medioambiente Archive

Consejo de Visiones: El Llamado del Venado abre una Nueva Era

Consejo de Visiones: El Llamado del Venado abre una Nueva Era

Somos un circulo
Dentro de un circulo
Sin principio y sin final…

Tracy L. Barnett
Por El Proyecto Esperanza

TEMICTLA, Estado de México. Comenzó con un arcoiris y terminó con un espiral que representaba la vida misma. El onceavo Consejo de Visiones, “Llamado del Venado”, tejido de poesía y pasión, trenzado con sudor y fuego, y coloreado con risas y lágrimas.

Soñadores y hacedores de todas las generaciones y de todas las ocupaciones se reunieron bajo el abrigo de una gigantesca carpa azul y blanca en el sagrado Valle de Temictla, desde el 7 al 13 de octubre para el evento que se repite ocasionalmente, y que es al mismo tiempo un experimento de cohabitación humana, un maratón dedicada a la transformación social y personal, y una celebración a la vida.

Como sucede a menudo en las latitudes del sur, llegué un poquito tarde pero en el momento perfecto. Me registré en la recepción y entré al área de reunión con un poco de temor, sin saber exactamente que esperar. Una comunidad “ecotopiana” se alzaba una vez más enfrente de mí, cobijada bajo los acantilados blancos que nos rodeaban y que nos servirían de guardianes durante la siguiente semana . Encontré mi carpa y me instalé, gateando hacia fuera para cerrar la potezuela en medio del aguacero, justo a tiempo para ver el arcoiris sobre el campamento y los rígidos acantilados blancos; una aclamación se elevó a lo largo del valle—yo sonreí. Es de buen agüero—finalmente estaba en casa.

El año pasado tuve la suerte de asistir a la reunión “El llamado del águila”, una experiencia única y transformadora: me sentí inspirada y abrazada por una familia finalmente recobrada que buscaba un mundo igualitario, nuevo y sustentable. El tema de este año, “El Llamado del Venado”, fue dedicado al territorio amenazado Wirikuta, uno de los sitios más sagrados de México, casa del Espíritu del Venado que ha guiado al pueblo indígena Wixarika, entre otros, por miles de años.

En la semana auspiciosa del 11/11/11, iba a haber una ceremonia del “Nuevo Fuego” para anunciar la Nueva Era. Y además de los usuales talleres educacionales y de las actividades organizadas por ocho diferentes consejos que van desde ecología y salud a lo espiritual, entre otros, el grupo patrocinó dos iniciativas especiales: una de apoyo la Frente en Defensa de Wirikuta, con todos las ganancias del evento para apoyar a la protección del área contra industrias mineras y agroindustriales transnacionales; y otra para la comunidad vecina de Chalmita con tres días de talleres educacionales y de actividades en escuelas primarias y secundarias y en el zócalo del pueblo.

“Vamos, más allá de las palabras, a propuestas y acciones especificas—¿Cómo vamos a vivir en esta nueva sociedad que está siendo engendrada?”, dijo Verónica Sacta Campos, coordinadora del Consejo de Espiritualidad. “Es fácil decir que las cosas no funcionan o que todo es malo- pero, ¿hasta qué punto estamos haciendo algo para generar un cambio- desde nuestros propios hábitos hasta la organización de la sociedad misma?”

Mi primera noche la pasé con la Abuela Alas de Águila, una mujer en sus sesenta y algo, aún una de las mujeres más hermosas del Consejo. Ella era la guardiana del fuego en la Tipi de Mujeres, un lugar dedicado al cuidado de la Divinidad Femenina en cada una de nosotras, y su brillante sonrisa duró todo el maratón de la semana con gran energía y gracia.

En los siguientes días, me reuní con el círculo de ancianos tradicionales en el fuego ceremonial para aprender acerca de la historia mexica de esta región, donde Cuauhtémoc y sus guerreros pelearon con coraje y pasión contra los invasores españoles.


Eché un vistazo dentro del Tipi de las Mujeres para encontrarlo llena de cuerpos pacíficos y reclinados, Verónica estaba en el centro, guiando a cada una de ellos en un viaje de re-nacimiento personal.

Seguí el camino hacia la casa ecológica de Lourdes y Guy, todavía en construcción, dónde se llevaba a cabo una demostración de técnicas de construcción ecológica.



Me uní a la delegación de líderes del Consejo en un viaje a Chalmita para visitar y observar con los líderes de la comunidad cómo los jóvenes Krishna y Valentina se congregaban con los niños y jóvenes del pueblo, tímidos y resistentes, en un encuentro circular, una manifestación clamorosa y calurosa en un taller creativo de expresión física.

“Lo importante es abrir los ojos y la mente a otras oportunidades de cómo vivir y de cómo crear bienestar”, dijo Helen Samuels, co-fundadora del Consejo.

Laura Kuri, fundadora del movimiento bio-regional de México, ha trabajado con Beatrice Padilla, Beatrice Briggs y otros para construir una estrategia para proteger el ecosistema regional, un “Bosque de Agua”, el cual provee de agua a más de 30 millones de personas con sus tres cuencas frágiles.


“En tan solo pocos metros encontramos una gran variedad de ecosistemas que muestran la gran riqueza de especies de plantas, animales y culturas,” dijo ella. “De hecho estamos en una de las regiones más ricas del planeta”.

El Frente en Defensa de Wirikuta hizo un llamado apasionado al Consejo para apoyar los esfuerzos para salvar este hábitat desértico en peligro, un espacio de encuentros místicos con la Divinidad precolombina, y actividades del Consejo fueron dedicadas a la preservación de Wirikuta, con una variedad de actividades a seguir, incluyendo el establecimiento de un proyecto de permacultura puesto en marcha en la región.

Aprendimos más sobre “Tiempo natural”, un movimiento dirigido por el fallecido José Arguelles, un amigo muy querido de muchos miembros del Consejo, en el contexto de la Nueva Era naciente. Sus seguidores y muchos otros, creen que esta transición ya ha comenzado con la venia del año 2012 y el fin de un ciclo en el calendario Maya.

“Estos días se ha hablado mucho sobre la transición a la Nueva Era, la llegada del 2012, comprendiendo que la Tierra tiene ciclos y que estamos pasando por y manifestando las profecías de varios pueblos alrededor del mundo”, dijo Verónica. “Estamos en el punto en el cual estamos pasando por la noche, y dejando la oscuridad para pasar al nuevo amanecer de la humanidad. Es un momento para aprovechar la oportunidad de conectarnos con la Tierra otra vez.”

Temas de respeto hacia la culturas indígenas, la Tierra y una cultura de paz resonaron a lo largo del valle con un mega-concierto con artistas mexicanos y latinos de renombre como Rubén Albarrán de Café Tacuba junto con el grupo andino Hoppo; los suaves tonos de reggae de Lengua Alerta; el hiphop de reto al sistema de Pachamama Crew, y del grupo Wixarika Venado Azul; por nombrar a algunos de la gran alineación presente.

Para completar el día y la noche de cultura se estrenó la esperada película Hecho en México, un brillante y conmovedor documental del productor de cine británico, Duncan Bridgeman, que incluyó entrevistas y apariciones especiales de miembros del Consejo, así como cortas escenas del Consejo en sí.

Al comienzo del amanecer del 11/11/11, me uní a un grupo silencioso alrededor del fuego en una ceremonia del Fuego nuevo. Los acantilados hicieron eco de los tonos evocadores de los tazones de cristal, elevándose junto con el humo del fuego viejo y el olor pujante del copal. Armando me invitó a tocar uno de las tazones y mi espíritu se elevó en un susurro armonioso al unirme a los que estaban en el centro. Una pareja joven se unió con nosotros en el centro para encender el fuego nuevo, que simbolizaba el comienzo de la Nueva Era.



