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Minería en Wirikuta: destruir lo sagrado es la estrategia

Minería en Wirikuta: destruir lo sagrado es la estrategia

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POR TUNUARY Y CRISTIAN CHÁVEZ

Una serie de acontecimientos en los últimos meses han hecho que la atención internacional por parte de organismos civiles de derechos humanos, la propia Comisión Nacional, académicos y los pueblos miembros del Congreso Nacional Indígena, volteen a ver con preocupación la situación de hostigamiento y destrucción que se ha tendido sobre las culturas originarias de los pueblos indígenas, sobre sus tradiciones ancestrales y sobre sus sitios sagrados. Ocurre en todo el país y de manera sobresaliente hacia el pueblo wixárika (huichol), que ha denunciado una serie de ataques hacia ese “otro” territorio fundamental que es el espiritual y que da sentido a todos los tejidos que definen su organización social y política interna, su relación con el medio ambiente y con otros pueblos.

Es un territorio grande, que va desde el mar hasta el desierto en San Luis Potosí, donde un grupo de jicareros de la comunidad wixárika de Tuapurie-Santa Catarina Cuexcomatitlán fueron hostigados por policías municipales de Estación Catorce y por policías estatales mientras realizaban antiguos rituales en el ejido de Las Margaritas, lo que fue calificado por el Congreso Nacional Indígena como “una agresión contra todos los pueblos”, pues la agresión fue contra algo muy fundamental, que es el espíritu colectivo de un pueblo.

Sin embargo, este hostigamiento no es nuevo, desde hace ya seis años se hicieron públicas las intenciones del gobierno de San Luis Potosí, mediante sus planes de desarrollo, de generar corredores de producción minera, agroindustrial y maquiladora. Megaproyectos que afectan completamente la peregrinación por los sitios sagrados del desierto potosino. Paralelamente se emprendió una campaña de criminalización y regulación de la práctica milenaria de recolección de híkuri (peyote).

La desintegración de la propiedad colectiva de la tierra mediante el Programa de Certificación de Derechos Ejidales (PROCEDE) jugó un papel fundamental en este despojo para poner en manos de empresas multinacionales enormes superficies de esta gran planicie para que sean destinadas a la producción agroindustrial, que por las condiciones climáticas, así como por la pobreza de los suelos, se requiere de un uso desmedido de agroquímicos y la sobreexplotación de los mantos acuíferos.

Hace unos días se dio a conocer una nueva amenaza al territorio ancestral de Wirikuta, también conocido como Real de Catorce, se trata de un documento que dio a conocer la trasnacional Micon International Limited, quien publicara los resultados de la exploración minera que realiza desde julio de 2007 para Norvec, otra trasnacional minera de origen canadiense que cuenta con 22 concesiones mineras contiguas una de otra y suman 6,326.58 ha (traducción de Diana Negrin del Informe de Micon International) en donde el centro geográfico de las concesiones es el Cerro del Quemado o Leunar, lugar que de acuerdo a la cosmovisión wixárika, ahí nació el Sol en los tiempos primeros, donde los antepasados caminaron creando el mundo y, hoy en día, año con año, las comunidades wixárika peregrinan recreando ese antiguo caminar.

El pasado 14 de septiembre de 2009, los derechos de las 22 concesiones pertenecientes a Norbec fueron compradas por una trasnacional aún mayor, First Majestic Silver Corp quien busca el monopolio de la producción de plata en México. En la actualidad First Majestic es propietario de tres minas de plata que operan en México, La Encantada, La Parrilla, la mina de San Martín Silver Mines, así como un proyecto conocido como la mina de plata del Toro, y hoy está dispuesta a explotar los más de 13 millones de onzas de plata del distrito minero de Real de Catorce.

En una actitud completamente irresponsable, y dejando de lado los decretos como Área Natural Protegida y Patrimonio Histórico y Cultural con los que cuenta la zona sagrada, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Comisión Nacional del Agua, han otorgado permisos a la empresa minera para viabilizar su operación y han prometido el pago de 7 mil 500 dólares anuales a ejidos y comunidades para acceder a sus territorios colectivos.

