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Termine con el Estado de Asedio en Alta Verapaz, Guatemala

Termine con el Estado de Asedio en Alta Verapaz, Guatemala

Arriba: Miembros de la comunidad Miravalle en Alta Verapaz. La comunidad fue atacada por las fuerzas de seguridad de una compañía de biodiesel financiado por el gobierno estadounidense. (Guatemala Solidarity Project)

Por John Schertow
Intercontinental Cry

Traducción por Project ISD

El 19 de Diciembre de 2010, el Presidente de Guatemala, Sr. Alvaro Colom, declaró un Estado de Asedio para el departamento de Alta Verapaz, bajo el pretexto de luchar en contra de los narcotraficantes.

Los oficiales afirman que, debido al aumento de la “guerra contra drogas” en México, las operaciones de la organización conocida como “Los Zetas” se han trasladado desde Mexico a Alta Verapaz, ubicada en la región norte-central de Guatemala. Según las alegaciones, Los Zetas ha logrado control ar una gran parte de la región.

Desde el inicio del asedio, según Al Jazeera, “fuerzas policiales han detenido al menos 22 ‘traficantes’ y han confiscado cinco pequeños aviones, 239 armas de asalto, 28 vehículos y explosivos durante una seria de allanamientos.” Sin embargo, con la suspensión de los derechos humanos fundamentales en Alta Verapaz–y los poderes amplios otorgados a las fuerzas policiales y militares–los narcotraficantes no son los únicos objetivos. Según la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), la comunidad Q’eqchi Maya de Se’Job’Che–la cual no tiene ninguna conexión con el narcotráfico–sufró un allanamiento el 10 de Enero de 2011. Los residentes de la comunidad huyeron de la zona a la llegada de los soldades; al regresar, había sido destruido sus cultivos y propiedad.


Soldados, policía y INAB guardarecursos acercando los terrenos de la comunidad Maya Q’eqchi de Se’ Job’ Che’, municipalidad de Cobán, Alta Verapaz (Coordinadora Nacional Indigena Y Campesina)

Según CONIC: “El lunes 10 de Enero de 2011, a las 10 horas, 40 soldados, 2 miembros de la Policia Nacional Civil, y 20 guardarecursos INAB entraron a la zona donde la comunidad cultiva cardamomo, maíz, y frijoles. Sin entrar en un diálogo, las tropas empezaron disparar sus armas, y los campesinos fueron forzados huir de la zona y esconderse. La fuerzas destruyeron los cultivos de la comunidad, cortando 300 cuerdas de cardamomo (aproximadamente 15 hectáreas), 300 cuerdas de frijoles, y 50 cuerdas de maíz.


Destrucción de cosechas en la comunidad Q’eqchi Maya de Se’ Job’ Che’ (Coordinadora Nacional Indigena Y Campesina)

“Héctor Arnulfo Ruiz, quien fue presente como represntativo de la institución gubernamental FONTIERRAS , asaltó y intentó violar a la Sra. Adelina Yaxcal quien fue escondida entre las plantas de cardamomo, rasgando en el proceso su blusa tradicional güipil. Fermín Ayala, encargado de los guardarecursos del Instituto Nacional de Bosques (INAB) intentó sobornar a varios miembros de la comunidad, ofreciendo salvar sus cultivos por Q50,000 (más que US$6,000).

“Las familias lograron reunir por la tarde, y dieron cuenta que durante el allanamiento habían perdido 20 pavos y 20 gallinas, así como otra propiedad personal, por ejemplo herramientas de mano. A las 17 horas, estaban ciruclando rumores que acciones parecidas iban tomar lugar en otras comunidades indígenas.”

Según el Guatemala Solidarity Project (GSP), grandes propietarios y empresas internacionales han estado aprovechando el ofensivo militar para realizar su propia “limpieza de tierras”. “El 20 de Enero de 2011, la comunidad de Saquimo Setano fue violentamente atacado por la familia del propietario Benjamin Soto y su esosa Maria Elena Garcia Ical. Esta familia ha atacado con violencia a multiples campesinos no armados, quemado casas con niños adentro, y atacado y amanezado a ciudadanos de Estados Unidos. Han sido presentado varias reclamaciones, pero la única respuesta de los autoridades ha sido amenazar a los dirigentes comunitarias y los voluntarios de EEUU con quien trabajan.”