“Las acciones en este lugar no son eventos aislados.” dijo Alberto Ruz, uno de los fundadores del Consejo de la ceremonia del 11/11/11. “Forma parte de un archipiélago de cientos de puntos de luz que en este mismo día a esta misma hora están llevándose a cabo en otras partes del mundo.”


El Consejo estuvo lleno de altibajos personales para cada uno de nosotros—como la noche en la que Blue Thunder, un chaman Shoshone del Norte, invocó a la lluvia en una ceremonia poderosa al pie de un manantial sagrado cercano, dejando el campamento de 250 personas inundado luego de una tormenta salvaje.

Pero todo llegó a un buen final con la ceremonia de cierre que comenzó con una espiral humana fluyendo a lo largo del valle, terminando con un círculo con nuestros músicos tocando en el centro, cerrando con una danza de paz universal.

“Realmente esto que hacemos aquí es un experimento,” dijo Laura Kuri, “ el poder venir aquí y aprender de eco-técnicas, de comida orgánica, de baños secos, de rituales, del calentado del agua con compostas—es como un experimento que te cambia. La gente que viene al Consejo vuelve a sus casas y algo pasa: hay un cambio. Da mucha esperanza. “

Imágenes de un momento en el tiempo que sobrevivirán por años venideros…..


Created with Admarket’s flickrSLiDR.

Cambio Climático Amenaza los Bosques de Manglares de El Salvador

Cambio Climático Amenaza los Bosques de Manglares de El Salvador

Este articulo fue publicado originalmente en Ingles por Al-Jazeera, y puede ser leido AQUÍ.

Por Ryan Luckey
Comuntierra

Con terremotos desastrosos, erupciones volcánicas y tormentas extremas, El Salvador es considerado uno de los países más vulnerables del mundo a los desastres naturales. Con los efectos del cambio climático complicando las crisis sociales y económicas, el gobierno de El Salvador ha reconocido que las preocupaciones de seguridad nacional deben incluir la discusión de los factores ambientales. En Febrero de 2011, el Ministro del Medio Ambiente Herman Chávez ha anunciado el cambio climático como “nuestra prioridad número uno.”

Sin embargo, como bien saben los salvadoreños, cuando se trata de desastres naturales, algunas situaciones son simplemente fuera de su control. La desaparición de los manglares del país es una de esas situaciones.

El bosque manglar del Pacifico de El Salvador, el más grande de su tipo en Centroamérica, cubre más de 20.000 hectáreas en los alrededores de la Bahía de Jiquilisco. Los manglares son considerados tradicionalmente como una protección natural contra inundaciones extremas y subidas de mareas, que actúan como una zona de amortiguación muy valiosa durante los eventos climáticos extremos.

Sin embargo, hace varios años las comunidades locales comenzaron a notar un extraño fenómeno: los manglares de la orilla del mar estaban muriendo.

Un ecosistema amenazado

El manglar es un ecosistema único en las regiones costeras tropicales y subtropicales de América, Oriente Medio, Asia y Oceanía. Se encuentra donde el agua salada del mar mezcla con agua dulce, y por eso el manglar crea unas condiciones ecológicas específicas que soportan una amplia variedad de flora y fauna.

Los árboles manglares tienen una serie de zancos de apoyo que se extienden desde el tronco para aumentar la estabilidad y la resiliencia. Los árboles de mangle han evolucionado siendo capaces de soportar el cambio en el nivel de las aguas causado por los ciclos de las mareas que ocurren normalmente, y también inundaciones, ayudando a proteger las zonas costeras de los daños causados por las tormentas extremas y los tsunamis. Sin embargo, En los últimos años un aumento en el nivel del mar ha traído las olas del mar hacia el interior del bosque, donde nunca antes habían llegado, causando estragos en los árboles y todo el ecosistema.

Según el Dr. Ricardo Navarro, director del Centro de Tecnologías Apropiadas de El Salvador (CESTA), más de 30 metros de bosque de manglar ha sido completamente destruido por este fenómeno en los últimos seis años. “Con el aumento del nivel del mar, las olas están entrando más y más en los manglares. Lo que sucede es las olas sacan los nutrientes del suelo, dejando los árboles en la pura arena. Así que los árboles mueren, y luego todos los animales abandonan la zona.”

Ahora a lo largo de las playas de la costa central de El Salvador existe una zona muerta que se extiende entre 10 y 50 metros de ancho. La causa? “El cambio climático”, dice el Dr. Navarro.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático informó que el nivel del mar subió 21 centímetros en el siglo pasado. Este aumento es causada por una combinación de derretimiento de los glaciares, derretimiento de los casquetes polares y expansión física de los océanos con un aumento de la temperatura del agua, los tres considerados consecuencias del calentamiento global causado por el hombre.

Cuando se le preguntó hasta donde había llegado la marea en tiempos pasados, el pescador local Adán Nahun Díaz Ramírez señaló hacia el mar, más allá de las olas. “El bosque se extendía más allá de todo esto, se puede ver,” dijo, señalando a los tocones de árbol que flotan por las olas. “En realidad, más allá de los manglares, había aún una otra camada de árboles en la playa.”

Sin la estructura del suelo, la tierra recién expuesta no tiene la protección de los océanos, que con el tiempo están invadiendo el interior. La población local estima que al menos 50 metros de tierra se ha perdido en el mar en los últimos diez años.

Efectos en las comunidades locales

La Tirana es un pequeño pueblo de 23 familias en el borde del manglar. La aldea fue poblada durante la mayor parte del siglo 20, pero abandonada durante la guerra civil de El Salvador, cuando la mayoría de las zonas rurales del país fueron abandonadas. El pueblo volvió a ser habitado hace 10 años, cuando los nuevos residentes se trasladaron allá.

CESTA viene trabajando en La Tirana desde 2005 para desarrollar un programa que se llama “Formas de Vida Sostenibles”. El programa ha proporcionado a la comunidad un programa de educación ambiental, asistencia técnica para la agricultura orgánica, instalación de pozos de agua, y varios paneles solares para llevar electricidad a la aldea por la primera vez. El programa también facilitó la creación de una visión para la sostenibilidad ecológica y económica de la aldea.

“Ahora tenemos un plan para el aprovechamiento sostenible del punche [especie de cangrejo de manglar local], lo que limita la cosecha de cinco a siete docenas por día”, me dijo Ramírez. “Pero hay días en que ni siquiera podemos encontrar una docena”.

Al igual que muchas otras comunidades rurales, la recolección punche es la única fuente de ingresos. “La tierra aquí no es fácil de cultivar, porque es sólo arena, por lo cual dependemos de los manglares”, dijo Ramírez. “En los últimos años, ha sido cada vez más difícil de cazar el punche, y no tenemos otra manera de apoyar a nuestra comunidad.”

Efectos en la fauna silvestre

En tiempos pasados, a pocos kilómetros de La Tirana en la desembocadura del río Lempa, rodeada de manglares, había una isla de arena.

La isla existía en las cuartos estaciones, y se observaba que era un hogar temporal a una colonia de aves americanas Skimmer, único hábitat de esta especie observado en América Central. Ahora, con la marea alta la isla se inunda completamente, y sólo aparece durante la marea baja. Sin un lugar seguro para descansar, no se ha visto el Skimmer en el área en los últimos años.

“Este es claramente un efecto del cambio climático global,” afirma el doctor Navarro. “Y lo peor de todo es que no hay nada que podamos hacer para proteger a los manglares y las especies de fauna del lugar. Nosotros, como comunidad mundial tenemos que tomar medidas para detener el calentamiento global. Los acuerdos internacionales que hoy se debaten todavía permitirían un aumento de hasta cinco grados centígrados hasta el final de este siglo. Este grado de cambio tendría efectos desastrosos en todo el mundo. Lo que estamos viendo aquí es sólo el comienzo.”

