la ciudad capital de San Salvador. En parte por las fuertes organizaciones comunitarias, que se formaron antes de la guerra, Suchitoto se ha demostrado ser tierra fértil para una nueva propuesta del desarrollo de la comunidad iniciado por los campesinos, excombatientes y una permaculturista terca de origen británica.

Karen Inwood era una especialista en el desarrollo comunitario, en busca de una propuesta diferente cuando conoció a Juan Rojas, un ex disidente salvadoreño, forzado a dejar su país durante la guerra. Rojas, por un giro del destino, terminó en Australia, donde conoció a Bill Mollison, fundador de un sistema innovador de diseño ecológico conocido como permacultura.

Rojas se emocionó con la idea del sistema como una propuesta para reconstruir su país después de la guerra, y regresó en 1993 luego que los Acuerdos de Paz fueran firmados, para ver qué podía hacer. Al darse cuenta que los principios permaculturales tienen mucho en común con las prácticas ancestrales de agricultura, inició en el fuertemente impactado departamento de Morazán, el cual es también el lugar donde aun vive la concentración más grande de indígenas. El empezó a trabajar con los campesinos locales para aprender sus prácticas tradicionales. Utilizando el método de campesino a campesino, empezó a difundir estas ideas de los principios de la permacultura, y luego empezó a trabajar con líderes en el departamento de La Libertad y su natal Sonsonate.

El primer diseño permacultural mesoamericano se llevó a cabo en Perquín, Morazán en 1998 con la participación de campesinos de México, Guatemala y El Salvador. Estos primeros permaculturistas mesoamericanos continuaron para formar la base de lo que luego se convirtió en IPES en El Salvador y IMAP en Guatemala, entre otros.

En el 2000, viajó a Inglaterra para asistir a un curso de entrenamiento de ecoaldeas en la Fundación Findhorn, y Karen, a quien conoció allá, se intrigó con su proyecto.

Se dirigió a El Salvador para ayudarlo a construir el Instituto de Permacultura, y llegó a un país desesperadamente necesitado de lecciones de autosuficiencia y sustentabilidad, de la cuales Juan y otros se encargaban de esparcir.

“Siempre he visto a las ecoaldeas como un estilo de vida alternativo para aquellos con los recursos para comprar tierra e ir al campo y hacer lo suyo,” dice ella. “Mi interés era usar la permacultura para impulsar un cambio social, más que para una elección de estilo de vida, y vine a El Salvador precisamente para eso.”

La permacultura, como Inwood lo explica, puede ser aplicada en todo, desde agricultura, a arquitectura a diseño comunitario. Su mayor aplicación aquí, por el momento, es enseñar prácticas sustanciales de agricultura y de vida, para los agricultores de subsistencia que luchan al filo de la supervivencia en todo el campo salvadoreño. En la práctica, puede significar la diferencia entre la desnutrición y la miseria, y una vida de buena salud, dignidad y autonomía. Además, en una era de cambio climático, cuando esta pequeña y densamente poblada nación centroamericana ha sido nombrada entre las más vulnerables del mundo, todos hablan de la seguridad alimentaria, y la permacultura parece estar tomando una más grande y nueva vida.

Luego de una década de trabajar en la oscuridad de este campo, con un mínimo de apoyo financiero, sobre todo de donantes individuales y fundaciones en Inglaterra, Inwood ha empezado a ver los frutos del esfuerzo del grupo. Más de 1,000 familias han adoptado las prácticas de la permacultura en sus tierras, y están sembrando productos orgánicos para su propio consumo y para venderlos. Un grupo de promotores, o agricultores que se convirtieron en maestros de permacultura, utilizan el método de campesino a campesino, trabajando a través de las conexiones ecológicas regionales, esparciendo los principios de la permacultura en los pueblos.

Esta tosca, típicamente montañosa y no particularmente fértil parcela se ha convertido en un centro de educación y sitio de demostración para la difusión de una nueva propuesta para la vida rural aquí en El Salvador, una propuesta que promete sacar a sus practicantes de la pobreza y hacia la auto-suficiencia, en armonía entre ellos y con la naturaleza.

Es un lugar rústico y simple, mayormente construido con materiales naturales encontrados en el lugar, y con una gran diversidad de cultivos, trabajados por un sencillo y apasionado equipo de campesinos.

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Otros proyectos en el remoto departamento de Morazán, una de las regiones más pobres del país y uno de las más afectados por la guerra, han iniciado y están floreciendo; los gobiernos municipales brindan su apoyo, y varios cientos de familias practican ahora la permacultura, con un equipo de promotores en el lugar que se empiezan a esparcir aun mas en el campo.

Ahora, luego de años de conocer y trabajar con otras organizaciones de desarrollo comunitario en la región, y siendo repetidamente ignorados, los líderes regionales empiezan a buscar el asesoramiento y aportaciones de IPES.

Más recientemente, los representantes del gobierno izquierdista de Mauricio Funes han expresado su interés en aplicar los principios de la permacultura, a un programa de seguridad para la comida nacional y que apunta al fortalecimiento del rol de las familias campesinas.

Inwood no está segura de qué ha causado el repentino interés, pero especula que se trata de las recientes crisis causadas por el cambio climático: los cultivos se arruinan debido a las intensas inundaciones, seguidas por sequías. Una gran parte de los cultivos de frijol centroamericano se han arruinado, y el precio de lo que queda se ha ido al cielo; el precio de la canasta básica ha aumentado un 300 por ciento en septiembre y octubre.

Irónicamente, justo cuando IPES ha iniciado a romper el hielo con las agencias del gobierno, y justo cuando los servicios del grupo están siendo ampliamente buscados, sus fuentes de financiación han caído precipitadamente. La caída en el precio de la Libra Esterlina ha tenido un alto costo, al igual que la crisis financiera ha dejado a los fundadores con menos para compartir.

Al mismo tiempo, el gobierno de Funes ha heredado el sistema tradicional de patrocinio de asistencia agricultural, en el cual $33 millones en “paquetes” agrícolas, que contienen semillas hibridas y agroquímicos, son distribuidos en todo el país.

En su primer año de administración, antes que el joven gobierno tuviera la oportunidad de organizar una alternativa, los paquetes agrícolas se entregaban de manera tradicional, lo cual generaba protestas entre aquellos que no los recibían. El gobierno se dio cuenta que el sistema antiguo no estaba funcionando, y ahora está en busca de nuevas alternativas, dijo Karen. La Permacultura es una de esas alternativas.

“Estamos emocionados, pero al mismo tiempo es un desafío,” confesó ella, abriendo más sus expresivos ojos azules. Esos ojos azules, junto con su generosidad, su dulzura y su español con acento británico, han usado su magia con más de algún burócrata de corazón duro, me imagino, viéndola presentar sus ideas a un par de autoridades de la Fundación de Desarrollo de las Naciones Unidas. La pareja se fue impresionada con lo que vio, y programaron otra reunión con IPES para la próxima semana.

Al contrario del toque británico femenino de Karen, se encuentran las propuestas apasionadas y muy salvadoreñas de Agustín “Maclobio” Duran y Alejandro Martínez, dos ex guerrilleros salvadoreños quienes tomaron el curso de diseño y terminaron convirtiéndose a la causa de la permacultura. Ambos ven la permacultura como un medio para alcanzar las mismas metas que buscaban en la revolución: una vida digna para sus familias.

Después de la guerra, un ejército de organizaciones no gubernamentales llegaron a El Salvador, cada una con una propuesta diferente para resolver los problemas profundamente arraigados del país. Al igual que otros de IPES, Agustín es fundamental en su propuesta. Ninguna de las que ha visto últimamente eran viables, dijo, e incluso algunas eran falsas; juntas, se fueron de las comunidades dejándolas dependientes mentalmente, y de alguna forma peor de lo que estaban antes. La permacultura, por otro lado, ofrece un modelo diferente, uno que capacita a las personas para tomar el control de sus propias vidas.

“Yo lo veo como una diferente forma de revolución, una que alcanza justo por lo que estábamos peleando – una vida digna para nuestra gente, comida saludable y una educación,” dijo.

“De todo lo que he visto desde la guerra, y de hecho en toda mi vida, la permacultura es lo que más me convence; es una propuesta más integral. Por supuesto, requiere de mucho sacrificio, pero si pudimos resistir todos los riesgos y dificultades de la guerra, también podemos hacer esto.”

Para Alejandro, el cambio a esta forma de agricultura es urgentemente necesario, no solo individual, sino a nivel comunitario.

“Si continuamos con las mismas prácticas de agricultura que hemos heredado, vamos a sufrir una gran escasez,” dijo. “Si podemos difundir las ideas de la permacultura, podemos vivir bien todos, y tener un mejor sistema para heredarles a las futuras generaciones.”

