Por Tracy L. Barnett
Traducido por Mariem Ortiz
Ayer me reuní con unas de las personas con mayor influencia en los movimientos ambientales del Distrito Federal. Entre todas las llamadas telefonicas, revisiones de agenda y manejo de detalles, el fundador deOrgani-K, Arnold Ricalde De Jager, compartió con nosotros algunas ideas en una entrevista que pondre un poco más tarde. También observe desde una pequeña ventana al torbellino que es Organi-K.
En la agenda: un foro alternativo para las futuras pláticas sobre COP16, que se llevaran a cabo en Diciembre aquí en la Ciudad de México; Pepenafest, un festival que celebra los usos creativos de la basura, programado para esta primavera; reuniéndose para un referéndum entre los habitantes de Lomas de Platero, el proyecto de Ecobarrio que el grupo esta ayudando a organizar; un proyecto de reforestación, una prohibición de las bolsas plásticas; una nueva edición de su libro seminal, EcoHábitat, techos verdes y reciclaje, derechos de animales, la lista continúa y continúa.
Pero ahora, entre juntas y llamadas, se le pide a Arnold que le de unos cuantos minutos a un periodista, y enfoca su atención en la idea completa. Ricalde, un fundador del Partido Verde de México, rompió lazos con el partido y giró a la derecha, y trabaja como consejero de la ciudad y del Alcalde Marcelo Ebrard, un autor y maestro de los principios sustentables, pero sobretodo un organizador carismático, capaz de inspirar y movilizar masas a largo plazo. Nos deslumbra con su sonrisa megawatt digna de Brad Pitt y se lanza a un apasionado análisis, muy apenas parando para respirar.
El creciente énfasis de México D.F. a los principios sustentables, promovidos por Ebrard pero llevados a cabo por departamentos medioambientales en todas las agencias de la ciudad y ratificados por una asamblea legislativa cooperativa, ha sido por necesidad, dice Ricalde – por la llegada del pico del petróleo, la disminución de fuentes de agua, y un incremento en precios. “No es que a alguien ha ocurrido, vamos a ser ecologistas.”
“Lo tuvimos que hacer a causa de la necesidad,” dijo. “Hace 20 años, éramos la ciudad más contaminada del planeta, , y tenia un costo a la economía, a la salud, a la gente, entonces ahora que quedamos sin petróleo en el país, vemos que el costo del transporte publico esta subiendo, vemos como el costo de los consumos también esta subiendo, si queremos realmente tener un gobierno responsable, tenemos que cambiar. Tenemos que transitar a la sostentabilidad, porque no tenemos otra opción.”
Organi-K trabaja para presionar a la legislatura, como prohibir el uso de bolsas de plástico, que fue aprobada el año pasado, y se les dió un año a las compañías para cumplir. Pero lo más importante, dice Ricalde, es el cambio a nivel personal.
“Después de lograr que se pasen varias leyes ecológicas, tratando de colocar el problema a nivel gubernamental, nos damos cuenta que esto es importante, pero lo más importante es el cambio en cada persona, y en sus hábitos de consumo; en como uno se transporta, como manejan sus desperdicios, si separan y reciclan, si hacen composta – todos podemos hacer una en nuestra casa.
“A través de los años, hemos aprendido que el cambio ecológico empieza en uno mismo, lo que podemos hacer en relación con el medio ambiente. Desde como nos transportamos – como me muevo a lo largo del día, que tanta basura genero, estoy consumiendo productos orgánicos o no, ando en bicicleta o Metro, por ejemplo…”
Hubo mucho más, y la entrevista entera está abajo. Pero ahora me tengo que preparar para encontrarme con el abuelo del movimiento medioambiental en Latinoamérica, “Subcoyote” Alberto Ruz, fundador de la Caravana Arcoiris por la Paz.
Primerio quiero mencionar brevemente a los otros de la junta, porque regresare a ellos también; Noelle Romero, un incansable organizador del proyecto del Green Circle project y muchas otras iniciativas, y Laura Kuri, fundadora del movimiento bioregional en México. Me reuniré con Noelle el viernes para aprender mas sobre las azoteas verdes, y visitaré a Laura en su centro ecológico en Cuernavaca más adelante en el mes.
Ahora, para una visita con el Subcoyote… hasta mañana, amigos.
