Refugiados del Cambio Climático

A lo largo de los años 70 y 80, grupos de refugiados salvadoreños huyeron de la guerra civil violenta del país. En las últimas décadas, la inmigración ha continuado, ya que los ciudadanos buscan escapar de la pobreza extrema y una serie de desastres naturales, que incluyen terremotos de magnitud 7,7 y 6,7 en 2001, y tormenta tropical Agatha en 2010. Tormentas extremas son cada vez más comunes y más intensas, dando lugar a graves inundaciones en todo el país y particularmente en el área de la costa central.

“Si las cosas siguen así, las próximas poblaciones de inmigrantes de El Salvador serán refugiados climáticos”, dice el Dr. Navarro.

Las organizaciones internacionales como IPCC a UNESCO están estimando que habrá entre 10 y 50 millones de refugiados que huyeran de sus hogares en la primera mitad del siglo 21 debido a causas relativas al cambio climático.

Miembros de la comunidad de La Tirana están de acuerdo de que las cosas están peorando cada año, y que el océano viene hacia el interior con mayor rapidez. Si sigue así, probablemente se van a unir a los millones de refugiados que huyen de los efectos del cambio climático, y las condiciones ambientales y sociales de El Salvador serán aún mas difíciles.

Revista Esquire: Huicholes en Pie de Guerra

Revista Esquire: Huicholes en Pie de Guerra

Esquire Latinoamerica, Agosto 2011
Texto y Fotos por Tracy L. Barnett

Para los huicholes, la zona de Wirikuta, en San Luis Potosí, es sagrada; para una empresa canadiense es la sede de su próximo gran proyecto minero. Mientras, los habitantes del pueblo de Real de Catorce se dividen entre quienes necesitan un empleo y los que ven en la mina una amenaza. El debate es cada vez más fuerte y ya llegó hasta Canadá y las Naciones Unidas.

Desierto

Era un atardecer de rojos intensos en el desierto, como miles más, presenciado por un grupo de peregrinos que vigilaban el lugar sagrado de sus antepasados. Resplandecientes en sus atuendos tradicionales -bordados con los símbolos sagrados del venado, el águila y el peyote?, los peregrinos reconstruyeron las canciones, los rezos y los rituales que han sobrevivido entre el pueblo wixaritari o huichol durante más de mil años.

Pero con la llegada del amanecer, el mara’akame o chamán reveló una visión sombría que le había sido transmitida, dijo, por la montaña: las entrañas de la Madre Tierra estaban siendo desgarradas y su vientre era rasgado y pisoteado.

La visión, relatada por el compositor y antropólogo Javier Ignacio Martínez Sánchez, ocurrió hace una década en Cerro Quemado, el lugar donde, de acuerdo con las creencias de los wixaritari, el sol salió por primera vez.

Cerro Quemado está en la orilla oriental de Wirikuta, una región donde, según los huicholes, residen los espíritus de sus ancestros y que ha sido reconocida como Área Natural Protegida por el Gobierno de San Luis Potosí e incluida por la Unesco en la Red Mundial de Lugares Sagrados Naturales. Cada primavera, los huicholes viajan casi 400 kilómetros hasta aquí para recolectar su planta sagrada, el hikuri o peyote, para encender las “velas de la vida” y para orarle a sus deidades por mantener el bienestar de toda la vida en la Tierra.

El Fondo Mundial para la Naturaleza enlista las 140 mil 293 hectáreas del Sitio Sagrado Natural Wirikuta, parte del Desierto de Chihuahua, como uno de los ecosistemas de desierto con mayor biodiversidad en el planeta. Además, está registrada como una Área de Importancia para la Conservación de las Aves y es un punto de reunión para muchas especies endémicas y en peligro de extinción, como el águila real que aparece en la bandera mexicana.

En ese entonces, la visión del chamán provocó un escalofrío de temor entre la comunidad pero, según Martínez, quien habita en esa región y estuvo presente en la ceremonia, nadie sabía lo que significaba. Ahora está claro.

huicholes-570x380

Ramón Dávila, de First Majestic (de pie), durante una reunión del Consejo de Administracion de la Reserva Ecológica Wirikuta.

AMENAZA EXISTENCIAL

En el verano de 2010 empezó a correr la voz sobre la apertura de una mina en Wirikuta, una zona con una tradición minera que se remonta a unos 400 años y que incluye al famoso pueblo de Real de Catorce. Para agosto, estaba confirmado: el gobierno mexicano había otorgado 22 concesiones sobre 6 mil 326 hectáreas del territorio sagrado, abriéndole paso a una mina de plata de la multinacional canadiense First Majestic Silver Corp. Cerca de 70 por ciento de las tierras concesionadas se encuentra dentro del Área Natural Protegida.

Según la Ley Minera mexicana, el Estado tiene la facultad de concesionar las minas para su explotación a voluntad. El descubrimiento de varias venas ricas en plata, combinado con el aumento del precio de este metal, ha provocado que esta región minera, abandonada durante tanto tiempo, vuelva a ser atractiva para los inversionistas.

El proyecto ha desatado una tormenta. Los residentes están divididos entre la desesperada necesidad de empleos y el miedo a perder su suministro de agua; a los ambientalistas les preocupa el frágil hábitat del desierto; otros temen la pérdida del patrimonio cultural de Real de Catorce y el turismo que ha resultado de eso. Además, ha surgido una protesta mundial de parte de la gente que ha pasado tiempo en el desierto y con los huicholes. Lo que está en riesgo, dicen, es la integridad de esta excepcional cultura.

Los huicholes fueron quizá los más indignados con los planes de First Majestic Silver Corp., sobre todo porque, irónicamente, sólo dos años antes, el presidente Felipe Calderón, vestido con el atuendo ceremonial wixaritari, anunció el Pacto Hauxa Manaka para la Preservación y Desarrollo de la Cultura Wixarika en una ceremonia a la que asistieron cinco gobernadores. El pacto, nombrado así por otro sitio sagrado para los huicholes, garantizaba la protección de su cultura y sus lugares sagrados.

El 9 de mayo de 2011, un grupo de representantes del Consejo Regional Wixarika en Defensa de Wirikuta llegó hasta el Palacio Nacional, en el Zócalo de la Ciudad de México, para entregar una carta dirigida a Calderón en la que exigían que honrara su palabra.

Para Paul Liffman, antropólogo del Colegio de Michoacán y autor del libro Huichol Territory and the Mexican Nation, la mina es una “amenaza existencial” para los huicholes.

“Ellos están atemorizados por este proyecto”, afirma Liffman. “Todo el flujo ecológico que forma la base de su sistema sacrificial se vería dañado. El circuito de aguas, lluvias y aguas subterráneas quedaría afectado, lo mismo que su razón para existir.”

Wirikuta es clave, dice Liffman, para la visión que los wixarika tienen de sí mismos como intermediarios con estas fuerzas de la naturaleza: “Todo su sistema ritual está basado en la idea de la reciprocidad sacrificial con los ancestros que controlan el clima, así como la riqueza, la salud y el bienestar humano. Destruir sus principales sitios sagrados es derribar los cimientos de su cultura”.

La situación en Wirikuta es, por desgracia, muy común, dice Jennifer Moore, coordinadora para Latinoamérica en la organización Mining Watch Canada, que viaja por el continente investigando las quejas contra las compañías mineras de su país.

“Estas concesiones mineras a menudo se otorgan sin el conocimiento ni el consentimiento de los pueblos locales”, agrega Moore. “Hemos visto cómo se contaminan las cabeceras de los ríos de las comunidades campesinas e indígenas, hemos visto secarse fuentes importantes de agua, hemos atestiguado violencia y conflicto cuando la gente ha exigido el derecho a ser consultada acerca de los proyectos que se desarrollan en sus tierras o fuentes de agua.”

