Medio ambiente Archive

Nicaragua Orgánica: En Camino con Común Tierra

Nicaragua Orgánica: En Camino con Común Tierra

Por Ryan Luckey y Leticia Rigatti
Común Tierra

Estamos muy bien aquí en Costa Rica, aventurándonos por las tierras “Ticas” (como dicen los locales). Estamos en el país hace dos semanas y media y hemos hecho diversas actividades como: intercambios de semillas, eventos y visitas a diversos proyectos. Pero eso contaremos en el próximo post…

Este post es para contarles un poco del mes que tuvimos en Nicaragua, país vecino, donde conocimos a gente muy linda y proyectos interesantes.

Nicaragua es un país muy hermoso, con una extensa costa sobre el Pacífico y el Caribe, lagos y montañas. Un país que ha enfrentado en su historia a una dictadura fuerte y tuvo una guerra civil brutal luchando por su democracia a través del movimiento sandinista. Desde entonces el país viene a lo largo de los años tratando de recuperarse social y económicamente, pues ostenta el triste índice del segundo país más pobre del continente, quedando sólo detrás de Haití.

Aun que con una situación económica y social grave, hemos encontrado en los Nicas una población amable, con clara opinión política y fuerte senso de si mismo. Actualmente están en periodo electoral, así que vimos muchos jóvenes por las calles haciendo marchas y manifestaciones. Mucha energía pasando en el país …

Aqui era um evento en la comunidad de Nandaime.

En nuestra visita, conocimos tres proyectos de sostenibilidad. Dos en Ometepe, una isla formada por dos volcanes impresionantes en medio a uno de un lagos tropicales más grandes del mundo.

Ometepe
Vista Panoramica de la Isla

En el lago visitamos el Proyecto Itah Inan, un centro de desarrollo espiritual con diversas prácticas de permacultura y programas de voluntariado. Aunque visitando por algunos días participamos activamente en las actividades de la comunidad y hicimos grandes amigos en este hermoso proyecto.

Linda vista pelo entardecer em Inan Itah

Otro proyecto interesante es el Hostal Ecológico Zopilote, que utiliza diversas prácticas de permacultura en su diseño, tienda de productos orgánicos, y la acogida amistosa, la sensibilización a través del ejemplo para muchos viajeros.

En el Zopilote visitamos sus abejas donde pasamos por una historia emocionante. Ellos tienen en la finca un cruce de abejas Italianas (muy tranquilas) y Africanas (agresivos que pueden sobrevivir en los trópicos). Es decir, las abejas son guerreras, pero no brutales. Estábamos conversando con Danielle (del Zopilote) al lado de las cajas, sacando fotos y hablando y de repente nos dimos cuenta de que las abejas empezaron a volar detrás de nosotros! Eran muchas!!! Era loco tener ese zumbido en los oídos, sin poder mirar y siguiendo corriendo! Tuvimos que correr mucho y después de mucha sorpresa encontramos algunas picaduras. Ryan tuvo una en la boca yo ninguna y Danielle algunas. Pero, finalmente, nos enteramos de que no podemos abusar de su paciencia y debemos mejor respetar el espacio de las abejas que para hacer nuestra rica miel, tienen que luchar para sobrevivir en su espacio.


Aqui las abejas aún calmas…


Aqui cuando se empezaron a perturbar!

En la Isla tambien participamos de un evento comunal en el pueblo de Santa Cruz, tocando música a los niños y charlando sobre Común Tierra.

Los organizadores ofrecian semillas orgánicas patra los locales.

En la costa del Pacífico visitamos el proyecto la Finca Las Nubes, un lugar donde los residentes están tratando de vivir con prácticas de vida más sostenibles, dejando un legado para las generaciones futuras.

Para mas fotos mira nuestro Album del Facebook.
Bueno nos despedimos pues tenemos que ir a separar las semillas pues mañana haremos una distribución en la Feria Orgánica de San José, capital de Costa Rica.

Un abrazote y hasta pronto!
Leti y Ryan

Yendo hacia el sur

Yendo hacia el sur

Por Tracy L. Barnett

SAN LUIS, MISURI. – Hoy es el día.

Hice mi lista y la revisé un millón de veces. Escogí y volví a escoger mi equipo. Me despedí y recibí muchas bendiciones y buenos deseos para tener un viaje seguro. Dejé las llaves de mi carro, mi teléfono inteligente y mi navegador satelital para manejar en las calles de Estados Unidos. Ahora viajaré a pie y en transporte público, todo lo que necesito está en mis mochilas. Y si no lo tengo, lo encontraré en el camino o viviré sin él.

He estado sometida a muchos cierres de edición en las últimas semanas sin tener apenas un respiro para tomar una taza de té con mis personas queridas. Ahora que la última de ellas se quedó atrás, he documentado mi equipaje y pasé después a través del control de seguridad del aeropuerto. Tengo una hora para salir.

Hoy, lo único que está en mi itinerario es la ciudad de México.

En la megalópolis mexicana, la gente anda de prisa para llegar a sus citas y lo seguirá haciendo mañana. Pero esta tarde, me tocará un clima 40 grados más cálido y adaptarme a otras formas de pensar. Me relajaré y tomaré el tiempo para pensar, para leer un libro, para conversar con la gente que vaya conociendo en el camino. Tomaré el tiempo para respirar y para mirar alrededor.

“¿Estás emocionada?”, me preguntó mi hija en un mensaje de texto anoche mientras yo checaba la lista por una millonésima ocasión.

“No todavía”, le respondí- “Sólo tengo un poco de pánico: ¿habré olvidado algo?, ¿perderé mi vuelo?, ¿llevo todo lo que necesito?

Ahora, sin embargo, mientras el café hace su efecto y el tiempo de abordar se aproxima, tengo un momento para reflexionar en el año que se avecina. Sí, estoy emocionada, también aprehensiva — y curiosa, y un poco soñolienta. Pero lo que más estoy es agradecida.

No mucha gente tiene la oportunidad de tomar un año para cumplir su sueño. Espero que yo pueda hacer algo grande con este viaje — hacer lo que todos los soñadores esperan: marcar la diferencia, para mí, para otros, y para el planeta. Pero en caso de que no pueda hacerlo, esta será la aventura de mi vida y con eso estaré satisfecha.

Para aquellos de ustedes que han ofrecido su ayuda, sus plegarias, sus ideas y sugerencias, muchas gracias. Gracias a todos por leer y por checar este sitio pronto — ¡Estaré buscando historias para compartir!