Agustín asintió. “Ese es el reto que enfrentamos,” dijo. “Si podemos transmitir estas ideas exitosamente, en 20 años las cosas aquí serán muy diferentes, y tal vez podemos desviar un poco nuestro actual rumbo hacia la destrucción. Ya tenemos encima de nosotros los efectos del cambio climático – pero desde la trinchera de IPES, podemos minimizar el impacto y las consecuencias que ya estamos sufriendo.

“Nosotros como campesinos, gente que no tiene poder económico, queremos mostrar al mundo que se puede confiar en soluciones y alternativas tan simples de la naturaleza que nos rodea, que podemos tener múltiples soluciones para grandes problemas, y podemos resolverlos. Es solo cuestión de educación y conciencia.”

Para más información sobre el Instituto de Permacultura – El Salvador, para pagar por una visita o para enlistarse como voluntario, visite su sitio web y/o página de Facebook.


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De sierra al mar: Los Huicholes dejan huella en el COP16

De sierra al mar: Los Huicholes dejan huella en el COP16

Por Tracy L. Barnett

CANCUN – “Llegando al mar es muy importante, no puedes llegar como si fuera cualquier cosa,” nos dijo Antonio mientras que atravesamos la noche en camino a Isla Blanca. “Consideramos sagrado al mar también – tuvimos que pedirle permiso para estar allí.”

Fue así como nos encontramos parados frente a la orilla de las olas, haciendo una oración de gratitud y tirando galletas de chocolate y monedas de pesos hacia al Caribe junto con nuestras oraciones.

Antonio hizo una petición elocuente a los grandes espíritus del mar y a las cinco direcciones sagradas para pueblo Wixarika, pidiendo especialmente para que en los trabajos de la cumbre climática COP 16 todo saliera bien en favor de la humanidad, bien para todos que asistieran, bien para todos los hermanos indígenas del mundo. La vela fue presentada como ofrenda al mar y una última chispa fue llevada por la brisa hasta a la orilla. Tierra, viento, fuego, agua: mejor inicio a nuestra primera visita a Cancún no hubiera sido posible.

Antonio Candelario había sido elegido como representante de la comunidad Wixarika de Santa Catarina para los eventos del COP 16, junto con Rodolfo Cosío, un jicarero o portador de la tradición milenaria del peregrinaje sagrado de su gente. Jesús Lara, un líder importante en la comunidad vecina de San Sebastián, había sido elegido también. La delegación Wixarika fue completada con Tunuari Chávez, asesor técnico de la Asociación Jaliscense en Apoyo a Grupos Indígenas (AJAGI), y por mí, Tracy Barnnett, que recientemente me integré como voluntaria en el Frente en Defensa por Wirikuta. Estábamos ahí para levantar la voz sobre los peligros de la minería a cielo abierto que está a punto de empezar la explotación de la plata en el desierto Wirikuta, Real de Catorce, el sitio mas sagrado de los Wixaritari.

Llegamos a Cancún a las 5:20 y ahí esperándonos en el aeropuerto estaban Jack y Belem, una pareja encantadora quienes nos abrieron su casa y sus corazones durante nuestra estancia de una semana. Después de la cena montamos su amplia camioneta, que sirvió como nuestro transporte durante el evento, rumbo a Isla Blanca, una reserva natural lejos de los hoteles gigantes, el caos turístico y del desastre ecológico que es Cancún.

Muy temprano por la mañana, el sábado 4 de diciembre, tuvimos nuestra primera entrevista en el campamento de la Vía Campesina, uno de numerosos sitios dedicados a eventos relacionados con la COP16, con la periodista chilena Paulina Acevedo, la cual rápidamente se convirtió en una rueda de prensa con una docena de periodistas y una amplia audiencia, desde Notimex hasta radios comunitarios y medios alternativos. Muchos se sentían atraídos por la hermosa lona que llevábamos, diseñada por Yaser Ventura de AJAGI con el arte tradicional de los Wixaritari, que decía “NO a la minería de Wirikuta.”

En ese momento se incorporó para apoyar al grupo Mónica Vulling en representación de Masacalli, organización que tuvo la encomienda de agendar entrevistas con los medios nacionales e internacionales y recaudar fondos para la misión.

Inmediatamente después de la entrevista asistimos a la ceremonia de apertura del evento, una gran ceremonia maya con velas y copal y una hermosa y enorme mandala con elementos de la naturaleza colocada en el frente del escenario.

El trío de compañeros Huicholes llamaron mucha la atención con sus hermosos trajes tradicionales y los periodistas los interceptaban a cada paso para pedir entrevistas. La más importante durante esta mañana fue la de Elizabeth Press de Democracy Now, que incluyó dos comentarios de Jesús y Antonio en su reportaje sobre la Vía Campesina.

“Como pueblos indígenas de la sierra, somos protectores del medioambiente,” dijo Antonio. “Estamos rogando al mundo en nombre de la vida por toda la humanidad. Pero esta gente que saben tanto y tienen toda la ultima tecnología no entienden que han roto el vientre de la Madre Tierra con toda su explotación del petróleo, la minería, los cementeros, las carreteras y la deforestación.” La nota y video se puede encontrar en la siguiente liga: Democracy Now

Acto seguido tuvimos una reunión en el Hotel Radisson con los delegados oficiales del Congreso de Pueblos Indígenas para la COP16, donde los miembros de la delegación Wixarika compartieron sus ideas en la la preparación de una declaración oficial de los pueblos indígenas para ser entregada en el cumbre climática.

El día termino, al fin, con dos entrevistas más: la primera con Emily Hunter de MTV-Canada, y luego con Maricarmen Wister de TV Cable.

El domingo empezó con otro par de entrevistas, esta vez en la muy diferente zona hotelera de Cancún, con sus torres modernas y centros comerciales. “Ya no estamos en México,” comentó Rodolfo. “Parece que hemos entrado a Miami.”

La primera entrevista fue con Isaías Pérez de El Universal, seguido por Adolfo Córdova Ortiz de Reforma. La primera nota de Reforma ya salió y se presentará en una siguiente publicación en este espacio (Masacalli). Ya que Reforma no tiene sitio abierto, van dar seguimiento al asunto en su sección de cultura y quizás en un suplemento de medioambiente.

Luego aprovechamos la presencia de Jack, quién trabaja como guía turístico, para conocer un cenote, una formación maravillosa que es característica de la región. Terminamos en la Villa Climática, otra sede de actividades armada para la COP16, donde logramos concretar un espacio para hacer una presentación la siguiente noche.

Entretanto, nos enteramos que un concierto del “El Tri”, se iba a llevar a cabo ahí mismo en un par de horas, y algunos lo aprovecharon para asistir. Fue un evento grande con miles de personas gritando su apoyo por la Madre Tierra y exigiendo un sistema más sustentable y equitativo.

El lunes nos dirigimos al Espacio Mexicano para el Dialogo Climático, en el que se celebraron una serie de eventos sobre Bosques, Soberanía Alimentaria y Pueblos Indígenas. Ahí nos reunimos con uno de los organizadores, Carlos Beas de MAIZ, quien invitó a la delegación a participar en el panel. Rodolfo en representación de la comitiva presentó a la audiencia el problema de la minería en Wirikuta, junto con líderes como Roly Escobar Ochoa de Guatemala, Sandy Gauntlett de Nueva Zelanda, y Ben Powless de las Primeras Naciones de Canadá.

Después organizamos una reunión con Francisco “Chico” Mateo de la Asamblea de Comunidades Departamentales de Huehuetenango, quien compartió la historia de las comunidades mayas y su resistencia a los cientos de concesiones mineras otorgadas por el gobierno guatemalteco, y la experiencia del departamento vecino de San Marcos, sitio en que se instaló la destructiva y muy controvertida Mina Marlin, de la corporación canadiense Goldcorp.

Así mismo, la delegación fue entrevistada por Robert Free Galván y Brenda Norrell para un artículo que aparece en Censored News (Noticias Censuradas). El día termino con una presentación multimedia por la delegación en inglés y español, con música tradicional Wixarika y audiovisuales, en el sitio de la Villa Climática.

El martes 7 de diciembre fue un día de movilización en Cancún. Vía Campesina organizó una marcha y el Espacio Mexicano y Esmex organizaron otra. Nos integramos en la de la Vía Campesina simplemente porque fue esa marcha que encontramos primero, y marchamos desde el centro de Cancún hacia el Moon Palace, sede del cumbre oficial. Nos paró un reten de mas de 100 policías antimotines y no pudimos seguir, pero pudimos escuchar los reportes de delegados representantes de los movimientos sociales, incluso de los gobiernos de Bolivia y Paraguay, que están impulsando una agenda alternativa y mas equitativa pero con muy poco éxito. Durante la marcha los compañeros cumplieron con muchas entrevistas, entre ellas las de Radio Pacifico de EEUU, Telesur de Venezuela y Yomiuri Shimbun de Japón.