HALO ELÉCTRICO

Veinticuatro kilómetros de carretera de terracería zigzaguean en medio del desierto, pasando por florecientes magueyes, mezquites y cactus hasta llegar al encantador pueblo colonial de Real de Catorce. No hace mucho tiempo, los habitantes más numerosos de este lugar parecían ser los fantasmas. El polvo se arremolinaba en las calles vacías y cubría los edificios abandonados, que alguna vez hicieran gala de la riqueza de las minas de plata de la región. Algunos dicen que Real, fundado en 1779, quedó abandonado a principios de 1900 a causa de los forajidos que se escondieron ahí durante la Revolución Mexicana; otros, que se debió a la tremenda caída de los precios de la plata. Otros más piensan que fue por la deforestación, desertización y contaminación causada por la actividad minera a lo largo del siglo XIX.

Pese a todo eso, algo mantuvo vivo el territorio. En parte fue el constante regreso de los wixaritari, quienes han viajado hasta aquí desde sus comunidades en la Sierra Occidental desde hace al menos mil 500 años, para dejar sus ofrendas, llevar a cabo sus ceremonias y recibir la sabiduría que les transmiten sus deidades.

No sólo los huicholes consideran que Real de Catorce tiene una relevancia religiosa especial. Durante más de un siglo, los católicos han viajado hasta la iglesia de la Purísima Concepción para rendir tributo a una imagen de San Francisco de Asís, que se cree tiene poderes milagrosos.

Hace unos 40 años, comenzó un nuevo tipo de peregrinaje, formado por gente de tierras lejanas que había escuchado acerca de las cualidades energéticas de la zona.

Humberto Fernández fue unos de esos peregrinos. Originario de una localidad minera de San Luis Potosí e hijo de un minero, emigró a San Francisco en pleno movimiento psicodélico. En una biblioteca encontró un libro sobre las tradiciones de los huicholes y su uso del peyote, y se sorprendió al encontrar que dentro de su propio país existía una cultura antigua cuyas tradiciones estaban basadas en la misma conexión con lo divino que él acababa de descubrir en California. Eso cambió su vida.

manifestacion-570x380

Manifestantes a favor de la mina protestan frente a una reunión del Consejo de Administración de la Reserva Ecológica, en Real de Catorce.

Fernández hizo su propio peregrinaje a Cerro Quemado y se sintió atraído hacia el pueblo colonial abandonado. Invitó a amigos a que se le unieran y, poco a poco, ellos y otros restauraron Real de Catorce. Juntos crearon un destino turístico conocido por su energía mágica y retratado en películas como The Mexican, Hidalgo y Bandidas, entre otras.

Los filmes provocaron un auge turístico y Real de Catorce se convirtió en un destino internacional. El sitio ha conservado algo de su atmósfera misteriosa y fantasmagórica, con edificios destartalados mezclados con joyas arquitectónicas del siglo xix restauradas. Es un paisaje salido del Viejo Oeste, con vaqueros parados en las esquinas ofreciendo recorridos a caballo hasta el pintoresco Pueblo Fantasma o al mismo Cerro Quemado.

Nadie sabe exactamente de dónde viene el halo energético que muchos aseguran percibir en esta área. Fernández, que una vez recibió a un grupo de la Sociedad Geológica Panamericana de la Universidad de Texas (que publicó sus hallazgos en el libro Geology of the Sierra Catorce Uplift), dice que esta zona es reconocida científicamente como un “punto magnético” y agrega que “la teoría de los geólogos es que este magnetismo se da por la amalgama de tantos minerales en un radio tan pequeño”.

Para los wixaritari, es esa energía la que condujo a sus ancestros al sitio y es lo que le da al territorio su esencia. Cualquiera que sea su origen lo cierto es que un particular tipo de turista busca disfrutar el aire fresco y los cielos brillantes de este poblado, hacer un viaje en el tiempo y, ocasionalmente, una “excursión” al mundo del peyote.

Pero el turismo ha probado ser una fuente de recursos tan frágil como la minería, y se vio afectado primero con la crisis financiera que comenzó en 2008 y después con la epidemia de la influenza AH1N1, seguida por el huracán Alex. El tiro de gracia fue el aumento del crimen organizado y las advertencias para que los turistas estadounidenses evitaran ir al estado de San Luis Potosí, lo que dejó a los hoteleros de Real de Catorce como Fernández, propietario del hotel El Real, con una caída en las tasas de ocupación de 80 por ciento o más.

¿TÓXICO O NO TÓXICO?

A este panorama se suma la aparición de First Majestic Silver Corp. y su subsidiaria mexicana, Minera Real Bonanza, que fue la empresa que originalmente obtuvo las concesiones. First Majestic, una compañía en rápido crecimiento, se está posicionando como uno de los principales productores de plata en el mundo, ya que 97 por ciento de su producción es de este metal.

Fundada en Canadá en 2002, First Majestic tiene más de mil 800 empleados en tres minas de plata mexicanas. Una mina más está en construcción con planes de abrir en 2012. La mina de Real de Catorce, conocida como Proyecto La Luz y con sede a 3.5 kilómetros del pueblo, está programada para iniciar operaciones en 2014.

Una presentación del proyecto en una reunión en Real de Catorce en marzo pasado abordó la mayoría de las preocupaciones de los oponentes: temor por la contaminación y la escasez de agua, la profanación del sitio sagrado de los huicholes, y la disminución del turismo local. “Queremos reactivar la actividad minera de una manera responsable y social”, dijo esa vez Juan Carlos González, gerente de Minera Real Bonanza. “Y, quiero ser muy enfático en esto, con proyectos de desarrollo sostenible”. La mina será subterránea, añadió González, sin contaminación visual. El método de procesamiento, conocido como flotación, no empleará cianuro y los químicos usados serán “biodegradables y no perjudiciales para los humanos”.

El cianuro ha sido un punto central del debate; se trata de uno de los compuestos más tóxicos disponibles en el ámbito de la minería, que puede resultar fatal en concentraciones tan bajas como 40 partes por millón. También es altamente eficiente para separar los metales de su base mineral, lo que explica su uso común en la industria minera. El cianuro se descompone cuando queda expuesto al oxígeno y la luz solar, pero mantiene su toxicidad cuando queda atrapado con los desechos en un embalse, o si se filtra en aguas subterráneas, explica Dave Chambers, un especialista en minería del Center for Science and Public Participation en Bozeman, Montana.

Real de Catorce horses

Real de Catorce ha ganado fama en el mundo por su grado de conservación.

El método de flotación es menos peligroso, dice Chambers, pero también tiene sus riesgos. Un químico común utilizado en el proceso -en el que se muele el mineral de plata y se mezcla con reactivos espumantes para separar los minerales más valiosos de los menos preciados- es el xantato que también es nocivo, aunque no tanto como el cianuro.

El mayor problema, explica Chambers, son los metales pesados que se liberan y dispersan en la atmósfera después de que se extraen los metales preciosos (es frecuente encontrar tóxicos como el plomo y el arsénico en conjunción con la plata).

De por sí, ya hay niveles tóxicos de estos minerales en el medio ambiente, como consecuencia de las décadas de explotación minera en el área. Un estudio de agosto de 2010, realizado por la Universidad de Guadalajara, reveló niveles potencialmente peligrosos de diez metales en el agua, el suelo, tejido animal e incluso en el cabello de los residentes.

“Lo más preocupante es la presencia de metales pesados como el plomo, el antimonio y el arsénico en prácticamente toda la cadena alimenticia”, dice Tunuary Chávez, un analista ambiental de la Asociación Jalisciense de Apoyo a Grupos Indígenas, A.C. (AJAGI). “Esos metales no deberían estar presentes en la sangre de un águila o en la savia de un peyote”.

“La presencia de metales pesados no es sorprendente”, dice Chambers. “Es el tipo de problemas de los que hay que cuidarse, tanto con las nuevas minas como con las viejas”.

