Huehuecoyotl Archive

Huehuecoyotl: Un centro de poder en las montañas tepoztecos

Huehuecoyotl: Un centro de poder en las montañas tepoztecos

Por Tracy L. Barnett
Traducido por Katy D’Oporto

Inside the Theater/Dentro del Teatro

Mucho antes de planear este viaje, me enteré de Huehuecoyotl, una ecoaldea habitada por un grupo de activistas internacional, anidada en uno de los Valles más mágicos en México, en las colinas fuera de Tepoztlan más o menos a una hora de la ciudad de México.

Esta semana finalmente tuve la oportunidad de ir y conocer por mí mismo a sus habitantes. Fue hermoso como había imaginado; construido a inicios de 1980 por artistas, arquitectos ecológicos y permaculturistas, la comunidad es una infusión de gentil estética llena de color que complace no solo a los ojos, si no también al espíritu.

Muchos de los residentes como el “Subcoyote” Alberto Ruz Buenfil, dividen su tiempo entre Huehue (abreviatura del nombre completo usado por sus habitantes) y otros puntos alrededor del globo, donde enseñan, tocan música, actúan en películas o teatro, o se comprometen en otros aspectos de sus vidas, generalmente relacionados con la promoción del cambio social, de un modo u otro.

La comunidad se formó en 1982 cuando sus fundadores, casi todos pertenecientes a un grupo de actores itinerantes llamado los Elefantes Iluminados, decidió echar raíces. La ecología es un valor muy importante en el grupo, por lo que la comunidad se conviritó en la primera Ecoaldea de México, concepto basado en principios de diseño ecológicos.

“Es una comunidad de muy bajo impacto utilizando cualquier tipo de tecnología alternativa posible”, dice Giovanni Ciarlo, uno de los residentes con los que hablé durante mi estancia. “Nuestro mayor capital es nuestra fuerte red social, además del hecho de que está integrada a la naturaleza y que posee sensibilidad artística.”

Giovanni y su compañera Kathleen son músicos y maestros, que migran entre Huehe y Waterford, Connecticut. Giovanni y Kathy son fundadores de Sirius Coyote Music, un innovador grupo musical inspirado en Latinoamérica que incorpora a su trabajo la educación ambiental y la construcción comunitaria. Ejecutan más de 30 diferentes instrumentos de varias culturas, algunos de los cuales han sido creados por ellos mismos. Por si esto fuera poco, Giovanni también sirve como presidente de Global Ecovillage Network.

Esta red social incluye a Liora Adler y últimamente Andrew Langford, que acaban de regresar a casa después de varios meses enseñando en Las Islas Vírgenes y viajando a su nativa Inglaterra y a Estados Unidos de donde es nativa Liora, visitando a la familia y conociendo los nuevos nietos. Ahora se encuentran trabajando duro y reintegrándose completamente al trabajo liderando la revolucionaria Gaia University, pero se toman su tiempo para el té y para entrevistas que publicaré aquí mismo en breve.

También incluye al hijo de Alberto, Odín, un músico de clase mundial y diseñador de permacultura que compartió conmigo varias de sus composiciones influenciadas por su visión global, y a su compañera Sadie, maestra y autora y a su encantadora pequeña Nayeli.

Usted puede encontrarse con Giovanni y Kathy, Alberto y Odín, Liora y Andy haciendo un pequeño tour virtual a la bella comunidad de Huehuecoyotl “>aquí en la colección de Flickr. Haga “click” en las palabras “show info” para leer la información.

Para aprender más sobre proyectos de permacultura en América Latina, vea al sitio de Permacultura América Latina.

Cobb demonstration house

Un café con el Subcoyote

Un café con el Subcoyote

Por Tracy L. Barnett
Traducción: Mariem Ortiz
Hace unos días tuve el extraño placer de encontrarme con un individuo único– un hombre, que junto con algunos compatriotas, ha hecho más por el medio ambiente en Latinoamérica que probablemente cualquier otra persona y lo ha hecho de su propia e inimitable manera.
Alberto Ruz Buenfil, conocido también como el Subcoyote Alberto, no sería el primero en decir que no lo hizo solo – fue apoyado por cientos, quizás miles de colaboradores a lo largo del camino, a quienes espero conocer en mis futuros viajes. No hay duda que en una vida dedicada al cambio social, y durante los 13 años que se ha encargado a la Campaña Arcoiris por la Paz , ha inspirado a generaciones de escritores, artistas, jardineros y activistas dedicados a un futuro más sustentable – incluyéndome a mí misma.