El martes por la noche se realizó una entrevista con Ana Paula Ondorica para el programa “La Otra Agenda” de TELEVISA, aunque aún no ha sido presentada al aire.

El Miércoles, el día final, terminó con una mañana de conferencias sobre la problemática de las minerías transnacionales por toda América Latina, en la cual Tunuari representó la delegación junto con representantes de Bolivia, Guatemala, El Salvador y otros países.Tunuari también hizo una entrevista muy detallada con Eugenio Bermejillo con la red de radios comunitarios de América Latina, y luego los compañeros terminaron la noche con Matilde Pérez de La Jornada.

Antes de la entrevista, los compañeros aprovecharon por un breve regreso a la playa, lo cual disfrutaron al máximo.



Temprano la proxima mañana, todos tristamente nos despedimos con abrazos y fotos – un viaje inolvidable para todos, y con la misión cumplida.


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Una de las presentaciones de Rodolfo – otras entrevistas y videos se sube pronto:

Aguila y condor se encuentran en visionario consejo

Aguila y condor se encuentran en visionario consejo

Escrito por Tracy L. Barnett
Traducido por Stella Maris

CHALMITA, México, México – Mucho antes de que el sol aparezca sobre los blancos acantilados alrededor nuestro, este pueblo provisorio viene a la vida. Los guardianes del fuego ceremonial están avivando las llamas para el temazcal, el equipo de cocina corta y pela y revuelve los alimentos, el humo se eleva desde la tienda de las mujeres. De pronto el resonante llamado de la caracola suena a lo largo del valle, llamándonos para saludar al sol, y el grito de un águila atraviesa el aire como una bendición.

Nos hemos reunido en este valle encantado para el Llamado del Águila, la décima reunión intercontinental de un grupo de personas visionarias y emprendedoras que en silencio están cambiando el mundo desde adentro hacia afuera: el Consejo de Visiones – Guardianes de la Tierra.

Unos 500 visitantes de lugares tan lejanos como Australia y tan cerca como los vecinos de Chalmita – cineastas y agricultores, psicólogos y chamanes, artistas y maestros, punks de peinados puntiagudos y poetas líricos – están aprendiendo a vivir juntos bajo el cielo azul y las estrellas brillantes de una itinerante eco-aldea concebida hace más que hace una década bajo la bandera de la Caravana Arcoiris por la Paz y el Movimiento Mexicano Biorregional, entre otros. Para finales de la semana, este evento habrá tocado las vidas de más de 1,000.

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Este décimo encuentro es un evento muy especial por muchas razones, el principal de ellos es que sus organizadores lo ven como el cumplimiento de una profecía inca. Cuando el Águila y el Cóndor vuelan juntos, según la profecía, esto marcará el inicio de una Nueva Era – el águila que representa el Norte y el Cóndor que representa el Sur. Aquí en este valle sagrado, yace a la sombra de una antigua pirámide en medio del fértil Bosque de Agua, un grupo de alta energía de visionarios, artistas, soñadores y hacedores del Norte y del Sur que han completado el círculo.

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Hace catorce años, un grupo ya legendario de ellos, entre ellos Alberto Ruz Buenfil, también conocido como el Subcoyote – primo de Fidel Castro e hijo del arqueólogo que descubrió los fantásticos tesoros escondidos de Palenque – partieron de esta región en un viaje épico con el fin de crear las bases para un movimiento intercontinental del medio ambiente, espiritual y social. Después del primer congreso internacional del Consejo de Visiones en Tepotzlan, se dirigieron en un autobús pintado como una mazorca de maíz a través del territorio zapatista de Chiapas, a través de las montañas volcánicas de América Central, la selvas colombianas, las sabanas venezolanas, la cordillera de los Andes, los desiertos del Perú y Chile y las tierras bajas tropicales de la Amazona hasta llegar a la punta del continente en la Patagonia. Utilizando el teatro y las artes para plantar las semillas de la esperanza, la paz y la sustentabilidad en zonas de conflicto, asentamientos indígenas y barrios pobres, conectaron y alimentaron movimientos sociales en todo el continente.

Su segundo evento internacional, el Llamado del Cóndor en 2003, reunió a unos 1,300 activistas y artistas al Valle Sagrado de Machu Picchu en el Perú para iniciar la labor de consolidación de una visión para una transición a una nueva era.

El tercero, el Llamado del Beijaflor en 2005, reunió a más de 1500 en la Chapada dos Veadeiros, Brasil, para unificar los movimientos latinoamericanos con los brasileños.

Ahora, después de 13 años, esa caravana por fin ha llegado de regreso a sus raíces, y las semillas que plantaron aquí en México y en todo el continente han venido floreciendo en un evento increíble que está despertando incluso al más cínico y reservado de nosotros. Las lágrimas fluyen libremente en los círculos de la danza, en la oscuridad del temazcal, en los abrazos de viejos amigos que se acaban de conocer.

Pero esto está lejos de ser un grupo de encuentro para sentirse bien. De hecho, está lejos de todo lo que he experimentado. Estas personas están enfrentando el futuro con los ojos bien abiertos, dolorosamente consciente de la crisis de recursos y el clima que se ciernen en el horizonte. Tampoco es una sesión de apretones de manos. Aquí nadie está esperando que el gobierno resuelva esta crisis pendiente, aunque los líderes del gobierno están aquí para participar en los foros, talleres y demostraciones en las áreas que abarca la ecología, la salud, la espiritualidad, las tecnologías apropiadas, y la educación entre muchas otras. Escolares locales, también, han sido invitados para participar en los paneles para aprender de la autosuficiencia y los jóvenes locales participan en la organización de foros de acción política y social preparándose para tiempos turbulentos en un mundo post-petróleo. La Universidad Gaia está aquí también, ofreciendo una nueva visión para la educación y otorgando diplomados a unos estudiantes que completan aquí un currículo de diseño ecológico.

Un equipo está construyendo un horno de barro y ladrillos, mientras que otro fabrica un reloj solar, otro grupo está aprendiendo sobre técnicas de curación a base de hierbas nativas, mientras que otro está levantando el tipi ceremonial que será la sede de un poderoso circulo de mujeres sanadoras, y otro está discutiendo estrategias para la protección de este valle, un centro estratégico, pero altamente vulnerable para la conservación del agua. Otra iniciativa está juntando fuerza para apoyar el pueblo Huichol o Wixarika en su lucha para proteger su sitio más sagrado, el Cerro Quemado en Real de Catorce, o Wirikuta, de una mina a cielo abierto propuesta por una transnacional canadiense.

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Rituales sagrados de las tradiciones más importantes del mundo se mezclan con la danza y las creaciones del arte y la canción para aumentar la energía durante toda la semana a un nivel que nunca pensé posible. Las actividades van desde el amanecer hasta las 3 am, pero el sueño parece superfluo.

La culminación del evento se produce después de una noche de vigilia para saludar el amanecer, un grupo de danzantes aztecas espectacularmente pintados y emplumados nos esperan en torno a un fuego ardiente, y estalla un mandala de baile, ritmo y canto.

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Mientras me siento a escribir, tratando de poner este fenómeno en palabras, recuerdo las de Alberto Coyote mientras estábamos juntos en el último día.

“Todo es tan perfecto”, le dije. “Lo único que lamento es que es simplemente imposible de ponerlo en palabras.”

Él se rió a sabiendas – El autor de varios libros sobre la caravana y sus Guerreros del Arco Iris, involucrado ahora en un proyecto para llevar las lecciones de la caravana a la ciudad de México, también ha luchado con este problema diariamente.

“Nadie te cree cuando intentas explicarlo”, dijo. “Ellos te dirán, ‘No haces más que escribir lo que quisieras que hubiese sucedido.” Simplemente no hay manera de explicarlo -. Solo tienes que vivirlo.”

Nunca un ser humano vivió sus palabras más auténtica, poderosa y bellamente que el hombre en el corazón del cual, esta visión se hizo realidad. No puedo hacer nada mejor que terminar con algunas de esa reflexión que Alberto compartió con nosotros, conmemorando el bicentenario y centenario de México.

“Estas tierras fueron hace doscientos años el escenario de batallas sangrientas; mucha sangre se derramó entre nuestros abuelos y abuelas para dar un paso más en el proceso de evolución, de crecimiento, a nuestra propia libertad como personas, como pueblo, como nación… Hace cien años en estas tierras derramo mucha sangre, también de nuestra gente, con el mismo propósito, para poder caminar con un poco más libertad, más fuerza.