Ramón Dávila, jefe de operaciones de First Majestic y gerente de las operaciones de la compañía en México, busca tranquilizar a quienes se preocupan por los químicos. “Los estamos definiendo con pruebas metalúrgicas, tratando de encontrar los más adecuados para el proceso y la conservación del medio ambiente”, escribió en un correo electrónico a esta reportera. “La tecnología ha avanzado mucho en este campo, ofreciendo alternativas seguras y ambientalmente responsables”.

BUENOS TIPOS

Glenn Miller es un experto en minería que ha ayudado a redactar las leyes mineras en su estado natal de Nevada, que produce alrededor de 80 por ciento del oro en Estados Unidos. Ha investigado proyectos mineros en todo el mundo, y ha estado siguiendo el caso de Real de Catorce desde el otoño pasado. Le preocupa la falta de información específica disponible al público, pero a partir de su experiencia advierte a los funcionarios mexicanos que deben proceder con precaución.

En cuanto a los “químicos biodegradables no tóxicos” que First Majestic piensa usar, dice Miller, “el cianuro es biodegradable; pero decir que es biodegradable no significa gran cosa. La cuestión a considerar es qué tan rápido se biodegrada. Hablar de químicos no tóxicos es básicamente decir ‘confíen en nosotros, somos buenos tipos’”.

“El método de flotación sólo extrae una parte del mineral”, aclara, “y para obtener el resto se necesita cianuro, que a su vez requiere de un monitoreo constante y un tratamiento costoso durante décadas después de que la mina haya cerrado para evitar contaminar los suministros de agua local. Una vez que la mina comience a operar habrá mucha gente que dependa de ella: surge una economía adictiva. Es muy difícil revertir ese proceso. Y ya que se establezca, en un momento dado podrían declarar que hay que cerrar la mina a menos de que usen cianuro”.

Miller exhorta a los funcionarios gubernamentales a que pidan una fianza a la compañía canadiense en caso de aprobar la mina, de acuerdo con el estándar internacional actual. Mediante este proceso un experto del gobierno calcula el costo de restaurar el área después de que la mina cierre, y la empresa deposita esa cantidad como seguro.

hikuri

“Todas las minas nuevas son buenas”, dice Miller. “Hay gente lista dirigiéndolas y tienen dinero a raudales. Pero las cosas se empiezan a descuidar hacia el final, cuando la compañía ya no está interesada en la propiedad. Comienzan a llevarse a la gente que trabaja mejor para abrir otra mina, y es entonces cuando empiezan los problemas. Y la mayoría no son resueltos”.

José Antonio Nieto, director general de Fomento Minero de la Secretaría de Desarrollo Económico de San Luis Potosí, dice que una fianza no será necesaria en La Luz, porque es subterránea. “El único impacto externo sería el derrame económico en la población local”, declaró el funcionario. Dávila, de First Majestic, informó que la compañía promete una inversión inicial de cien millones de dólares, sin incluir el centro cultural y las plantas de tratamiento de aguas residuales.

Miller sostiene que una fianza es necesaria, sin importar que la mina sea subterránea. Jim Kuipers, que fue ingeniero minero por mucho tiempo y más tarde se volvió consultor medioambiental, también ha revisado docenas de proyectos y está de acuerdo en que el hecho de que una mina sea subterránea no garantiza nada. “Ellos afirman que debido a que la mina será subterránea, no habrá impacto en la superficie”, dice. “Eso simplemente no es cierto; ningún ingeniero minero competente en el planeta debería hacer tal afirmación. En las minas subterráneas suelen darse hundimientos, y es del dominio común que contaminan y secan los suministros de agua locales”.

Úrsula Garzón, abogada del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (cemda), señala que en México no existe el sistema de fianzas, aunque ella ha visto proyectos donde se requiere un “fondo verde”. Desafortunadamente, explicó, nunca hay suficiente dinero para llevar a cabo un rescate completo, y nunca se hace cumplir. Además, los cálculos que determinan la cantidad de la fianza no toman en cuenta los costos extremadamente altos de un posible accidente.

BOTELLA VACÍA

Los funcionarios de la compañía hicieron todo lo posible por abordar las preocupaciones de los wixaritari durante la reunión de marzo pasado. Se distribuyeron mapas con los sitios sagrados marcados y se anunció que las concesiones de las 761 hectáreas que comprenden el Cerro Grande y los manantiales sagrados serían transferidos a los wixaritari para su preservación.

Los líderes wixarika rechazaron la idea. Creen que la actividad minera en cualquier parte de la región sagrada de Wirikuta destruirá las propiedades intangibles que la hacen el poderoso centro energético que es.

“Al extraer la plata”, dijo Jesús Lara, un líder wixarika en el Frente en Defensa de Wirikuta, “es como tener una botella vacía. La botella puede estar ahí pero no tendrá contenido”.

“Me parece que es engañoso”, dijo Rodolfo Cosío, un jicarero o guardián del centro ceremonial de Las Latas encargado de conducir la peregrinación anual a Wirikuta. “¿Cómo van a regalarnos algo que siempre nos ha pertenecido?”.

“Estas concesiones mineras a menudo se otorgan sin el conocimiento, ya no digamos el consentimiento, de los pueblos locales”, dice Jennifer Moore, coordinadora para Latinoamérica en la organización sin fines de lucro Mining Watch Canada.

La compañía ofreció crear hasta 750 empleos durante la fase de construcción, y otros 500 cuando la mina esté en operación. Aseguraron que la contratación local será una prioridad, y prometieron una serie de proyectos de desarrollo: becas, un museo de minería, un taller artesanal y un proyecto de reforestación.

Nieto, el funcionario potosino, declara que la compañía cumplirá: “Hoy en día la minería es diferente, más organizada y profesional, la tecnología permite trabajar en armonía con el medio ambiente”.

Los críticos dudan de esas afirmaciones, y señalan que la historia de la industria de la minería está llena de esas promesas que rara vez se cumplen.

Para comprobarlo, no hace falta ir muy lejos: “Un ejemplo es la Minera San Xavier situada en el Cerro de San Pedro, propiedad de New Gold, otra compañía minera canadiense”, dice Manuel Barrera Guillén, secretario de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (segam) en San Luis Potosí.

“[New Gold] en un inicio hizo muchas promesas? y la experiencia que tenemos es que prácticamente no cumplió”, añadió Barrera. La compañía prometió 300 empleos directos y mil 500 indirectos. Al final, contrataron a menos de 100 habitantes de la localidad.

Esa mina de oro y plata destruyó el cerro que está representado en la bandera del estado de San Luis Potosí. Después de una batalla en los juzgados que duró una década, se ordenó que cerrara el pasado octubre por haber obtenido de manera ilegal el permiso de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (semarnat), según la revista Proceso. Pero la victoria de los opositores duró muy poco. Gracias a una orden judicial temporal, la mina reabrió el 14 de diciembre y la batalla continúa.

EL PROBLEMA DEL AGUA

La mayor preocupación desde el punto de vista de los habitantes de Real de Catorce es el agua. Wirikuta es semidesértico, y las actividades mineras consumen una inmensa cantidad de ese líquido. En el caso de la mina La Luz, Ricardo Flores, ingeniero de la compañía, dijo en marzo que se necesitarían unos 3 millones de litros de agua diarios para procesar las cinco mil onzas de plata que planean extraer de mil toneladas de roca.

Sin embargo, representantes de la empresa enviaron un correo electrónico a Esquire en el que asegura que “con las actuales tecnologías, se utilizan 0.2 metros cúbicos por tonelada, esto es la décima parte de lo que se afirmó previamente. ¿Cómo se logra eso? Por el avance en la tecnología en los procesos”.