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Alberto creció rodeado de los misterios Mayas de Palenque, donde su padre, conocido internacionalmente como Alberto Ruz Lhuillier, descubrió la estructura ceremonial más importante en la antigua ciudad, la tumba subterránea de Pakal el Grande . El joven Alberto lo estudió todo, desde ingeniería química hasta economía, ciencias políticas y finalmente teatro, primero en la Universidad Nacional Autónoma de México y luego en Cuba.
La guerra de Vietnam cambió su vida de enfoque al unirse al movimiento pacifista y viajó a Estados Unidos, pasando mucho tiempo con líderes chicanos y Panteras Negras, los Ecotópicos de Ernest Callenbach y cualquier tipo de cambio social desembocándose en el momento. Se convirtió en nómada, viajando por África, India y el Oriente, estudiando a las comunidades intencionales desde Bauhaus en Suecia hasta Israel y los ashrams en India. Fue en India donde presentó su primera obra de teatro de tribus, Hathi Babas, y después Los Elefantes Iluminados, que recorrieron EUA, México y Guatemala esparciendo semillas sobre una forma de vida alternativa, una basada en la paz, sustentabilidad y el respeto mutuo.
Fue hasta 1982 cuando decidió dejar la vida nómada y plantar raíces, regresando a México con miembros de su tribu, para formar Huehuecoyotl. La comunidad fue construida en un diseño sustentable, convirtiéndose en la primera ecoaldea del país. Fue justo aquí donde adoptó el nombre de Coyote, basado en el nombre de su nueva comunidad, Huehuecoyotl, que significa “viejo, viejo, coyote,” y empezó a hacer numerosos comunicados con el nombre “Viejo Coyote.” El llamado del camino nunca lo abandonó y en el año 1996 formó la Caravana Arcoiris por la Paz, tomando las lecciones aprendidas en su ecoaldea. Una de las primeras paradas del grupo fue en Chiapas, donde participó en un consejo con los Zapatistas.
“Siempre me he identificado con los Mayas,” explica Alberto. Gracias a sus conversaciones con el líder Zapatista, el Subcomandante Marcos, su nombre evolucionó, ahora era el Subcoyote Alberto Ruz. “Estaba dejando la comunidad y era hora de que alguien más se hiciera cargo,” recalcó. “Entonces me convertí en el Subcoyote.”
El nombre es apropiado para una persona cuyo compromiso con la vida puede ser expresado con cierto capricho; la seriedad de las lecciones impartidas por la tribu nómada siempre fue resaltada por medio del teatro y de las artes, las historias y la danza, con un sentido del humor y diversión.

Forum social Acapamento da paz

(Galeria Tarso Sarraf/Flickr)
Cientos de personas de todas las edades se unieron a la caravana en diferentes puntos del camino, particularmente en la reunión internacional en Cuzco, Perú, “El Llamado del Cóndor” en 2003. Fue entonces cuando me di cuenta de este fenómeno viajero, pues mi hermana Tami se les unió por un tiempo. Su historia sobre sus experiencias me dejó una impresión indeleble que me impulsó por 7 años hasta que cedí. Ahora, de una forma extraña, estoy siguiendo la ruta del Coyote, y mi hermana se me unirá en algún momento. La caravana continuó hasta Tierra del Fuego, y en este punto el Subcoyote había planeado su fin – “a excepción de que hubiera un milagro” hasta donde él recuerda.
De hecho, hubo un milagro. El ministro de Cultura de Brasil en aquel entonces, el famoso Gilberto Gil, invitó a la caravana a viajar por el país, impartiendo talleres sobre la vida sustentable. La caravana viajó hacia el norte, atravesando el extenso Amazonas, pasando 4 años en unas de las regiones más pobres del país.
Finalmente, en agosto del 2009, Alberto regresó a casa a Huehuecoyotl, pero no a rascarse el ombligo. A sus 65 años de edad, cuando la mayoría de las personas asume que se merecen un retiro pacifico, él ha empezado un nuevo proyecto, junto con la autora mexicana Laura Esquivel (Como agua para chocolate): se unió al personal de la Casa de la Cultura de Jesús Reyes Heroles en Coyoacán, un bello e histórico barrio en la Ciudad de México, buscando maneras de compartir sus lecciones de la Caravana Arcoiris por la Paz con la juventud del distrito.
Me encontré con el Subcoyote justo cuando se estaba estableciendo en su nuevo trabajo y compartimos café e historias. Hay mucho más que contar que lo que cabe en una entrada de blog, pero sigan viendo esta sección para videos cortos de mis grabaciones con él.
El próximo mes continuaremos con la conversación desde donde la dejamos, cuando lo visite en su casa de fin de semana en Huehuecoyotl y conozca a su familia extendida.