“Hoy estamos aquí reunidos por el mismo propósito, porque juntos estamos creando nuestra propia libertad, no solamente para México, sino para el planeta entero.

“Hace 200 años empezó el proceso de nuestra independencia. Hoy, lo que nos hemos aprendido, es que somos interdependientes. Todos de todos…La independencia no existe. Estamos generando hoy una nación planetaria, interdependiente.

Esta fecha la llevamos ya en el corazón de cada uno de nosotros, ya que este día damos todos un paso más en este camino a la libertad, este camino de la dignidad y la justicia. Todos somos responsables por todos y todo lo que sucede. Nuestro compromiso, siendo los primeros que iniciamos esta lucha y este camino es que ya no lucharemos, con armas de guerra sino con armas de danza, de música, de arte, de ceremonia, de ritual.

“Si hace cien años aquí dio inicio el proceso de una revolución, hoy también venimos para dar un nuevo paso, venimos a celebrar una re-evolución de la consciencia.

“Estamos parados aquí hoy en día, gente de todo el planeta, y cada uno de nosotros trae consigo a todos sus ancestros, todas sus tradiciones, a todos los luchadores del pasado. Cada uno de ustedes, es fruto de todo esas sangres, de esas luchas que en el pasado se dieron, para que hoy pudiéramos estar aquí presentes, celebrando, juntos en el mismo círculo, con un mismo corazón y una misma visión. Justamente en este día de hoy.

“Nuestros abuelos nos hablaban de profecías. Hoy nos están viendo, y ven que nosotros somos aquellos que ellos esperaban.”

Dando Gracias, Haciendo Paz

Dando Gracias, Haciendo Paz

Escrito por Tracy L. Barnett
Traducido por Claudia Duarte

CIUDAD DE MEXICO, México – Día de Acción de Gracias – Desperté esta mañana lejos de mi hogar y mi familia pero impregnada de un profundo sentido de gratitud.

Agradecida por el sol que empezaba a iluminar el cielo por afuera de mi ventana, agradecida por los queridos amigos que me acogieron en esta ciudad de ciudades. Agradecida por la salud y el apoyo de mi familia, que continua amándome incondicionalmente a pesar de mi espíritu errante.

Mas que nada en este día estoy agradecida por el camino que he recorrido en este año, un camino que me ha guiado, inspirándome una y otra vez mientras viajaba de México a Argentina, buscando aprender de aquellos que están cambiando nuestro mundo a su propia manera.

Comencé este año sintiendo dudas acerca del futuro de la humanidad, de hecho, el futuro de toda la vida en este planeta, el pico del petróleo, el cambio climático, la inseguridad alimenticia, las crisis financieras, las crisis por falta de agua – oscuros informes han sido revelados por científicos renombrados alrededor del mundo, diciendo que hemos sobrepasado el punto de no retorno. No hemos administrado correctamente nuestra herencia, y tiempos turbulentos se acercan – de esto podemos estar seguros.

También albergue miedos y dudas acerca de mi propio futuro como periodista profesional, que ha dedicado la mayor parte de su vida profesional a una industria que esta desechando periodistas como un árbol de arce abatido por vientos de otoño.

Así es que me dirigí al sur, en busca de inspiración en este problemático mundo, entre las personas que siempre me han dado esperanza – Los latinoamericanos, esa inmensa colección de culturas diversas que por siglos han cultivado la llama de la alegría durante las crisis, una civilización nacida de la crisis. Comencé The Esperanza Project para documentar las historias de algunas de estas personas, y comencé a trabajar en un libro, “Looking for Esperanza.”

Encontré inspiración en incontables mesas de cocina, jardines y las calles desde Ciudad de México hasta Iguazú, desde las tierras altas de los Mayas en Guatemala hasta la selva tropical de El Salvador, desde el movimiento campesino en Paraguay hasta los artistas y permaculturistas en Colombia. En todo lugar he encontrado personas que se han adherido a la próxima transición con esperanza y alegría.

Comencé mi viaje en enero, y completé el círculo en la semana pasada, con una poderosa red de soñadores y hacedores del Consejo de Visiones – Guardianes de la tierra. Compartiré mas sobre esta increíble red en mi próxima pieza. Entre las personas de este circulo se encuentran representantes de los Huichol, un grupo indígena que está luchando para salvar su tierra sagrada de incontables invasiones, pequeñas y grandes, de una corporación minera multinacional, también estaré escribiendo sobre esto próximamente.

En algún lugar entre las miles de polvorientas millas que he recorrido, observando el paisaje desdoblarse a través de ventanas de autobuses, camiones y aviones, desde la parte de atrás de camionetas, carretas de bueyes y motocicletas, una visión mas amplia empezó a emerger, también. Cada partida empezó a hacerse mas difícil; solloce al ver las exuberantes montañas de Colombia desvanecerse en la distancia, sintiendo los lazos que cree estrechándose en mi corazón. De que trata esta fuerza que sigue empujándome hacia adelante? En que momento y en que lugar echaré yo mis raíces? Cual será la tierra que cultivaré? En donde estará la familia con la que compartiré el futuro?

Y la respuesta era siempre la misma. Eres una hija del cosmos. Tu hogar es el planeta. Las semillas que plantarás, las plantarás en las conciencias de los humanos, y darán sus frutos para todos nosotros. Tu familia esta en todos lados… solo mira alrededor tuyo.

Sí, sí, contesté impaciente. Pero quiero que esas semillas hagan una diferencia. Como aquellas semillas sembradas por las personas cuyas historias cuento, quiero que mi propio trabajo cuente. Quiero ser una comadrona de esperanza en estos tiempos de transición, una luz en el camino al transcendental mundo nuevo que todos soñamos.

En aquellas verdes montañas de Colombia, en medio de un antiguo ritual conducido por chamanes de la Amazona, rendí mi conciencia a la Pachamama, a la manifestación terrenal de Dios mismo. Permíteme ser un instrumento de tu voluntad, supliqué. Muéstrame el camino. Tu voluntad, no la mía, oh Señor.

Ahí en la oscuridad, rodeada por los cánticos y tambores de los chamanes, vi mi camino. Era de color verde y surcado de arboles. Una brisa fresca soplaba. No se veía un automóvil, ni un edificio, ni un ser humano.

Soledad. Silencio. Reflexión, sumergida en la inherente sabiduría de la Madre.

Tres cosas que me han eludido en el constante movimiento de mi travesía. Tres cosas que estaré buscando de ahora en mas.

Durante la ceremonia de tres días visité con los líderes de las tribus Cofán, aprendiendo de sus luchas en el Amazonas para reclamar y proteger sus tierras de invasiones de ganaderos, compañías petroleras, y empresarios de todos tipos. Luchas que se han hecho eco de las de los Huicholes de la Sierra Mexicana Occidental, quienes han dejado su mágica marca en mi al comienzo de mi viaje. Luchas que rememoran a las luchas de los Mayas de Guatemala, arriesgando a veces sus propias vidas en confrontaciones con las compañías mineras.

He observado a través de los años las luchas que han continuado emergiendo e intensificándose: La represa Belo Monte en Brasil, los proyectos de minería de montaña en Perú, las masivas plantaciones agroindustriales en Paraguay. Así como los tratados de libre comercio firmados en la década pasada que han derribado las barreras a la explotación multinacional en los mas remotos lugares, los nativos que han resguardado sus tierras durante milenios han sido llamados a sacrificar sus vidas en ultimas instancias para proteger a su pueblo y a la madre tierra.

Todas estas luchas se han desarrollado ante mis ojos, los hermosos rostros de sus protagonistas han sido grabados a fuego en mi conciencia. Fue entonces, que supe que la próxima parte de mi viaje seria, de alguna manera, al lado suyo.

“La madre esta furiosa con nosotros,” compartió conmigo en la última noche juntos el Marakame Julio Parra, un chaman Huichol. “ No estamos practicando los rituales de protección en las ciudades sagradas como ella nos ha guiado por miles de años. Debemos volver y hacer las paces con ella.”

Paz con la Madre. Paz para los guardianes de la tierra. Paz para todos nosotros.

Juan Rojas: Recuperando la memoria indígena en El Salvador

Juan Rojas: Recuperando la memoria indígena en El Salvador

Nota y videos por Tracy L. Barnett
Traducido por Amparo Galeana Tarditi
Fotos por Juan Rojas

LA FLORIDA, El Salvador – “Ese es uno de los objetivos del estado salvadoreño, hacer que olvidemos,” me explica esto Juan Rojas mientras vamos camino abajo por un camino de tierra que nos lleva a su casa, sólo a seis kilómetros de San Salvador, pero es un mundo aparte.