Los expertos consultados para este reportaje afirman que sólo 5 por ciento de las minas en el mundo emplean las tecnologías que First Majestic asegura que implementará en Real de Catorce para una utilización más eficiente del agua. Kuipers dice que “este tipo de inversión puede ser rentable en el caso de minas que extraen más de 10 mil toneladas de roca al día, y no sólo mil, como en el caso de La Luz”.

Circulo ceremonial

El círculo ceremonial en Cerro Quemado, el Tatewari-ta, lugar del Abuelo Fuego.

Los ejecutivos de la mina proponen construir una planta de tratamiento de aguas en Real de Catorce -que actualmente no tiene- y otra en Cedral, a unos 30 kilómetros de distancia. El agua tratada de estas dos plantas, asegura González, proveerá el agua necesaria para las operaciones mineras.

El pueblo de Real actualmente toma su agua del túnel de la mina de San Agustín, de cien años de antigüedad, misma que aún alberga una veta de plata identificada como uno de los principales objetivos para la explotación. Algunos residentes temen que la reactivación de la mina de San Agustín contamine o desvíe su fuente de agua.

Dávila asegura que éste no será problema. “El agua es un tema fundamental [?] por ello estamos realizando un estudio geohidrológico con una entidad independiente que permitirá definir exactamente de dónde y cómo llega el agua de la zona”, escribió. “Lo que sí tenemos ya son estudios sobre la calidad actual del agua en algunas de estas zonas y hemos encontrado que [...] están contaminadas por las aguas residuales con bacterias coliformes. Es decir, hoy el agua en varias de estas zonas tiene que ser tratada, por lo que estamos proponiendo la instalación de estas plantas”.

VER PARA CREER

El sacerdote Ernesto Torres se tomó un descanso de sus obligaciones pastorales para hablar con esta reportera, en la sombreada explanada de la plaza central de Real de Catorce, con las columnas neoclásicas de su iglesia como fondo, y uno que otro feligrés deteniéndose a saludar o pedir una bendición. Torres está en medio del conflicto, pues los fieles de su parroquia están divididos en cuanto al tema de la mina La Luz.

Por un lado, dice, el nuevo proyecto es una continuación de la historia de la región. Pero esa historia incluye un legado de degradación ambiental que se refleja en el nombre original de la ciudad: Real de Minas de la Limpia Concepción de Guadalupe de los Álamos de Catorce.

“Este lugar estaba lleno de álamos, había mucha vegetación”, dice Torres. “Pero ahora, a 15 kilómetros a la redonda tenemos una serie de asentamientos mineros que han erosionado los cerros y ya no hay álamos”. Su preocupación, como la de otros, es la posibilidad de que, de abrirse la mina, “se agoten los pocos manantiales con que contamos”.

IMG_8781

Jesús Lara Chivarra, Juventino Carrillo de la Cruz y Cilau Candelario Valadez en el puerto de Vancouver.

El padre Torres creció en Salitrera, un pueblo minero de fluorita en San Luis Potosí, sede de una mina subterránea que usa el método de flotación. “Cada tonelada de tierra que se procesa requiere de tres o cuatro toneladas de agua”, dice. “En ese lugar se quedaron sin agua y ahora tienen que traerla desde muy lejos”.

Sin embargo, enfatiza, con un toque de ironía, que no se opone a la mina: “Me opongo a que el tratamiento del mineral lo hagan aquí. Tiene que ser en otro lugar, donde no se contaminen las tierras y donde haya más agua. Si se van a llevar el mineral hasta Canadá y allá lo quieren procesar, porque allá hay suficiente agua, qué bueno. Pero aquí, no”.

Para Petra Puente, ex presidenta municipal de Real de Catorce, la máxima preocupación también es el agua. Luego de trabajar en el gobierno local, sabe cuánta agua se produciría con una planta en el pequeño Real, de apenas mil 500 residentes. “Suficiente para regar los jardines de la empresa, quizá”, dice. En lo que respecta al plan de la compañía de trasladar agua desde Cedral, tiene sus reservas. Negociar con el gobierno de la ciudad y todos los propietarios que hay de por medio para construir el acueducto sería una tarea compleja. “Tengo que verlo para creerlo”, concluye.

Flores, de Minera Real Bonanza, aseguró que la tubería no sería un problema. “Se construyó una similar en otra de las minas de la compañía sin mayores dificultades”, afirma.

LA DEFENSA

Los wixaritari son mencionados frecuentemente como el grupo indígena que ha conservado con mayor éxito su estilo de vida ancestral. Actualmente viven un estimado de 50 mil huicholes en México, con alrededor de la mitad concentrados en las tierras altas de Jalisco, Nayarit y Durango. El grupo ha logrado mantener su integridad en parte debido al aislamiento de sus comunidades y al contacto limitado con comunidades teiwari, o no indígenas. Esa misma circunstancia ha hecho extremadamente difícil montar una campaña para enfrentar las amenazas a su sitio sagrado.

Fue durante una reunión en septiembre de 2010 en Mezquitic, una cabecera municipal jaliscience localizada en territorio huichol, que nació el movimiento para proteger Wirikuta, autorizado por los líderes wixarika. “Organizar esto ha representado un reto monumental”, dice Carlos Chávez, un líder de derechos indígenas y fundador de ajagi, la organización que coordina el Frente en Defensa de Wirikuta.

La coalición trabaja en varios frentes de manera simultánea: en el frente legal, los abogados sostienen, entre otros argumentos, que la mina es una violación a la ley internacional, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que garantiza a los pueblos indígenas el derecho a ser consultados en lo referente a desarrollos en sus territorios tradicionales. México ratificó este tratado en 1990 y, aunque pocos wixarika viven en Wirikuta, alegan que el uso tradicional y religioso de estas tierras durante siglos les otorga el derecho a ser consultados.

Vancouver2

Asimismo, los wixarika dicen que están a punto de interponer un amparo buscando la suspensión de las concesiones y que se haga efectivo el derecho al consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas afectados.

First Majestic se defiende diciendo que el Plan de Manejo para el área protegida establece que en las “zonas de amortiguamiento de aprovechamiento especial” se podrán realizar actividades mineras, “siempre y cuando no ocasionen alteraciones significativas a los ecosistemas”. En este sentido, se prohibe “interrumpir, rellenar, desecar o desviar los flujos hidráulicos”, entre otras cosas. Para First Majestic, La Luz se encuentra en esas zonas donde la minería es permitida.

Según ajagi, hay dos precisiones: primero, dicen que no es posible realizar actividades mineras de esta escala sin afectar los flujos hidráulicos; y segundo, que la veta de San Agustín, la más grande, está en una zona que no permite la minería, sino que está clasificada para uso tradicional, definido como actividades agropecuarias tradicionales.

En el frente político, el senador Francisco Javier Castellón Fonseca, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), planteó en el Senado mexicano una iniciativa que exige una investigación para revisar exhaustivamente estas concesiones mineras, la cual fue aprobada en una semana, luego de que el Senado se viera inundado por casi 3 mil correos electrónicos enviados desde todo el mundo como parte de una campaña lanzada por el Frente en Defensa de Wirikuta. Hasta ahora, este grupo, manejado casi en su totalidad por voluntarios, no ha tenido mucho éxito en reunir dinero; el apoyo financiero ha sido difícil de obtener.

LA DIVISIÓN

La serena fachada de Real de Catorce comenzó a agrietarse casi desde el momento en que First Majestic instaló su sede en la hacienda abandonada de Santa Ana en noviembre pasado. Dávila hizo una presentación en el ayuntamiento de Real de Catorce en diciembre, en la que reveló los planes de la compañía de renovar la vieja hacienda y crear un museo de minería, para lo que ofrecerían empleos a los locales. Algunos de ellos asistieron a esa reunión con pancartas en apoyo a la mina: “Real de Catorce es 100 por ciento minera” y “Hermanos huicholes: el pueblo tiene hambre. ¡Queremos trabajar!”.

