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Disparan a huicholes, heridos por la policía municipal

Disparan a huicholes, heridos por la policía municipal

(Arriba: Campamento de la comunidad huichol de Santa Catarina en el sitio de construcción de la carretera Bolaños-Huejuquilla, 2008)

Huejuquilla, Jalisco, México – Las tensiones entre la comunidad huichol y el gobierno local son altas después de que policías municipales dispararon contra un vehículo lleno de miembros de la comunidad Huichol, hiriendo a dos, los miembros de la Asociación de Jalisco en Apoyo de Grupos Indígenas (AJAGI) informó.

El vehículo se dirigía a Mezquitic y de ahí a Huejuquilla, cerca de la ciudad de San Antonio de Padua, con siete miembros de la comunidad de San Andrés Cohamiata a bordo, incluido un niño. Según testimonio de los huicholes, una patrulla los empezo a seguir iluminandolos con las luces. Ante el temor de un asalto, el conductor aceleró, la policía respondió disparando contra el vehículo e hiriendo a Rosendo Parra López, quien se encontraba en estado crítico, y Matea Tizano de la Cruz, que presentó rozones de bala en las piernas.

La comunidad de vecinos de Santa Catarina, que se encontraba en medio de una asamblea general en ese momento, decidió junto con las autoridades de San Andrés y otro comunidad Huichol cercana en San Sebastián, tomar la presidencia de Huejuquilla en protesta por lo que consideran una ola represiva en contra de las comunidades huicholas.

El ataque se produce en el contexto del aumento del tráfico por grupos de delincuencia organizada en la zona, que se disfrazan de agentes de policía, haciendo cada vez más peligroso parar cuando los vehículos hacen señas con sus luces, informó AJAGI en un comunicado de prensa.

Para complicar aún mas el asunto esta próxima la reunión del 27 Congreso Nacional Indígena, que se celebrará dentro de unos días en la comunidad huichol de Bancos de San Hipólito, una comunidad que es parte de un territorio que les fue despojado en 1968 y que está ganando terreno en una batalla legal histórica que podría sentar un precedente importante en los derechos de los indígenas por sus tierras en todo el mundo.

Las tensiones han ido aumentado desde finales del mes pasado, cuando un grupo de huicholes de Santa Catarina en su tradicional peregrinación a Real de Catorce fueron hostigados por otro grupo de la policía durante su ceremonia anual de peyote, una situación que provocó la protesta inmediata de ciudadanos simpatizantes de los huicholes; la policía estatal respondió enviando escolta armada para proteger a los huicholes en su peregrinar al siguiente pueblo.

Los miembros de la comunidad de Santa Catarina dicen que han sido víctimas de acoso frecuente desde que comenzaron su protesta y batalla legal por la construcción de la carretera Bolaños-Huejuquilla, parte de una ruta comercial importante que fácilita el Área de Libre Comercio de las Américas. Los miembros de la comunidad dicen que la construcción de la carretera se lleva a cabo sin su consentimiento en su territorio y a través de sus sitios sagrados, y ha provocado la degradación ambiental y cultural. Especifican ellos una violacón flagrante a sus derechos humanos a lo largo y ancho del país, incluyendo asesinatos, desapariciones forzadas, persecución y encarcelamiento contra los indígenas que participan en cuestiones de derechos sobre la tierra.

AJAGI cita los recientes actos en contra de las comunidades nahuas de la costa de Michoacán y de la Sierra de Manantlán, y otras el grupo solicita apoyo para que los ciudadanos interesados escriban a las Autoridades para que insten a un cese inmediato de la represión policial de los Huicholes y Comunidades Indígenas en todo el país.

Las cartas pueden ser enviadas a:

LIC. Fredy Medina Sánchez, Presidente Municipal de Huejuquilla, fredymedina@huejuquilla.gob.mx y a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, oacnudh@ohchr.org, y a la Comisión del Estado de Jalisco de Derechos Humanos en cedhj @ infosel.net.mx.

La esperanza prevalece durante un duro invierno en Bancos de San Hipólito

La esperanza prevalece durante un duro invierno en Bancos de San Hipólito

Por Tracy L. Barnett
Traducido por Mariem Ortiz

Llegamos al asentamiento de Buenos Aires, Durango, mientras estaba rodeado de niebla, un poco después de las 9 de la mañana. Fue un duro viaje a través de la lluvia que caía a cántaros, en el que solo permanecía despierta gracias a las vívidas historias de mi inagotable compañero de viaje, el abogado de derechos humanos, Carlos Chávez de la Asociación de Jalisco para el Apoyo de Grupos Indígenas (AJAGI).

Aun faltaban casi 3 horas antes de llegar a Bancos, pero mientras tanto, un grupo de comuneros de Buenos Aires esperaba un “ride” en la cajuela de su camioneta. Sin perder el buen ánimo, Chávez se separo del volante, detrás del cual había permanecido durante 11 horas, y se bajó a saludar a un grupo de hombres temblando de frio.

Los campesinos de Buenos Aires nos invitaron a desayunar y después nos guiaron a lo que parecía un campamento de refugiados.