Rojas está decidido a recordar y ayudar a recordar a otros también. Es aquí, en los pueblos rurales, y en otras partes del país, en donde Rojas está trabajando con los indígenas para recuperar las raíces mayas de éste país. Un país donde el nombre Izalco, el cual para la mayoría de la gente joven, solo significa el nombre de un volcán, un pueblo o una calle en San Salvador, pero para la gente mayor es el nombre de una masacre y de la gente nativa de éste lugar que un día se extinguieron.

Una mezcla curiosa de revolucionario salvadoreño, permacultor australiano y espiritista maya, conocí a Juan Rojas la primera vez que visité El Salvador. Fue uno de los fundadores del Instituto de Permacultura de El Salvador, un centro de enseñanza de diseño ecológico y principios de agricultura para campesinos a través del país. Hoy en día Rojas está lanzando otros proyectos. Sus comentarios acerca de la restauración de la herencia indígena en El Salvador me dieron curiosidad y cuando regresé lo contacté para aprender más acerca de éste tema.

La historia de cómo se involucró en la revolución, de los atentados contra su vida y su huída a México, finalmente su traslado a Australia y su amistad con el fundador permacultor Bill Mollison y el regreso a su país para ayudar a reconstruirlo después de la guerra utilizando técnicas de permacultura son dignos de una novela de aventura ecológica en sí mismos. El comparte esa historia en éste video.

Ahora, sin embargo, ha dado vuelta a la página hacia un nuevo capítulo en su vida y estoy aquí para aprender más acerca de eso.

A través de su trabajo con el Instituto de Permacultura, el cual ha propagado técnicas de agricultura sustentables a través del movimiento de agricultor a agricultor. Se familiarizó con la manera de sobrevivir de los agricultores de Mesoamérica de los cuales algunos aun practican las tradiciones indígenas de sus ancestros. Fue entonces que Juan empezó a darse cuenta que los principios de la permacultura en realidad no tienen mucha diferencia con las enseñanzas tradicionales de la agricultura.

“Esa es una de las primeras cosas que aprendimos en la permacultura y Bill Mollison explicó ésto muy bien: Para ver y observar, ¿por dónde entra el aire en su tierra en cada estación del año? ¿Cómo penetra el agua y como sale? Lo mismo para el sol y para la tierra: son objeto de estudio, de análisis, cuando se va a diseñar un pedazo de tierra,” dijo. “Pero cuando uno vive en una región como Mesoamérica, entre las culturas ancestrales ya se ha elaborado un sistema de pensamiento basándose en éstos principios: el viento, el agua, la tierra y el sol.

“Desafortunadamente, nosotros en El Salvador hemos perdido nuestra cosmología, nuestro entendimiento de la vida y es por eso que estamos en una posición tan difícil, hablando en cuestión ambiental, en términos de soberanía alimenticia, violencia criminal, todas esas cosas están haciendo que El Salvador sea famoso por todo el mundo,” me dijo.

Juan compartió conmigo sus pensamientos acerca de la cosmovisión maya y el cambio climático, el cual grabé en éste video:

Este ha sido año emocionante para él, mientras tanto el lento proceso de recuperación de la memoria histórica y ancestral ha comenzado a dar frutos. Trabajando en comunidades indígenas en su natal Sonsonate y en Morazan, él ha estado enseñando los principios de la permacultura y ha incorporado la cosmovisión maya.

En el camino, conforme estudian el Pop Wuj, el libro sagrado maya, o hablan acerca de algunas tradiciones sobre la plantación, los alumnos se detendrán y de repente se mirarán a la cara y se reconocerán, dijo Juan. “¡Oh! ¡Así que es por eso que mi abuelo lo hizo!” dirán o “¡Oh, sí, recuerdo haber escuchado acerca de la virgen que dio a luz a dos gemelos que fueron los primeros humanos, es como la Virgen María!”

Al mismo tiempo, la visión indígena ha ido aumentando en El Salvador, el cual una vez se pensó que era un país que no tenía población indígena desde la masacre de 1932 en Izcalco que reclamaba la vida de aproximadamente de 32,000 personas.

En agosto, un grupo de personas indígenas en Izcalco hicieron una demanda pública en la cual pedían se les reconociera de manera oficial y pidieron al gobierno se firmara en el artículo 169 de la Ley Internacional del Trabajo, ley internacional que garantiza los derechos de las personas indígenas.

Y en octubre, el Presidente salvadoreño Mauricio Funes dio una disculpa pública a las personas indígenas del país por el desempeño histórico del gobierno en su represión y respondiendo a su demanda de reconocer a El Salvador como una “sociedad multiétnica y multicultural.”

Después de mi regreso a la ciudad, Juan me mandó unas palabras de un cacique indígena de mi propio país, conocido en el Norte como el famoso Cacique Seattle, y me pidió agregarlas a esta nota:

Tal vez comprendan ustedes un día que nuestro Dios es el mismo Dios de ustedes, ahora ustedes piensan que Dios les pertenece así como quieren que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así, El es el Dios de todos los hombres, su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inmenso para El y si se daña se provocara la ira del Creador; también los blancos se extinguirán, quizás antes que las demás tribus. Los hombres blancos contaminan sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos.

Pero ustedes caminaran a su propia destrucción, rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja.

Ese destino es un misterio para nosotros pues no entendemos porque se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes.

Donde esta el Matorral? Destruido
Donde esta el águila? Desapareció
Termina la vida y empieza la supervivencia.

-Gran Jefe Noah Seathl de las tribus Duwamish, Suquamish, y Skykomish

Para mayor información acerca de las comunidades indígenas de El Salvador y sus esfuerzos por recuperar la memoria y herencia ancestral, escríban a la dirección mesopermacultura@yahoo.es

Escuchando a mi mismo en el Centro de Artes Ecológicas

Escuchando a mi mismo en el Centro de Artes Ecológicas

Escrito por Tracy L. Barnett
Traducido por Claudia Duarte

SAJONIA, RIO NEGRO, Colombia – Mi contacto principal en Medellín, a quien conocí por medio de amigos de la Caravana del Arco iris en México, es un líder misterioso en el movimiento ambiental, dueño de un café, ingeniero y permacultor, conocido para mí solo como Pato. Tristemente para mi, Pato estuvo en Perú durante la duración de mi estadía, pero me puso en contacto con un par de jóvenes compañeros que me guiaron debidamente.

El primero me llevo a la campiña, para un merecido respiro de la ciudad, al recién fundado Centro de Artes Ecológicas. Me solicitaron que colabore con un libro sobre proyectos de permacultura alrededor del mundo, estaba muy intrigada por conocer lo que estos creativos paisas habían ideado. No estoy segura de que esperaba – casas ecológicas, jardines fragantes y un equipo ocupado quizás – pero no fue lo que encontré.

En la parada de autobuses sobre el camino de grava, cerca de Sajonia, Río Negro, me esperaba David Rojas, un voluntario que en ausencia de Pato se estaba haciendo cargo de sus responsabilidades. Se echo al hombro mi pesada mochila y juntos bajamos por el camino.

“Algún día planeamos construir edificios, pero por ahora solo tenemos el carro-casa,” me iba contando.

El Centro de Artes Ecológicas se encuentra ubicado actualmente en una pequeña casa mobil, desglosada, donada por un ciudadano alemán que solía viajar constantemente a Latinoamericana. Parecía que estaríamos acampando. “Espero que no estés decepcionada,” me dijo David.

Rápidamente me recupere de mi desilusión inicial, y empece a escuchar y ver lo que encontraba a mi alrededor. David, un joven de suave hablar y despeinada cabellera, parecía llevar el peso del valor de cada palabra frente a la de la quietud. Pronto encontré un manantial de sabiduría en que esa quietud y en las conversaciones que compartimos en este refugio de montaña hermosa.

“La mayoría de la gente está tan ocupada que realmente no se toman el tiempo ni siquiera de escucharse a ellos mismos, mucho menos a la naturaleza que nos rodea,” me dijo. “Llegué a este lugar justamente para hacer eso.”

Me acompañó a recorrer el lugar, los puntos de vista sobre las prácticas innovadoras de la permacultura que el grupo está aplicando son variadas mientras los desarrollan en la propiedad para ir convirtiéndola en un centro de entrenamiento de diseño ecológico. La hectárea de tierra que el grupo ha elegido es enormemente diversa, se encuentran desde un río, humedales, bosques de pinos hasta pastizales, y se inclina hacia arriba hacia una espectacular vista de las colinas de alrededor.