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Se trata de una amenaza mayúscula al medio ambiente y a las prácticas culturales del principal pueblo indígena de México, pues entre otras cosas, el método de explotación proyectado es el denominado “a cielo abierto”, en el que no se perforan socavones, sino que se dinamita la superficie destruyendo cerros completos para después lavar los minerales.

Mientras esto sucede, se sigue restringiendo y reprimiendo la peregrinación wixárika argumentando “cuotas de extracción”, siguen operando con absoluta impunidad los traficantes de peyote en grandes cantidades para el procesamiento de la droga conocida como “mescalina”, con la complicidad activa u omisa de las autoridades gubernamentales, que mantienen mediáticamente una supuesta guerra en contra de la delincuencia organizada, que es en realidad una guerra contra los pueblos, militarizando y paramilitarizando todo el país.

Como parte de esa “preocupación” por parte del gobierno ante la delincuencia, se generan situaciones como la que denunció la comunidad wixárika autónoma de Bancos de San Hipólito, Durango, por el hostigamiento por parte de elementos del Ejército Mexicano a su práctica ceremonial de la cacería del venado, elemento religioso imprescindible, mediante el decomiso de armas de bajo calibre que siempre han sido usadas con ese fin.

Qué decir de la destrucción del sitio sagrado conocido como Paso del Oso, por el ilegal intento de imposición del proyecto carretero Amatitán-Bolaños-Huejuquilla en Jalisco, y que hoy sigue detenida mediante procesos legales y fuertes movilizaciones de la comunidad wixárika de Tuapurie.

El despojo se viste de colores muy agresivos, por una parte se ejerce una presión sin precedentes para la implementación de megaproyectos multinacionales mediante planes de desarrollo y ordenamientos territoriales; por otra parte se intensifica la agresión violenta de grupos paramilitares y narcoparamilitares (con la protección de los órganos estatales) y por otra parte se atenta contra lo que ha mantenido la identidad indígena durante miles de años, que es la tradición, los sitios sagrados y las prácticas tradicionales.

Quizá es porque el poder capitalista mundial sabe que si el 80 por ciento de los recursos naturales, necesarios para la industrialización global, los tienen los pueblos indígenas, es porque son uno solo con la naturaleza, con el universo. Y por lo tanto esa certidumbre es la que hay que destruir y hacerla estrategia oficial.

tunuaryycristian@yahoo.com.mx

Disparan a huicholes, heridos por la policía municipal

Disparan a huicholes, heridos por la policía municipal

(Arriba: Campamento de la comunidad huichol de Santa Catarina en el sitio de construcción de la carretera Bolaños-Huejuquilla, 2008)

Huejuquilla, Jalisco, México – Las tensiones entre la comunidad huichol y el gobierno local son altas después de que policías municipales dispararon contra un vehículo lleno de miembros de la comunidad Huichol, hiriendo a dos, los miembros de la Asociación de Jalisco en Apoyo de Grupos Indígenas (AJAGI) informó.

El vehículo se dirigía a Mezquitic y de ahí a Huejuquilla, cerca de la ciudad de San Antonio de Padua, con siete miembros de la comunidad de San Andrés Cohamiata a bordo, incluido un niño. Según testimonio de los huicholes, una patrulla los empezo a seguir iluminandolos con las luces. Ante el temor de un asalto, el conductor aceleró, la policía respondió disparando contra el vehículo e hiriendo a Rosendo Parra López, quien se encontraba en estado crítico, y Matea Tizano de la Cruz, que presentó rozones de bala en las piernas.

La comunidad de vecinos de Santa Catarina, que se encontraba en medio de una asamblea general en ese momento, decidió junto con las autoridades de San Andrés y otro comunidad Huichol cercana en San Sebastián, tomar la presidencia de Huejuquilla en protesta por lo que consideran una ola represiva en contra de las comunidades huicholas.

El ataque se produce en el contexto del aumento del tráfico por grupos de delincuencia organizada en la zona, que se disfrazan de agentes de policía, haciendo cada vez más peligroso parar cuando los vehículos hacen señas con sus luces, informó AJAGI en un comunicado de prensa.