Una amarga ráfaga de viendo había pasado por la aldea, llevándose consigo techos de estaño de muchas de las casas de adobe a media noche, mientras los residentes dormían. La implacable lluvia y las bajas temperaturas se agregaban a la miseria de los residentes al mismo tiempo que estos intentaban reestructurar su vida.

Sin embargo, una visita de Carlos Chávez y los chavos de AJAGI era razón más que suficiente para reunirse. Una familia con una cocina aun funcional, nos invitó a refugiarnos mientras empezaba a llover de nuevo, y las tortillas recién hechas salieron del comal de una por una para envolver un huevo revuelto casero y deliciosos frijoles puercos y papas. Los familiares se reunían a nuestro alrededor, mirándonos con una sonrisa curiosa en la cara, pidiéndonos que comiéramos más de lo que parecía ser su única porción. Pero rechazarlo hubiera sido un insulto, entonces comimos.

Los extraños vientos, la lluvia fuera de temporada y la impensable tormenta de nieve de hace dos semanas eran los temas de conversación. Las lluvias de verano no habían llegado a tiempo para regar los cultivos, y gran cantidad de maíz se seco en el tallo. Mucho de lo que sobrevivió, sucumbió a los hongos cuando llegaron tarde las lluvias. Y después, meses y meses de lluvias invernales, y ahora un viento, similar a un tornado, había caído sobre ellos, algo que nunca habían visto antes.

El cambio climático no es una teoría para los Wixaritari, mejor conocidos por su nombre asignado por los españoles para facilitar la pronunciación: Huicholes. Están convencidos que lo viven día a día, y lo notan en estaciones más cortas y patrones de clima más extraños. Sin conocer la razón, les preocupa.

Pero no hay mucho tiempo para discutirlo. Hay mucha leña por juntar, techos que arreglar, niños que alimentar – y para algunos, una asamblea regional a la cual atender en el valle de Bancos.

Abogado Santos De La Cruz Carillo, comuneros Nazario Navarrete Lara and Fabian Carillo Aguilar, AJAGI asesores Yaser Ventura and Cristian Chávez, comuneros Don Jesús Ramírez and Prudencio Ramírez Navarrete, de izquierda a derecha - y con todavía suficiente espacio para mí.

Con ánimos altos, nos subimos a la fiel y enlodada camioneta Toyota de Chávez. Bancos está protegido naturalmente por un valle, y es mucho más cálido que Buenos Aires, ubicado en la montaña, unos 1,500 metros sobre el nivel del mar. Originalmente, muchas de estas familias vivían en Bancos. Los habitantes de Buenos Aires son pioneros modernos involucrados en reasentamientos y la reforestación de la tierra destruida por los taladores de comunidades vecinas.

Los reasentamientos son parte de una estrategia mayor, ideada por los líderes de la comunidad Huichol junto con Carlos y el resto de los miembros de AJAGI, proveedores de asistencia legal y técnica desde hace casi 20 años, ayudando a la comunidad a reclamar 55,000 hectáreas de tierra que había sido despojada.

Aproximadamente 140,000 hectáreas están en juego, incluyendo una andana de 10,720 hectáreas separando Bancos de San Andrés Cohamiata en el estado de Jalisco. En la decisión de 1998, la Organización Internacional de Labor dijo que los Huicholes tenían derecho a tierra, en base a pertenencia ancestral, aunque no tengan los títulos legales, una decisión que hasta ahora, el gobierno mexicano ha decidido no aceptar. Después de repetidos anuncios de la agencia internacional, se recibió respuesta del gobierno mexicano, apenas el año pasado, a favor de Bancos, pero eso no era todo. No reconocieron la propiedad ancestral que aparece en un documento llamado Convención 169, y por lo tanto el caso sigue inconcluso.

“El caso de Bancos de San Hipólito en una ocasión fue calificado por el actual Relator de Pueblos Indígenas de Naciones Unidas que probablemente era el caso mas importante en el mundo” con respecto a los derechos indígenas sobre la tierra, dijo Chávez, “para varias razones, pero el principal era que Bancos de San Hipólito obtuvo una resolución – la primera resolución en el mundo – de la Organización Internacional de Trabajo sobre el Convenio 169 del OIT, que es el instrumento más avanzado al nivel mundial sobre derechos indígenas.

“Entonces esta fue el primer caso que el OIT resolvió sobre el tema de terrenos y territorio. En esta resolución la Comisión de Administración del OIT resolvió a favor de la comunidad, y le dijo al gobierno mexicano que resuelve las causas de la inconformidad con los Hucholes de Bancos y de San Andreas Comiata. Si, finalmente, se resuelve a favor de la comunidad, será un benificio para todos los indígenas del mundo.”

Pero esta es tan solo una de las estrategias, una capa de las numerosas capas de historias contadas de los Wixaritari. Fui lo suficientemente afortunada como para oír muchas de estas en la semana que paso, y las iré compartiendo con ustedes conforme el tiempo me lo permita. Mientras tanto, aquí hay unas imágenes de la pequeña pero importante comunidad de Bancos.


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