Me dio una demostración de la técnica de los eco–ladrillos la cual está siendo utilizada en varios sitios en Latinoamérica, la misma consiste en llenar botellas de plásticos con basura y compactarlas para ser convertidas en ladrillos para construir depósitos de agua, tanques, bancos, caminos y hasta casas.

La oscuridad cayó, hicimos un fuego, y cocinamos una cena simple de pasta con cebolla, tomates y queso, servida con aguapanela – una deliciosa bebida típica de la región hecha de agua caliente y panela, un trozo sin refinar de azúcar condensada.

Me desperté con el sonido de la lluvia sobre el techo de metal y me sentí un enorme sentimiento de gratitud por el refugio del carro-casa. Pasé un rato escuchando la lluvia, los pájaros, la respiración tranquila de David en la cama sobre la cabina – y a mí misma.

Al día siguiente viajamos juntos a la ciudad de La Ceja, donde conocí a su amigo y colega Andrés Correa, otro joven energético y carismático líder. Ambos están trabajando en el diseño de un proyecto ecológico para un eco-resort en Corconá, Tierra de Agua, y me acompañaron en un recorrido por un nuevo proyecto agro forestal establecido por el YMCA, en el cual conducen talleres con los jóvenes locales. Aquí nos encontrábamos en frente al centro, sentados en un banco hecho por con eco-ladrillos por Andrés y su grupo de jóvenes mientras la noche iba cayendo.

Sobre el café, Andrés indagó sobre mis viajes. Estaba intrigado por el concepto de mi viaje, y quería saber que había visto. Pero mas que nada, quería saber si había encontrado lo que estaba buscando: Esperanza.

El y David son novatos en la causa de la permacultura, ven un movimiento de vuelta a la tierra que va creciendo y evolucionando en su país, a causa del cambio que se siente en el aire – cambios predicados por políticos que hacen muy poco pero manifestados en ultima instancia por la naturaleza misma, por la dependencia y la escasez de petróleo y otras sustancias de las cuales depende nuestra economía, y por las profecías del Calendario Maya, el cual termina su ciclo en el 2012.

“Básicamente, nos estamos preparando,” me dijo. “Me gustaría sentir esperanza, pero principalmente, creo que necesitamos sentirnos preparados”.

En muchas de mis conversaciones aquí en el Sur, pregunto a personas sobre la visión que tienen de la transición que llega, y en frente a la fogata, David me dejó con una imagen que quedará conmigo por siempre. La recordé aquella noche sobre el café, y terminamos nuestra conversación con una nota esperanzadora.

De vuelta a la fogata, David había respondido a mi pregunta con un gesto hacia las montañas que nos rodeaban.

“Veo un futuro aquí en esta montaña, estará llena de pequeñas fogatas como esta misma, y junto con cada fuego habrá una familia,” dijo él. “Estarán cocinando juntos, compartiendo aguapanela, hablando los unos con los otros justamente como nosotros lo estamos haciendo.

“Ahora mismo, en donde veas una luz es una familia – Una familia que es mas probable que este sentada en frente al televisor o a la computadora, pero probablemente no estén hablando los unos con los otros. Creo que eso va a cambiar.”
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Yo también pienso eso – y por todo el miedo que el cambio pueda generar, al final, puede ser que no sea algo tan malo.

Para mayor información sobre el Centro de Artes Ecológicas, busque a su blog, Aprender Ahsiendo, o su página de Facebook.


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Los ganaderos de El Hatico: El problema es la solución

Los ganaderos de El Hatico: El problema es la solución

Escrito por Tracy L. Barnett
Traducido por Karina Santos y Diana María Belén Paredes

VALLE DEL CAUCA, Colombia – Cuando Alicia Calle, una científica ambiental de la Iniciativa de Liderazgo y Entrenamiento Ambiental de Yale, me contó sobre la Reserva Natural de El Hatico, su cara se iluminó por primera vez desde que la conocí una hora atrás. Habíamos estado hablando sobre el estado del medio ambiente en Colombia, un tema con mucho que lamentar, debido a la propagación de operaciones de minería, la deforestación para dar paso a plantaciones de coca, crianza de ganado, vastos monocultivos de caña de azúcar y palmera africana, contaminación del agua, la misma historia por todas las Américas.

¿Qué es lo que te da esperanza? –le pregunté, como siempre lo hago en cada entrevista. Fue ahí cuando sacó un folleto y comenzó a mostrarme fotos de El Hatico.

“Déjame aclarar algo: no me gusta la ganadería; creo que su expansión ha creado terribles problemas ambientales y desigualdad social en toda América Latina. Pero este es un lugar que realmente quiero que veas, un lugar que ha convertido un problema mayor en parte de la solución.”

Miré la fotografía y me pareció estar viendo la granja de mi abuelo, en las montañas Ozark, en el sur de Missouri: un hato de ganado color rojizo pastando entre los bosques sombreados de árboles maduros. Nada como los demoledores de pastizales sin árboles que se extienden hasta el horizonte, granjas de ganado que ví por todo el Petén guatemalteco, El Chaco argentino, en el México rural y en Paraguay.

Los ganaderos han despejado millones de hectáreas de selva tropical y bosques secos tropicales para crear pastizales para el ganado, liberando así incontables toneladas de carbono a la atmósfera en constante calentamiento, causando olas de sequías y erosión, eliminando el hábitat de vida silvestre y degradando los ríos que fluyen a través de ellos. Cerca del 27% del suelo colombiano es utilizado ahora para la producción de ganado y la deforestación continúa a una agresiva tasa de 300,000 hectáreas por año, de acuerdo con un artículo escrito por Calle y otros autores, publicado este mes en la prestigiosa revista Forest Ecology and Management.

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El Hatico, una granja familiar de nueve generaciones que se ha convertido en un oasis de biodiversidad entre los desiertos de caña de azúcar del Valle del Cauca en el sudeste de Colombia, ha seguido un camino diferente, y finalmente, los líderes del gobierno y la industria han comenzado a darse cuenta de ello. Ahora – según Calle – el modelo de El Hatico está siendo replicado a través del país gracias a un nuevo programa del gobierno y otros países están viendo los resultados.

Fue así como me encontré acompañando a la hermana de Alicia, Zoraida, a través de millas de campos de caña de azúcar, mientras me contaba un poco de la historia de El Hatico.

“Estamos viviendo un momento muy emocionante en el desarrollo del sistema”, me comentaba Zoraida. Como especialista en restauración ecológica en CIPAV Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria), ella ve en El Hatico y su sistema silvopastoral intensivo de crianza de ganado una herramienta clave para la rehabilitación ecológica de tierras tropicales degradadas. CIPAV ha dedicado 19 años a este proyecto y nunca había tenido una receptividad como la que se ha dado en el último año.

“Cada año estamos recibiendo dos o más visitas de grupos de productores mexicanos; estamos viendo a ganaderos y técnicos de Nicaragua, Panamá, Brasil, Cuba y Argentina. Ellos quieren ver cómo es posible hacer lo que se está haciendo”.

La crianza de ganado convencional requiere la aplicación de 100 a 800 kilogramos de úrea por hectárea al año, un fertilizante importado de alto costo basado en combustibles fósiles que contamina las cuencas regionales, degradando así, la calidad del agua y suprimiendo la población de peces. Los bosques tropicales que una vez se extendieron a lo largo y ancho del Valle del Cauca fueron tumbados hace más de un siglo para y muchas hectáreas fueron convertidas en ranchos de crianza de ganado. Desde ese entonces, el negocio más lucrativo del azúcar ha suplantado la mayoría de las granjas de ganado, causando así un impacto ambiental aún mayor por el uso extendido de herbicidas y pesticidas.

Finalmente estamos dejando el paisaje monocromático de las plantaciones de caña de azúcar y estamos entrando a un paseo de árboles de samán llenos de gracia. Una gigantesca ave desciende a través del camino frente a nosotras, como si nos diera la bienvenida a su mundo –un garrapatero, Zoraida me decía.

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Una bandada de ibis negras con sus picos rojos curvados revolotean alrededor y aterrizan en el exuberante césped del bosque a nuestra izquierda.

“Oh mira, es un coclí,” exclama Zoraida mientras un par de aves gigantes y magnificas aterrizan en un campo junto al camino. Esta especie está –también- casi extinta en la región. “Estas aves están casi extintas en el monocultivo del Valle del Cauca, pero acá tienen un hogar”.

Hemos llegado a El Hatico.

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Arribamos a una elegante puerta de hierro y Carlos Hernando Molina está ahí para darnos la bienvenida. Es el mayor de seis hermanos que atienden la herencia de sus abuelos y trabajan como educadores en agrosilvicultura, agrónomos y empresarios. Un hombre alto y bien parecido, con una sonrisa relajada bajo su sombrero de paja de ala ancha, está encantado de escuchar la historia de mi abuelo, el pionero en agrosilvicultura y de mi madre, la granjera orgánica, y nos conectamos inmediatamente.