Para complicar aún mas el asunto esta próxima la reunión del 27 Congreso Nacional Indígena, que se celebrará dentro de unos días en la comunidad huichol de Bancos de San Hipólito, una comunidad que es parte de un territorio que les fue despojado en 1968 y que está ganando terreno en una batalla legal histórica que podría sentar un precedente importante en los derechos de los indígenas por sus tierras en todo el mundo.

Las tensiones han ido aumentado desde finales del mes pasado, cuando un grupo de huicholes de Santa Catarina en su tradicional peregrinación a Real de Catorce fueron hostigados por otro grupo de la policía durante su ceremonia anual de peyote, una situación que provocó la protesta inmediata de ciudadanos simpatizantes de los huicholes; la policía estatal respondió enviando escolta armada para proteger a los huicholes en su peregrinar al siguiente pueblo.

Los miembros de la comunidad de Santa Catarina dicen que han sido víctimas de acoso frecuente desde que comenzaron su protesta y batalla legal por la construcción de la carretera Bolaños-Huejuquilla, parte de una ruta comercial importante que fácilita el Área de Libre Comercio de las Américas. Los miembros de la comunidad dicen que la construcción de la carretera se lleva a cabo sin su consentimiento en su territorio y a través de sus sitios sagrados, y ha provocado la degradación ambiental y cultural. Especifican ellos una violacón flagrante a sus derechos humanos a lo largo y ancho del país, incluyendo asesinatos, desapariciones forzadas, persecución y encarcelamiento contra los indígenas que participan en cuestiones de derechos sobre la tierra.

AJAGI cita los recientes actos en contra de las comunidades nahuas de la costa de Michoacán y de la Sierra de Manantlán, y otras el grupo solicita apoyo para que los ciudadanos interesados escriban a las Autoridades para que insten a un cese inmediato de la represión policial de los Huicholes y Comunidades Indígenas en todo el país.

Las cartas pueden ser enviadas a:

LIC. Fredy Medina Sánchez, Presidente Municipal de Huejuquilla, fredymedina@huejuquilla.gob.mx y a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, oacnudh@ohchr.org, y a la Comisión del Estado de Jalisco de Derechos Humanos en cedhj @ infosel.net.mx.

La esperanza prevalece durante un duro invierno en Bancos de San Hipólito

La esperanza prevalece durante un duro invierno en Bancos de San Hipólito

Por Tracy L. Barnett
Traducido por Mariem Ortiz

Llegamos al asentamiento de Buenos Aires, Durango, mientras estaba rodeado de niebla, un poco después de las 9 de la mañana. Fue un duro viaje a través de la lluvia que caía a cántaros, en el que solo permanecía despierta gracias a las vívidas historias de mi inagotable compañero de viaje, el abogado de derechos humanos, Carlos Chávez de la Asociación de Jalisco para el Apoyo de Grupos Indígenas (AJAGI).

Aun faltaban casi 3 horas antes de llegar a Bancos, pero mientras tanto, un grupo de comuneros de Buenos Aires esperaba un “ride” en la cajuela de su camioneta. Sin perder el buen ánimo, Chávez se separo del volante, detrás del cual había permanecido durante 11 horas, y se bajó a saludar a un grupo de hombres temblando de frio.

Los campesinos de Buenos Aires nos invitaron a desayunar y después nos guiaron a lo que parecía un campamento de refugiados.

Una amarga ráfaga de viendo había pasado por la aldea, llevándose consigo techos de estaño de muchas de las casas de adobe a media noche, mientras los residentes dormían. La implacable lluvia y las bajas temperaturas se agregaban a la miseria de los residentes al mismo tiempo que estos intentaban reestructurar su vida.

Sin embargo, una visita de Carlos Chávez y los chavos de AJAGI era razón más que suficiente para reunirse. Una familia con una cocina aun funcional, nos invitó a refugiarnos mientras empezaba a llover de nuevo, y las tortillas recién hechas salieron del comal de una por una para envolver un huevo revuelto casero y deliciosos frijoles puercos y papas. Los familiares se reunían a nuestro alrededor, mirándonos con una sonrisa curiosa en la cara, pidiéndonos que comiéramos más de lo que parecía ser su única porción. Pero rechazarlo hubiera sido un insulto, entonces comimos.