Desde el ataque del 20 de Enero, GSP no ha podido restablecer comunicación con la comunidad. GSP pide acción urgente en solidaridad con la comunidad Maya (veáse abajo).

Como trasfonod, GSP observa, “La comunidad ha enfrentado numerosos ataques por parte de los grandes propietarios Benjamin Soto y su esposa Maria Elena Garcia Ical, quienes intentan robar a la comunidad sus tierras. Entre 31 de Agosto y 2 de Septiembre del 2010, los propietarios iniciaron ataques contra la comunidad durante los cuales se quemaron casas, se amenazaron la vida, y perros, cabellos y armas fueron utilizados para terrorizar a las familias. El Gobierno ha negado detener a Soto y Elena Garcia, y en cambio ha seguido con acusasions falsas contra los dirigentes de la comunidad y activistas del GSP.”

Aunque hay pocos detalles, el GSP alega que la comunidad Indígena de Miralvalle también fue atacado “por las fuerzas de seguridad privadas de una empresa biodiesel con financiamiento del gobierno estadounidense.”


The teenage daughter of a community leader was hit in the face with a machete during a recent attack on the Q’eqchi community Rio Cristalino. (Guatemala Solidarity Project)

Trabajadores de Derechos Humanos en Guatemala han estado condenando el asedio desde que fue declarado el 19 de Diciembre.

Dirigentes de Comunidades Indígenas también han estado manifestando; sin embargo, hasta la fecha, no se han escuchados.

Mientras que los ataques contra las comunidades Indígenas en Alta Verapaz han estado tomando lugar desde mucho tiempo, los últimos ataques por parte de las fuerzas policiales y militares parecen ser parte de un esfuerzo para “cambiar la estructura social de la región”. Justo antes del ataque del 10 de Enero, Carlos Menocal, Ministro del Interior de Guatemala, indicó que oficiales de EEUU, junto con el Vice Ministro de Defensa de Colombia, viajaran a la región para “lanzar una nueva fase” en Alta Verapaz. “Según Menocal, los oficiales de EEUU apoyarán un nuevo ‘comisaria policial ejemplar’ en sus esfuerzos de ‘reconstruir la estructura social’”, indica el GSP el 9 de Enero.

Luego de este, el 20 de Enero–el mismo día del ataque contra la comunidad Saquimo Setano–el Presidente Colom anunció la extensión del asedio por un mes.

Ahora, es dificil saber cuánto tiempo Alta Verapaz seguirá bajo control marcial. Con los medios de comunicación informando exclusivamente sobre Los Zetas, no se sabe cuántas comunidades Indígenas más serán reprimidos–bajo el pretexto de luchar contra los narcotraficantes.

Que puedes hacer

1. Enviar un correo o fax a la oficina de Presidente Alvaro Colom para demandar un fin a la represión. Correo: cartapresidente@sc.spr.gob.get Fax: 502-2251-4144. Es muy importante también copiar: goberaltaverapaz@gmail.com, esay@oj.gob.gt, solidaridadguatemala@yahoo.com, stuand_wckr@yahoo.com, fdaltaverapaz@mp.gob.gt, mpcoban@hotmail.com
2. Hacer una contribución financial a las comunidades que enfrentan evicción. Deben dirigir los cheques a “UPAVIM Community Development Foundation” y enviarlos a UPAVIM, c/o Laurie Levinger, 28 McKenna Rd, Norwich, VT 05055. Escriba la palabra “evictions” en el espacio para notes/memo, y todos los fondos se destinarán a las comunidades enfrentando evicción. También, puedes hacer una donación mediante Paypal: http://upavim.pursuantgroup.net/english/donate.htm donde hay un enlace para Paypal, debes incluir las palabras “GPS evictions” en una nota para asegurar que los fondos se destinan correctamente. El GSP no cobra ninguna porción de tales donaciones.