Periódicos del lugar reportaron que la compañía había pagado 100 pesos a cada manifestante. Los funcionarios de la compañía negaron ese reporte. Es de tomarse en cuenta la extrema pobreza en la región: estas tierras altas tienen una de las tasas más elevadas de emigración en el país, con miles de habitantes que abandonan la zona cada año para ir en busca de trabajo.

En el foro de marzo de este año, en una sala a la que asistieron de pie unas 200 personas, se reveló una alarmante división. La presentación hecha por los representantes de la compañía minera fue recibida con aplausos entusiastas, mientras que los opositores de la mina fueron acallados con abucheos y gritos de “Váyanse de aquí!” y “¡danos trabajo!”.

Puente, la ex presidenta municipal de Real de Catorce, creció en el cercano pueblo minero de La Luz y vio los impactos de la mina ahí. “La llegada de la compañía minera ha reavivado viejos resentimientos”, se lamenta.

“Casi todos en Real de Catorce viven de los visitantes”, explica. La división parte del hecho de que hay dos tipos de visitantes, más allá de los turistas ocasionales: los que trabajan en los puestos vendiendo tacos a los peregrinos católicos y huicholes, y los que se ganan mejor la vida con hoteles elegantes y restaurantes de alta cocina.

“El pueblo tiene como un rencor, porque siempre están con la idea de que ‘¿por qué el foráneo viene y me dice cómo hacer las cosas’?”, afirma Puente.

A Mercedes Aquino, fotógrafa local y residente de Real desde hace 15 años, la entristecen las tensiones que han surgido entre sus vecinos. “Definitivamente ha provocado una división entre la gente”, dice. “La mina se ha convertido en un tema tabú”.

Algunos de esos vecinos le han dicho que se oponen a la mina La Luz, pero no están dispuestos a decir lo que piensan al respecto. “No están de acuerdo con el proyecto, pero no se atreven a manifestarse públicamente”, dice. “Han visto esta agresividad, y prefieren quedarse callados”.

Real de Catorce 2

Minería, turismo y peregrinaciones de los huicholes convergen en Real de Catorce.

Por su parte, Guillermina Bustos está cansada de que venga gente de fuera a Real y les diga cómo deberían resolver sus asuntos. “Desde que la última mina cerró, hace dos décadas”, afirma, “la comunidad ha sido capaz de arreglárselas con el comercio, pero las familias han crecido y ahora simplemente no hay suficiente”.

“Qué bueno que hay tantos que han puesto sus ojos sobre Real de Catorce”, agrega Bustos. “¿Pero por qué se preocupan tanto por una mina? Y la gente del pueblo, ¿de qué vamos a vivir? Ésta es una oportunidad. Hay jóvenes que se van, no porque tengan ganas de emigrar, sino porque aquí no hay trabajo. Y hay algunos que regresan muertos”.

Pero esta historia aún está lejos de llegar a su fin.

En mayo pasado, los wixaritari llevaron su campaña al siguiente nivel. Una delegación se dirigió a Nueva York para testificar en el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas, donde el abogado wixarika Santos de la Cruz se dirigió a los participantes y consiguió una audiencia privada con el relator especial James Anaya, quizá la autoridad más importante en el mundo en temas de derechos indígenas. Según De la Cruz, Anaya expresó apoyo para la causa e indicó interés en una posible visita a la zona.

Al mismo tiempo, otra delegación estaba haciendo ruido en Vancouver, Canadá, participando en el evento Mining Justice Week [Semana de Justicia Minera] y desafiando a First Majestic en su propio terreno.

El punto culminante se dio cuando los huicholes, vestidos con sus coloridos trajes tradicionales, llegaron a la sede de la compañía minera, en un acristalado edificio del centro de Vancouver, para una reunión programada con Dávila y fueron detenidos por el personal de seguridad, quienes se rehusaron a dejarlos entrar durante cerca de 20 minutos e incluso enviaron elementos de refuerzo. Rodeado por guardias y policías de Vancouver, finalmente se le permitió la entrada al grupo de cuatro personas para encontrarse con Dávila y presentarle su posición: un claro “no” a la mina en Wirikuta.

La gente de First Majestic les entregó una copia de una presentación del proyecto de la mina en un usb de plata pura.

FUEGO, MAÍZ Y VENADO…

La cosmogonía huichola se basa en la relación con sus ancestros, que rigen los ciclos naturales meteorológicos, el bienestar de la vida y el equilibrio de la energía en todo el mundo. Mediante sus ceremonias, los wixarika cumplen con sus obligaciones con sus antepasados y de esa forma ayudan a mantener el equilibrio global.

Entre las deidades más importantes de los huicholes están Tatewari (Nuestro Abuelo Fuego); Tatéi Niwetsika (Nuestra Madre Maíz), y Kauyumari, (Nuestro Hermano Mayor), el Venado Azul. Un objetivo clave para cada wixarika es la peregrinación a Wirikuta, por lo menos una vez en su vida. Ahí recolectan su planta sagrada, el hikuri o peyote, y la utilizan en sus rituales para llegar a un nierika o portal hacia una dimensión espiritual. Los conocimientos que adquieren los usan para renovar sus vidas.

Los cinco sitios sagrados más importantes para ellos son:

En el centro, Teakata, en la comunidad wixarika de Santa Catarina, Jalisco.

En el norte, Hauxamanaka, en Cerro Gordo, Durango.

En el oeste, Haramara, en San Blas, Nayarit.

En el sur, Xapawiyemeta, en la Isla de los Alacranes del lago de Chapala.

En el oriente, Wirikuta.

Lea todo el reportaje aquí: PDF Huicholes

El Efecto Butterfly: El legado de Julia “Butterfly” Hill

El Efecto Butterfly: El legado de Julia “Butterfly” Hill

julia portrait
Foto: Andy Freeberg

Julia Butterfly Hill, la legendaria activista estadunidense que se subió durante dos años a un gigantesco árbol de más de mil años de vida para evitar que las compañías madereras lo talaran, sigue promoviendo el compromiso con el medio ambiente como resultado del cambio personal.

Por Tracy L. Barnett
Magis, Octubre 2011

Los vientos arrancaban las ramas de la secuoya de más de mil años y las aventaban contra el piso, 60 metros abajo. La plataforma superior, donde yo vivía, estaba como a 55 metros de altura… Al azotar, las ramas rasgaron la lona que me servía de refugio. El aguanieve y el granizo se metían por las rendijas de lo que habían sido mi techo y mis paredes. Cada nueva ráfaga agitaba la plataforma en el aire y amenazaba con lanzarme al vacío.
–Julia Butterfly Hill, El legado de Luna

Es difícil decir cuál fue el momento más dramático de los 738 días que Julia Butterfly Hill pasó arriba de aquella secuoya bautizada como Luna (en español en el original). Quizá fue el día de aquella tormenta amarga o de muchas de las que le siguieron. Quizá fue el día en que un helicóptero que zumbaba alrededor de su árbol levantó corrientes de aire de casi 500 kilómetros por hora que casi la mataron. O quizá fue el día en que Climber Dan, uno de los leñadores contratados por las compañías madereras para intimidar a los ecologistas que protestaban contra la tala, cortó la soga que sostenía a uno de sus compañeros.

Independientemente de cuál haya sido, no hay duda de que esta muchacha que subió a aquel árbol para impedir la depredación de los bosques de secuoyas llamó la atención de miles de personas en todo el mundo y llevó su lucha a un nuevo nivel. Personas de Indiana a Italia, de Cuernavaca a São Paulo dicen que su ejemplo las ha inspirado y que se han visto fortalecidas por las decenas de proyectos de transformación social que Hill ha nutrido desde que descendió de aquel árbol, hace doce años.