Mi abuelo falleció en abril, y desde ese momento he sentido su presencia en mí fuertemente, especialmente en este día, ya que lo invité a acompañarnos al paseo. Creo que está contento con lo que vio.

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Carlos Hernando nos mostró primero la casa, una reliquia hermosa del finales de 1700, cuyas tejas de terracota han sobrevivido estos 230 años con daños menores, pero algunas de las vigas están comenzando a arquearse, y unos trabajadores estaban cuidadosamente desensamblándolas, reemplazando las secciones arqueadas y maravillándose al ver la integridad de la estructura original.

“Mira este pedazo de caña brava,” dijo Carlos Hernando, moviendo la cabeza maravillado. “Tan fuerte como hace 230 años”.

Lo mismo puede decirse de esta familia y su granja, que se ha mantenido junta a través de dos siglos de conflictos armados y revolución, guerras de drogas y crisis económicas y climáticas, un oasis en medio de las tormentas.

Pronto se nos unió otro de los hermanos Molina, el igualmente carismático Enrique José, junto con un especialista en biodiversidad y una educadora ambiental de Costa Rica, que habían venido para visitar la granja también.
“El problema de la defensa de los bosques es una gravedad angustiosa, y la más terrible amenaza con el porvenir de la región,” escribió el tío abuelo de Carlos Hernando y Enrique José, Ciro Molina Garcés, en 1937.

Para 1942, vastas extensiones por toda la región habían sido despejadas para la explotación de la madera y la crianza de ganado como podemos observar en las fotos aéreas que comenzaron esta presentación. Para 1986, el paisaje se había convertido en una enorme extensión de cultivos de caña de azúcar. Solamente el parche oscuro de El Hatico permaneció como bosque.

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Ahora, El Hatico es una granja de operaciones y usos mezclados, 32% del terreno está dedicado al cultivo de caña de azúcar orgánica, solamente el 5.5% es bosque maduro, pero otro casi 9% es bosque de bambú nativo, mientras que el 12.7% está bajo el denominado Sistema Silvopastoral Intensivo o SSPI por su acrónimo en español, y es la parte que está siendo observada de cerca por los líderes de la industria.

“Cuando hablamos con los productores agrícolas, miran a su alrededor y dicen, ah, esto no es bueno. Nuestros padres y abuelos nos enseñaron que se tienen que talar los árboles”, dijo Carlos Hernando. “Pero yo les digo, miren a su alrededor, vean por ustedes mismos. Tenemos 80 por ciento de cobertura de dosel aquí, y vean la calidad y cantidad de los pastos. Y esto es con cero insumos químicos. La conservación y la producción no compiten, sino que se complementan”.

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En términos de costo, la hoja de balance de El Hatico habla por sí misma. Debido en parte a la mejoría en la producción y en parte a la reducción considerable en el costo de los insumos – cero agroquímicos, cero suplementos de soya para los animales debido al mayor valor nutricional de sus plantas de pastoreo, y la disminución significativa de los costos de riego y la factura de electricidad asociadas – El Hatico muestra que la conservación es un buen negocio.

Además, los Molinas se están posicionando para recibir pagos por los bienes y servicios ambientales que proporcionan: fijación de carbono, producción de oxígeno, la regulación del ciclo hidrológico, la capacidad productiva del suelo y la conservación de la biodiversidad.

Pero lo que realmente captó la atención de los líderes del gremio ganadero fue la producción de El Hatico durante la sequía de 2009-2010, provocada por El Niño, que devastó los productores en toda América Latina. En el año 2009, El Hatico en realidad tuvo una mayor producción que el año anterior – un resultado sin precedentes en toda la industria.

“Y esto fue sin riego”, subrayó Carlos Hernando.

Llegó el momento del tour, un ejemplo excelente de la nueva oferta de agroturismo que es parte de su misión de educación. Carlos Hernando y Enrique José nos habían llevado a través de la puerta de hierro fundido y por el camino sombreado, donde un par de magníficos coclíes pacían en los altos pastos cercanos. Enrique José habló del reto de transferir los valores de la familia a cada nueva generación en una época donde la mayoría de los jóvenes dejan la granja en busca de otras oportunidades en las ciudades.

Aquí en El Hatico, cada niño al cumplir su tercer mes de vida es llevado a dar su primer paseo a caballo. El caballo sigue siendo una herramienta para conectar a los niños con la granja, y en su primera comunión reciben una pequeña yegua o potranca.

“Esto crea una especie de adicción”, explicó Enrique José, “una sana adicción – los sensibiliza frente a la herencia familiar. El conjunto de estos tres elementos – el equino, el humana y el entorno natural – son una bella manera de brindar educación ambiental a los niños.”

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De hecho, el recorrido por toda la granja es un enfoque educativo sumamente hermoso para todos nosotros. La siguiente parada es bajo las enormes ramas del árbol de samán que el padre de Enrique José y Carlos Hernando plantó hace 70 años y que se ha convertido en un símbolo de la finca.

Gran parte de la resistencia a la agrosilvicultura para el pastoreo proviene de la idea de que las plantas de hoja ancha son malas hierbas y deben ser eliminadas, explica Carlos Hernando. De hecho, la sombra elimina las malezas de hoja ancha más problemáticas y las plantas nativas proporcionan buen forraje con alto contenido de proteínas – “por lo que la ‘maleza’ se convierte en ‘bueneza’ “, bromea.

De vuelta en la vía de la entrada, una bandada de iguazas salió volando del pasto y los visitantes alistaron sus cámaras. Me doy cuenta que he visto más pájaros aquí en El Hatico de los que he visto en varias expediciones de observación de aves durante mi viaje.

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Aprendí muchas cosas en esta gira, una es que la caña de azúcar orgánica puede ser tan rentable como su homólogo asistido por productos químicos, y puede ser acompañada de otras plantas. Parte de la brigada de la caña de azúcar de los Molina estaba trabajando duro cuando llegamos: un rebaño de ovejas de pelo pastando en las gramíneas que crecen entre los callejones de la caña, lo que elimina la necesidad de herbicidas.

Cuando empezaron a experimentar con las ovejas como un medio para controlar las malezas, tuvieron mucho cuidado de usar cercas móviles para proteger la caña de los animales. Un día, sin embargo, el cerco fue derribado, y el pastor observó, para su sorpresa, que las ovejas no habían tocado la caña – sólo las gramíneas que crecían alrededor y entre las filas.

Al principio, los vecinos temían que las ovejas pudieran escapar y crear el caos en sus campos. Ahora, dice Enrique José, suele recibir llamadas telefónicas de los vecinos, que quieren pedir prestadas a las ovejas para la eliminación las malezas en sus propias parcelas: “¡Envíen los contratistas! dicen.”

Quizás lo más importante es la alternativa de los Molina a la quema de la caña, el enfoque de gestión de residuos de cosecha que predomina en toda la agroindustria azucarera. Al final de cada temporada de cultivo, la mayoría de los productores de caña queman sus campos, lo que lleva a la contaminación del aire, grandes cantidades de carbono vertido en la atmósfera, y la destrucción de la ecología del suelo saludable, que requiere más insumos químicos para la próxima cosecha.

En lugar de quemar, los Molina utilizan sus residuos de caña para proteger el suelo con un acolchado que se devuelve a la tierra como abono en cada nueva temporada. Esta biomasa se deposita entre las filas y conserva la humedad del suelo, reduciendo drásticamente la necesidad de riego, explica Carlos Hernando. Coge un puñado de la hojarasca marrón del suelo, y la retuerce dejando salir de ella un chorro de líquido que demuestra su capacidad para retener el agua.

“Este fue el sistema que se utilizó en el Valle del Cauca hasta la década de 1960, cuando empezaron a quemar la caña porque esto se hacía en Hawai”, explicó.

En condiciones normales, un cultivador de caña invierte 300,000 pesos (unos 150 dólares) en cada riego de una hectárea del cultivo, dijo Carlos Hernando. Los Molinas pueden regar sus campos por mucho menos.

Hoy en día, dice Carlos Hernando, los visitantes de la granja salen motivados a hacer una transición en sus propias fincas. “La gente ya no nos ve como románticos”, dice. “Nos ve como pragmáticos.”

El sol se pone rápidamente aquí en el trópico, y los insectos y ranas arborícolas cantan en coro de despedida como llegamos a la vieja casa.

Regresamos al salón de la casa donde Carlos Hernando y Enrique José compartieron una canción de despedida con nosotros, que fue escrita para El Hatico por un amigo que es un compositor.