Ejemplar de mensaje

Sr. Presidente Colom, Mi nombre es ____________ y le escribo desde _____________.

Tengo alta preocupación por la seguridad física y personal de las familias Q’eqchi Maya en el departamento de Alta Verapaz.

Tengo conocimiento de tres comunidades que han sido atacados desde la declaración del estado de asedio el 19 de diciembre. Estas comunidades no tienen ninguna conexión con los narcotraficantes ni con otras organizaciones ilícitas. Son inocentes como cualquier otro ciudadano de Guatemala y justo están tratando de ganarse la vida.

También me asombra la información que alude al hecho de que la empresa Chabil Utzaj y la familia de Benjamin Soto y Maria Elena Garcia Ical se han aprovechado el asedio para servir sus propios intereses. Deben ser responsables por sus actos ilegales.

Cualquiera que sea su decisión, Sr. Presidente Colom, como firmante de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, así como uno de los pocos gobiernos que ha ratificado el Convenio 169 de la OIT, le pido asegurar la seguridad y bienestar de todas las familias Q’eqchi Maya en Alta Verapaz.

Atentamente,

Bayron Medina: Viviendo el cambio climático

Bayron Medina: Viviendo el cambio climático

(Arriba: Río Cahabón, Alta Verapaz, foto de Lon&Queta, courtesía de Flickr Creative Commons.)

Por Tracy L. Barnett
Traducido por Katy D’Oporto

CIUDAD DE GUATEMALA – Bayron Medina fue como la mayoría de los chicos de granja de Guatemala, amaba el aire libre, y pasó largas horas vagando por el bosque, poniendo trampas para la caza, la pesca, y escuchando a los pájaros, muchos de los cuales pudo identificar por su canto.

“Yo diría que escuchen, ése es el pájaro carpintero, ésa es una paloma – porque al vivir en el campo uno se acostumbra a escucharlos. Un cazador sabe qué clase de animal es cuando oye el sonido.”

Fue uno de ocho hijos, y toda la familia tuvo que lanzarse para hacerla. Ellos se consideraban pioneros, tratando de arrebatar una vida digna de la selva en las montañas de Alta Verapaz, cerca de Cobán.

“Estábamos en el proceso de siembra de maíz, y preparar la tierra para el ganado, y mi padre dijo: ‘Miren niños, sólo puedo apoyarlos en sus estudios hasta el sexto grado, porque hay muchos de ustedes. Pero, ¿lo que pueden hacer es dirigirse a las instituciones y con el gobierno que dan becas, y tendrán que estudiar mucho. “Así que eso es lo que hice, y por la gracia de Dios, tuve la oportunidad de tener éxito.”

Él acababa de regresar de un largo viaje de las provincias, pero me invitó a su casa en los suburbios en las montañas por encima de la ciudad de Guatemala, a compartir la cena y un poco de la hospitalidad local. “Aquí es donde los ricos viven”, dijo el conductor del taxi, pero fue similar a cualquier hogar confortable de clase media en los Estados Unidos. Yo había llegado a aprender sobre un programa financiado a través de las Naciones Unidas llenándome la boca con un nombre, “Programa Conjunto para el Fortalecimiento de la Gobernabilidad Ambiental enfrentando el Riesgo Climático en Guatemala”.

Pero antes de llegar a eso, él compartió conmigo un poco de su propia historia.

“Yo quiero mostrar el lugar donde nací”, dijo. “Éstos son los ríos … Cuando yo era joven, había tigres aquí” – “tigres”, es decir cualquier felino salvaje en América Latina vernáculo, pero con mayor frecuencia se refiere a los jaguares. Las aguas azules, las verdes montañas brumosas emparejado las imágenes en mi mente de la región montañosa alrededor de Cobán.

“Fuimos cazadores, y he matado venados. Hemos dinamitado los ríos, con granadas, los llamamos bombas, para matar a los peces, y lo hacíamos poniendo una batería en medio de una botella y cuando juntábamos los cables había un número increíble de peces que morían y flotan en la superficie.”