Los extraños vientos, la lluvia fuera de temporada y la impensable tormenta de nieve de hace dos semanas eran los temas de conversación. Las lluvias de verano no habían llegado a tiempo para regar los cultivos, y gran cantidad de maíz se seco en el tallo. Mucho de lo que sobrevivió, sucumbió a los hongos cuando llegaron tarde las lluvias. Y después, meses y meses de lluvias invernales, y ahora un viento, similar a un tornado, había caído sobre ellos, algo que nunca habían visto antes.

El cambio climático no es una teoría para los Wixaritari, mejor conocidos por su nombre asignado por los españoles para facilitar la pronunciación: Huicholes. Están convencidos que lo viven día a día, y lo notan en estaciones más cortas y patrones de clima más extraños. Sin conocer la razón, les preocupa.

Pero no hay mucho tiempo para discutirlo. Hay mucha leña por juntar, techos que arreglar, niños que alimentar – y para algunos, una asamblea regional a la cual atender en el valle de Bancos.

Abogado Santos De La Cruz Carillo, comuneros Nazario Navarrete Lara and Fabian Carillo Aguilar, AJAGI asesores Yaser Ventura and Cristian Chávez, comuneros Don Jesús Ramírez and Prudencio Ramírez Navarrete, de izquierda a derecha - y con todavía suficiente espacio para mí.

Con ánimos altos, nos subimos a la fiel y enlodada camioneta Toyota de Chávez. Bancos está protegido naturalmente por un valle, y es mucho más cálido que Buenos Aires, ubicado en la montaña, unos 1,500 metros sobre el nivel del mar. Originalmente, muchas de estas familias vivían en Bancos. Los habitantes de Buenos Aires son pioneros modernos involucrados en reasentamientos y la reforestación de la tierra destruida por los taladores de comunidades vecinas.

Los reasentamientos son parte de una estrategia mayor, ideada por los líderes de la comunidad Huichol junto con Carlos y el resto de los miembros de AJAGI, proveedores de asistencia legal y técnica desde hace casi 20 años, ayudando a la comunidad a reclamar 55,000 hectáreas de tierra que había sido despojada.

Aproximadamente 140,000 hectáreas están en juego, incluyendo una andana de 10,720 hectáreas separando Bancos de San Andrés Cohamiata en el estado de Jalisco. En la decisión de 1998, la Organización Internacional de Labor dijo que los Huicholes tenían derecho a tierra, en base a pertenencia ancestral, aunque no tengan los títulos legales, una decisión que hasta ahora, el gobierno mexicano ha decidido no aceptar. Después de repetidos anuncios de la agencia internacional, se recibió respuesta del gobierno mexicano, apenas el año pasado, a favor de Bancos, pero eso no era todo. No reconocieron la propiedad ancestral que aparece en un documento llamado Convención 169, y por lo tanto el caso sigue inconcluso.

“El caso de Bancos de San Hipólito en una ocasión fue calificado por el actual Relator de Pueblos Indígenas de Naciones Unidas que probablemente era el caso mas importante en el mundo” con respecto a los derechos indígenas sobre la tierra, dijo Chávez, “para varias razones, pero el principal era que Bancos de San Hipólito obtuvo una resolución – la primera resolución en el mundo – de la Organización Internacional de Trabajo sobre el Convenio 169 del OIT, que es el instrumento más avanzado al nivel mundial sobre derechos indígenas.

“Entonces esta fue el primer caso que el OIT resolvió sobre el tema de terrenos y territorio. En esta resolución la Comisión de Administración del OIT resolvió a favor de la comunidad, y le dijo al gobierno mexicano que resuelve las causas de la inconformidad con los Hucholes de Bancos y de San Andreas Comiata. Si, finalmente, se resuelve a favor de la comunidad, será un benificio para todos los indígenas del mundo.”

Pero esta es tan solo una de las estrategias, una capa de las numerosas capas de historias contadas de los Wixaritari. Fui lo suficientemente afortunada como para oír muchas de estas en la semana que paso, y las iré compartiendo con ustedes conforme el tiempo me lo permita. Mientras tanto, aquí hay unas imágenes de la pequeña pero importante comunidad de Bancos.


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