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Los Molina compartieron con nosotros un suntuoso buffet de la cocina típica colombiana, incluyendo el jugo de naranja fresco y las crujientes tostadas de plátano de su propia granja, y nos despidieron con abrazos y una invitación a volver pronto. A medida que nos acercamos a nuestro coche, miré arriba y observé una nube que pasó frente a la luna.

En algún lugar, mi abuelo estaba sonriendo, pensé.

El Hatico está abierto para tours de agroecología. Está a menos de una hora de Cali y vale la pena. Puedes escribir a CIPAV al rnhatico@cipav.org.co para mayor información. Entretanto, aquí esta el tour virtual.


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Salvando al Paraíso en las Montañas Mayas de Belice

Salvando al Paraíso en las Montañas Mayas de Belice

Arriba: Una patrulla guardabosques vigila el Rio Central en las Montañas Mayas, en el Distrito de Toledo, al sur de Belice (Foto por Chris Hamley)

Escrito por Lee McLoughlin
Traducido por Brenda Morales

Nota del Editor: He realizado una visita a las Montañas Mayas, en San Miguel y San Pedro Columbia, en marzo de este año, y la belleza natural del lugar me dejo sin aliento. Me afligé escuchar los planes establecidos para construir una represa hidroeléctrica por la zona y he anhelado que la comunidad organice esfuerzos para interrumpir esto. Desafortunadamente, Lee McLoughlin del Ya’axchté Conservation Trust (Fiduciarios para la Conservación) me contactó recientemente para dejarme saber que el proyecto es ya una realidad destructiva que la comunidad y los Conservation Trust se han unido para combatir. El texto que sigue es un artículo obsequiado por Lee que incluye tres excelentes videos de Ajax Films, patrocinados por el Ya’axché Conservation Trust – Tracy L. Barnett

MONTAÑAS MAYAS, Belice – El Distrito de Toledo al sur de Belice esta bendecido con una riqueza de recursos naturales y culturales. A lo largo de su columna vertebral corren las accidentadas Montañas Mayas representando un refugio, en gran parte deshabitado, para una gran variedad de especies amenazadas y en peligro de extinción. Estas incluyen al jaguar, al tapir de Baird, al mono aullador, y al gran icono la guacamaya roja. Las Montañas Mayas forman parte de lo ultimo que queda relativamente intacto del bosque que se encuentra dentro de la region – La Selva Maya – la cual se extiende desde Belice, Guatemala hasta México.

MAYA MOUNTAINS, Belize – The Toledo District of southern Belize is blessed with rich natural and cultural resources. Along its spine runs the rugged Maya Mountains, a largely uninhabited refuge for a wide variety of threatened and endangered species including jaguar, Baird’s tapir, howler monkey and the iconic scarlet macaw. The Maya Mountains are part of the last remaining relatively intact block of forest within the region – The Selva Maya – stretching from Belize to Guatemala and Mexico.


El Rio Central en la Reserva Natural de Blanden (Foto de Chris Hamley)

Sumandose al valor de las Montañas Mayas como area de conservación para el cuidado de las especies amenazadas, en peligro de extinción y endémicas; éstas proveen igualmente varios servicios ambientales tales como el aire limpio y evidentemente fresco y piedra caliza que filtra el agua para las comunidades rurales. Para ayudar a proteger esta area, de recursos de agua fresca, gran parte de las Montañas Mayas se encuentra bajo alguna forma de proteccion. La zona más estrictamente protegida que se encuentra en este lugar es la Reserva Natural de Blanden. Esta reserva es administrada conjuntamente con el Ya’axché Conservation Trust y el Departamento Forestal de Belice.

Bladen protege la cabecera del Río del Simio y el Rio Central (afluente del Rio Grande) donde el río cae a través de sumideros y surge através de manantiales, abriendose paso a través de sistemas de cuevas subterráneas de piedra caliza hasta llegar a las comunidades indígenas Mayas siguiendo su paso a través de las costas de las comunidades Criollas antes de desembocar a la Gran Barrera de Coral de Belice, Patrimonio de la Humanidad. Las comunidades de San Pedro Colombia y de San Miguel, en la cuenca alta del Rio Grande, dependen particularmente de estos ríos como recurso de agua potable así como para el riego en la agricultura.

En noviembre del año pasado el Ya’axché Conservation Trust descubrio que la BHD (Desarrollo Hidroeléctrico de Belice) había llevado a cabo un “estudio de viabilidad” ilegal para proponer una represa hidroeléctrica en la zona inmaculada y estrictamente protegida de la Reserva Natural de Bladen. Este proyecto fue llevado a cabo sin consultar previamente a las comunidades que serían afectadas por esta presa. El Ya’aché, como co-gerente de la Bladen, tampoco fue informado. Las Comunidades de San Pedro Colombia y de San Miguel se han mobilizado para formar un comité de oposición y varias reuniones se han llevado a cabo para escuchar las peticiones y la opinion de la gente.

Una abrumadora mayoria se opuso al proyecto, ya que la misma compañía había establecido previamente una represa en el río que se encuentra en las tierras de la comunidad de San Miguel, sin ningún beneficio tangible para la misma. El Ya’aché decidió unirse a la comunidad para oponerse al proyecto y ahora se encuentra involucrado en un litigio contra la BHD y contra el Departamento Forestal quien había otorgado el permiso.


Reunion en la Comunidad de San Pedro Columbia (Foto realizada por Chris Hamley)

Este proyecto ilegal muestra una total indiferencia por los derechos humanos en la vida de las comunidades indígenas río abajo y por la riqueza ecológica de las Montañas Mayas. El Ya’aché reconoció que era necesario prestar su voz a estas comunidades ya que ellas seran las más afectadas por este tipo de proyectos. Para garantizar que sus voces sean escuchadas el Ya’axché solicitó a los realizadores cinematográficos Ajax la publicación de “Saving Paradise” (Salvando al Paraiso) colaborando después con ellos para realizar “River to Reef” (Río al Arrecife).

Saving Paradise from Ajax Films uploaded by Ya'axché Conservation Trust on Vimeo.

El primer video, “Saving Paradise” (Salvando al Paraiso), es la historia de la oposición de las comunidades de Toledo a la propuesta de la represa hydroeléctrica y los cinco días de expedición al sitio del “proyecto” en las remotas y altas cimas de las Montañas Mayas. Este video permitió a los miembros de la comunidad y del Ya’axché mostrar el daño causado por los promotores a todos aquellos que no pudieron realizar el largo trayecto. Esto incluyó el camino que abrieron los bulldozers para despejar las faldas de las montañas, bloqueando los caminos navegables y arroyos así como despejando zonas para pistas de aterrizaje para helicópteros. “Salvando al Paraíso” también muestra todos las reuniones comunales que se realizaron después del “estudio de viabilidad” y particularmente la pasión con la que las comunidades se oponen a esta represa.

El segundo video, “River to Reef” (Rio al Arrecife), muestra la relación de la gente moderna de Belice con respecto a los recursos de agua, y señala el impacto de la actividad humana en las cuencas hidrográficas a nivel individual, comunal y comercial. Lo importante es que no solo muestra el impacto negativo, sino que también muestra a aquellos individuos comprometidos en procurar pequeños cambios en sus comunidades a fin de obtener cuencas hidrográficas y arrecifes costeros sanos para las futuras generaciones. Este video ha estado exhibiendose en la television de Belice, en internet y lo que es más importante en escuelas y comunidades.

River to Reef from Ajax Films uploaded by Ya'axché Conservation Trust on Vimeo.

Para mas información en la lucha contra la represa favor de visitar la liga Let Our River Flow.
Para mayor información sobre las actividades así como las areas protegidas del Ya’axché Conservation Trust, incluyendo las 100,000 hectareas de la Reserva Natural de Bladen y las 15,000 hectareas del Golden Stream Corridor Preserve por favor visite el sitio web del Ya’aché Conservation Trust, para contacto por mail escriba cmichaelangelo@yahoo.com o nicrequena@gmail.com.

Para que su voz sea escuchada escriba al Señor Primer Ministro de Belice Dean Barrow a cabinet@btl.net o llamelo al numéro telefonico (501) 822-0399. También puede escribir una carta al Diario Amandala editor_amandala@yahoo.com y al Diario Belice Times a la direccion siguiente: 3 Queen Street P.O. BOX 506, Ciudad de Belice, Belice.

Para terminar con una sonrisa, mire este corto video realizado por los estudiantes del Bachillerato del Grupo Toledo, “Damn the Dam”; vale oro.

Damn the Dam! from Ajax Films uploaded by Ya'axché Conservation Trust on Vimeo.