¿Por qué me dice esto? Empecé a preguntarme por qué estaba aquí.

“Y también incendiamos – quemamos el bosque tropical para que pudiéramos tener nuestro ganado. Aquí, aquí está mi madre … “La foto desvanecida mostró una mujer cocinando en una cocina tradicional del campo.
“Era un lugar realmente hermoso, pero para criar ganado tuvimos que cortar el bosque. Cortamos cedros, caobas, era un lugar realmente hermoso – mira estos ríos – los dinamitamos Mira, esta es la casa donde nací – pero cuando llegamos era una selva, con los tigres. Matamos a dos jaguares”.

Su cara estaba sonriendo, pero su voz estaba teñida de tristeza. Se sentía como si estuviera desahogando su alma.

“Ya no hacen eso, ¿verdad?” Le pregunté, un tanto desconcertada.

-Ah, pero entonces llegó el cambio “, afirmó. “Hoy en día, me siento con una gran deuda. Doy de comer a las ardillas y las aves migratorias, tal vez hay diez especies diferentes que vienen en las mañanas … Estamos prácticamente tratado de eliminar la naturaleza, contaminándolo y usándolo todo. Después de haber podido estar allí y disfrutar de la naturaleza, y el hecho de que ahora ya no existe … Recuerdo a mi padre tiraba la basura en el río.

“Ahora tenemos nuestros propios hijos, y les enseñamos a reciclar la basura y usamos las lombrices de tierra de composta con lombricultura – vemos cómo el mundo cambia. No podemos seguir haciendo las cosas de la misma manera, tenemos que cambiar. ”

Y él verdaderamente hizo el cambio.

Fue un largo camino, sin embargo – que lo llevó a una academia militar, donde fue capaz de obtener una buena educación y, dice con gratitud, evitar el combate durante la larga guerra civil.

Él recuerda claramente el día en que se dio cuenta de que las cosas tenían que cambiar, y que él quería ser parte de ese cambio.

Ese día vio una larga fila de campesinos – tal vez 500 de ellos – se alinearon junto a la carretera en un pueblo cerca de donde él había crecido. Se detuvo para preguntar por qué la gente estaba haciendo cola allí. “No hay agua”, le dijeron.

“Les pregunté en kekchí – todo el mundo habla en Cobán kekchí”, explicó. “Mi abuelo fue un chiclero, que cosechaba chicle de los árboles de caucho, tengo tías que son totalmente indígenas, y todos hablamos kekchí.
“Así que me acerqué a un hombre mayor, alrededor de 75 años, y me dijo: ‘Estamos en un verano muy difícil.” Dijo que tiene que levantarse a las 4 de la mañana, y llega a este lugar alrededor de las 9 a hacer cola, y le toma hasta las 3 de la tarde para llenar su contenedor – pero el agua está completamente sucia.

“Pero me pregunté, ¿cómo es posible en Cobán, en una zona donde hay tanta lluvia, que no haya agua? Estábamos en una zona que recibe alrededor de 2.000 milímetros de lluvia en promedio.

“Entonces, ¿qué pasó? Bueno, es una región que no retiene el agua – a causa de la topografía kárstica, de todos los flujos de distancia. Ellos siempre acostumbraban extraer el agua de un manantial que nunca se secó – pero ahora estaba seco.

“Cuando vi esto, me dije, tengo que encontrar la oportunidad de estudiar la cuestión del agua. Así que Dios me dio la oportunidad de llevar a mi familia y el estudio en Costa Rica con una beca. Allí aprendí sobre el agua, las cuencas hidrográficas, cómo gestionar los recursos, y luego volví a intentar aplicar lo que había aprendido. Así que eso es lo que estoy haciendo, tratando de tener una visión de cómo podemos cuidar de nuestros ríos. Tenemos tantos ríos en Guatemala – tanta agua – pero simplemente dejarlo pasar y no aprovecharse de ella.”

