(arriba: hijas Nesbitt, Esperanza y Zephyr, hacen acto de presencia durante la gira de granja como “princesas de la selva” en sus trajes de hojas de palma, diseñada por Esperanza.)
Por Tracy L. Barnett
Traducido por Luis Arias Blanco
SAN PEDRO COLUMBIA, DISTRITO TOLEDO, BELICE – A simple vista no lo parece, pero Christopher Nesbitt tiene un gran equipo que trabajabando con él aquí, en la granja Montaña Maya.
Ahí están los pollos, que reciclan los desechos de cocina en huevos y carne. Estan los soldados mosca, que reciclan lo que los pollos no quieren en larvas para la alimentación de pollos. Ahí están las hormigas cortadoras de hojas, que airean el suelo compactado y sirven a la vez como alimento para los pollos. Y luego están los vastos ejércitos de microbios trabajando para restablecer el equilibrio natural de lo que fue despojado de una granja de ganado y se dejó estéril.
“Cada componente en esta finca, nos da una de dos cosas: un bien o un servicio”, dice Nesbitt. A veces nos dan ambos”.
Nuestro tour en la granja Montaña Maya ha sido una lección de los ciclos naturales, del barril de abono orgánico para el gallinero, de la pocilga a la parcela agroforestal, desde el sistema acuaponia al retrete de compostaje (abono orgánico). La granja se ha convertido en un centro de investigación, demostración y capacitación para la agricultura sostenible, y Nesbitt ha colaborado con organismos locales e internacionales para aplicar tanto la permacultura como las soluciones de la tecnología solar a los problemas regionales.
Nesbitt es nativo de Nueva York, llegó a Belice a la edad de 19 años y le gustó tanto que decidió hacer una declaración:.
“Me fui de una selva a otra”, bromea.
Compró la finca tres años más tarde y se dispuso a llevarla de nuevo a su estado natural original. El trabajo que le tomó para construir dos casas, dos dormitorios y otras construcciones mas es impresionante, especialmente considerando que todo lo que no había en existencia aquí tuvo que ser traído en una canoa. Nesbitt se ha hizó tan bueno en eso que puede encontrar el camino de dos millas río abajo, a la siguiente ciudad en la oscuridad de la noche – y con frecuencia lo hace.
La vida de Nesbitt tomó un camino muy diferente del resto de su familia. Uno de sus hermanos es un veterano condecorado de la Marina, y el otro es un punto.com millonario. En lo que ha Nesbitt respecta, ha encontrado su felicidad aquí en la Montaña Maya con las cosas simples de la vida – como pollos, cerdos y paneles solares.
“Los cerdos tienen una inclinación natural a arrancar las cosas”, explica Nesbitt. “Así que tomamos esa conducta, que podría ser vista como destructiva y la convertimos en una actividad constructiva”. Los cerdos, que está preparando para añadir a la granja en el próximo año, entraran en un ciclo a través de corrales que construye con raices y plantas nativas, cultivos como el ñame de coco, o de tarot, y la yuca, que ademas les proporciona alimento, asi se habitúan al lugar y convierten la basura en carne y fertilizantes. Al pasar a la siguiente año, encontramos un espacio que se ha convertido en un campo rico, fertilizado y arado, listo para sembrar frijol, maíz, ajonjolí o cualquier otra cosa que se quiera.
El establo está constuido con canales de concreto que están diseñados para transportar los residuos a un punto central, donde los gases se canalizan hacia una planta de bíogas para ser canalizado por el sistema y proporcionar así el combustible, que será utilizado en la cocina.
Nesbitt no es un gran devorador de carne, pero los animales proveerán importantes servicios, así como la generación de ingresos para la finca.
También está previsto añadir ovejas, por su leche y carne. “Los animales son un elemento fantástico para cualquier sistema, ya que pueden utilizar las cosas que no podemos”, dice Nesbitt. “Podríamos masticar la hierba todo el día, pero yo prefiero que lo hagan las ovejas y beber la leche que producen”.
Los animales también pueden ayudar con el factor tiempo. “Cuando tenemos nuez ramón(capomo en México), todos tienen, así que no pueden venderse”, dice. “Así reciclamos la nuez ramón alimentando a los cerdos y se obtiene la carne de cerdo y el gas metano, entonces volvemos a la mezcla de fertilizante en el suelo”.
Los suelos tropicales tienden a ser muy pobres, explicó, y el ciclo de nutrientes es aún más importante aquí que en algunos lugares. Las prácticas agrícolas y forestales en los últimos siglos han degradado y erosionado el suelo enormemente y el rendimiento y/o producción es cada vez menor.
La agroforestería es la respuesta lógica a este problema, cree Nesbitt, y nos lleva a una de sus pistas favoritas y nos hace tomar asiento.
“Lo que estamos viendo es el equivalente de un volante de inercia biológico”, dijo, señalando hacia un exuberante bosque de múltiples capas. “Es un área que finalmente floreció’ -es decir llegó, a un punto donde se requiere poco o ningún mantenimiento. Tenemos caimito(árbol tropical), bucut (una vaina de las leguminosas que producen los árboles), chontaduro, aguacate, plátanos, ciruelas, café, cacao, caña de azúcar, la nuez ramón, la piña, la cúrcuma, el jengibre, chi’kai (una verdura que sabe a una combinación entre los espárragos y alcachofas) …. ” Obtenemos un montón de calorías de todo esto, y no nos cuesta mucho producirlo”.
Una de las características especiales de la granja Montaña Maya es que está situada en medio de las ruinas mayas Lubaantun, que data del año 750 dC. Nesbitt, considera que las antiguas culturas mayas construyeron su civilización en la agrosilvicultura, simplemente porque es mucho menos trabajo que la trinidad de maíz, frijol y calabaza. Él dice que el maíz era una fuente importante de alimentos, particularmente para las clases de élite, adicionalmente la cantidad de energía que se invierte en energía devuelta no sería suficiente para apoyar dicha sociedad si fuese de otra forma. Él cita un artículo científico que postula que el alimento principal de los antiguos mayas fue la nuez ramón(capomo en México), también llamada ramón maya.
“Mis vecinos tienen los camiones y tractores, machetes de acero, herbicidas, 2-4 D y de semillas híbridas, sin embargo, ninguno de mis vecinos logra una produccion autosuficiente. Se las arreglan para sobrevivir, en la vida. No hay manera de que los mayas, que no tenía ninguno de estos valores comparativos compitiesen sin embargo construyeron una sociedad compleja en una economía basada en frijoles y el maíz. ”
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