Así es como Medina llegó a ser el Gerente de Servicios Ambientales para este proyecto conjunto de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Ministerio del Medio Ambiente de Guatemala. Este programa de tres años ha tenido un buen rendimiento, Medina fue con un equipo de especialistas a las montañas de su tierra natal y más allá, trabajando con los líderes de la comunidad para crear conciencia sobre el valor de sus recursos.

Para Medina, como para la ONU en general, no hay duda de que el clima está cambiando – y que sólo hemos comenzado a ver los efectos de la deforestación y el carbono que la revolución industrial ha inyectado a la atmósfera.

En los talleres que da sobre el tema, señala un ejemplo de su propia vida: la casa de su hermana, donde vivió mientras asistía a la escuela secundaria. En 1974, el huracán Fifí golpeó el Caribe, mató a unas 10.000 personas en la vecina Honduras, y otras 200 en las inundaciones en Guatemala. Su hermana vivía en las orillas de un río en Alta Verapaz, lejos del mar, pero llovió durante siete días y las inundaciones era tan intensas que su casa estaba inundada.

“Fue terrible, la casa estuvo bajo el agua durante 10 días y se arruinó todo. Tuvimos que reconstruir, y esta vez lo pusimos un metro por encima, para evitar más inundaciones.”

Todo iba bien hasta que llegó el huracán Mitch, en 1998, que mató a unas 20.000 personas y dejó 2,7 millones sin hogar. Una vez más, la casa de su hermana estaba inundada – pero esta vez, la lluvia cayó por sólo tres días, pero la intensidad era mucho más fuerte.

“Una vez más, mi hermana lloraba, una vez más, se reconstruyó la casa – esta vez de 2 ½, 3 metros más de altura.

“Luego vino otra inundación – que no era un huracán, sólo una tormenta tropical. Empezó a llover a las 9 de la noche. Para la medianoche había aumentado a estos niveles, y se inundaba la casa. La intensidad de la lluvia – 200 milímetros cayeron en una noche.”

Medina decidió hacer un estudio, y se fue a la estación meteorológica en Cobán he hizo una recogida de datos históricos que muestran la cantidad y la intensidad de los eventos de lluvia en el área a través del tiempo. Era como había sospechado, la lluvia fue aumentando en intensidad y frecuencia.

“Yo les muestro los gráficos – y les digo, el cambio climático está haciendo esto. Estamos viendo que las tormentas son más frecuentes, más repetitivas. Así las sequías por venir, serán más severas, y los niveles de los ríos serán más bajos. Y los eventos de lluvia son mayores.”

Así que ahora la pregunta era, ¿qué hacer al respecto?

El programa de Medina está trabajando en varios niveles: enseñar a la gente en la región sobre la importancia de mantener la cubierta forestal para permitir el filtrado del agua en el suelo, en lugar de dejar que la escorrentía arrastre el agua; para ayudarles a cuantificar el valor de mantener los árboles en su lugar o la reforestación de áreas que han sido deforestadas, en términos de protección de cuencas hidrográficas y asistirlos en el mapeo de las zonas de recarga de sus acuíferos, y para ayudar a construir conciencia ambiental, y el liderazgo transparente en las aldeas.

Él también ayuda a las comunidades en el diseño de proyectos que ayuden a mantener el agua en la cuenca, y ayudarles a llevar a cabo estudios de viabilidad y una lluvia de ideas para generar fondos. Al final del período del proyecto de tres años, tres de las ideas se financiarán.

La duración del proyecto ya alcanzó la mitad, y con apenas un año y medio por seguir, Medina ya siente la presión. Es un desafío enorme; muchas de las personas que están trabajando son analfabetos, con educación primaria o menos, y la mayoría son muy pobres. Algunos todavía piensan que el gobierno va a venir y realizar los proyectos para ellos, ha tenido que explicar varias veces que sólo se hace la cartografía y estudios de viabilidad y financiación de los tres mejores proyectos.

“Tres años es muy poco tiempo para construir los tipos de relaciones y el conocimiento que estamos tratando de construir – pero es lo que tenemos. Así que ese es nuestro desafío “, dijo.