Julia Hill, hija de un predicador de Arkansas, se preparaba a los 23 años para perseguir su sueño: viajar alrededor del mundo, comenzando por California. Sin embargo, cuando se enteró de que había planes para talar los bosques de secuoyas que se habían apoderado de su corazón, decidió suspender su viaje.

“Si hubiera sabido lo que implicaría protestar arriba de Luna cuando me involucré por primera vez, hubiera huido en la dirección opuesta”, relata Hill en su libro El legado de Luna (The legacy of Luna), un clásico de la literatura sobre medio ambiente.

El bosque de secuoyas

Entrar a un bosque de secuoyas es como pisar una catedral viviente. El silencio te envuelve mientras dejas el mundo terrenal; los troncos del bosque antiguo se alzan luminosos, envueltos en la niebla eterna de la costa, y atemorizan al más cansado de los visitantes, especialmente cuando uno cae en la cuenta de que Cristo caminó en la Tierra cuando algunos de esos árboles apenas se enraizaban.

Un olor fresco y húmedo permea en el aire, y la brecha te lleva hacia delante, donde helechos del tamaño de una casa danzan con la brisa. Las secuoyas costeras, Sequoia sempervirens, son la especie de árboles más altos del mundo. Su majestuosa estatura —algunos árboles alcanzan más de 120 metros— contrasta con la suavidad de sus pequeñas hojas en forma de aguja, que proveen la base para un rico ecosistema que comienza en el suelo esponjoso debajo de tus pies y que termina en follaje 30 pisos arriba de tu cabeza.

RedwoodsinFog
Fuente: Experienceproject.com

Los ancestros de estos árboles, una de las especies más antiguas que han sobrevivido, alguna vez cubrieron la tierra; ahora las secuoyas costeras apenas ocupan una estrecha franja a lo largo de la costa de California y Oregon. Las únicas especies de secuoyas que sobreviven, las secuoyas gigantes, Sequoiadendron gigantias, viven en una franja aún más estrecha en la Sierra Nevada de California y en una pequeña mancha de Meta sequoia en la China rural.

“Yo crecí en Bélgica, donde si hay un árbol de 200 años, se le rodea con una valla y se le reverencia”, recuerda Michael van Broekhoven, uno de los activistas que formaron parte del equipo de tierra de Julia. “Cuando escuché que un árbol de mil años sería talado —por no hablar de un bosque completo—, cuando se sabe que sólo queda tres por ciento de ellos, no podía creer lo que estaba pasando”.

En aquellos días su nombre era Rising Ground y formaba parte de un grupo de ecologistas organizados bajo la bandera anarquista de “¡La Tierra Primero!” (Earth First!, en inglés), cuyo lema era “Sin concesiones en defensa de la Madre Tierra” y que participaba en actos de desobediencia civil en todo el país. Gente con “nombres del bosque”, como Almendra, Shakespeare, Gerónimo, Shunka… y Butterfly.

Van Broekhoven comenzó a militar en el movimiento a mediados de los noventa, cuando se hizo arrestar junto con otros mil activistas en una protesta masiva en 1996. En el 98 se mudó a Arcata, California —cerca de Luna—, en un momento de tal efervescencia política que “podías convocar a una reunión y llegaban mil personas”. Lo estimulaba el grado de organización y de pasión por la causa, y la oportunidad de poner en práctica la verdadera democracia —por lo menos en el ámbito de gobierno local—. Lo que sucedía en los bosques, sin embargo, era otra cosa.

Pacific Lumber Co., una compañía familiar que durante un siglo había explotado la madera de estos bosques de manera sustentable, fue comprada por un comerciante de bonos basura llamado Charles Hurwitz, quien asumió una deuda de 800 millones de dólares, ayudado por Ivan Boesky y Michael Milken, que después serían condenados por hacer transacciones bursátiles con información privilegiada, práctica conocida como insider trading. Hurwitz ordenó que se talara el bosque para liquidar las deudas de la compañía. De pronto, empezaron a derribar árboles gigantes y los ecologistas de todo el país organizaron protestas masivas.

julia_desktop
Fuente: Circleoflife.org

“Desarrollamos una camaradería muy fuerte”, recuerda Van Broekhoven. “Había mucha gente de alrededor de 25 años con la que era muy divertido trabajar. Iríamos juntos a la cárcel, nos treparíamos a los árboles para sentarnos en pequeñas plataformas; éramos como una tribu”.

La organización llegó a un momento sangriento en 1990, durante “el Verano de las Secuoyas”, como se conoció a una serie de manifestaciones que buscaban llamar la atención sobre la depredación que estaban haciendo Pacific Lumber y otras compañías madereras del noroeste de California. Dos de los organizadores, Judi Bari y Darryl Cherney, que estaban en una gira de difusión y reclutamiento de activistas, resultaron heridos cuando estalló una bomba en el coche en el que viajaban. Ambos habían denunciado ante la policía que habían recibido amenazas de muerte por parte de simpatizantes de las compañías madereras, pero en lugar de investigar a los sospechosos, el fbi acusó a los activistas de haber fabricado y transportado la bomba.

La explosión fracturó en pedazos la cadera de Judi, le pulverizó el coxis y le dañó tejidos y nervios. Estas lesiones le provocaron parálisis parciales y constantes dolores hasta que murió en 1997, víctima de cáncer de seno. Las heridas de Darryl fueron menos graves: cortadas en la cara y estallido de tímpanos.

Sin embargo, en 1997, cuando Julia caminaba entre las secuoyas que la cautivarían, jamás había escuchado sobre esto. Nunca había sido activista; era estudiante de preparatoria en Arkansas y había trabajado con tanto empeño como mesera en un restaurante, que llegó a convertirse en gerente.

En 1996, Julia casi muere en un accidente automovilístico: un borracho chocó contra la parte trasera del coche en el que ella viajaba y el volante se le incrustó en el cráneo. Le tomó un año de terapia física recuperar la capacidad de hablar y de caminar con normalidad. Todavía sufre dolores en la espalda y las articulaciones.

“El volante en mi cabeza, figurativa y literalmente, condujo mi vida en una nueva dirección”, declaró Hill al Washington Post.

De Luna a las estrellas

Ni se imaginaba que esa dirección sería hacia arriba —60 metros hacia arriba, para ser precisos—. Julia no era la primera que emprendía el angustioso ascenso a una plataforma del tamaño de una puerta. Otros activistas de Earth First! se habían organizado y comenzaron usar esta forma de protesta. Ella llegó cuando terminaba la temporada de activismo, cuando la gente estaba empacando para regresar a casa, y se ofreció como voluntaria para ocupar el árbol durante cinco días… que se convirtieron en dos años. Esos dos años consolidaron un movimiento que había luchado durante años y que estaba comenzando a perder fuerza. La Mariposa en las secuoyas atrajo la atención de millones.

No sólo era el peligro al que se exponía, respiran do el humo de los incendios circunvecinos o desafiando el cerco de doce días que le montaron los leñadores, o los peores inviernos en años, apenas separada de la naturaleza por un toldo de plástico. Fue la apasionada conexión que estableció con el árbol, al que llamó Luna, y su personalidad mediática, lo que provocó que megaestrellas como Joan Baez, Bonnie Raitt y Woody Harrelson se subieran al árbol con ella, y que el baterista de The Grateful Dead, Mickey Hart, organizara un concierto solidario al pie del árbol.

Pero fue su equipo en tierra el que la convirtió en estrella, al crearle una página web, conseguirle un teléfono celular, un teléfono inalámbrico y un panel solar para cargar sus baterías, al contactarla con los medios de comunicación de todo el país y conseguirle entrevistas con periodistas de todo el mundo. Fue su equipo en tierra el que se aseguró de que recibiera la comida orgánica que necesitaba para mantener su dieta vegana (que no incluye alimentos derivados de los animales o que hayan sido probados en ellos), y el que le subió a su plataforma un pastel vegano bellamente decorado en su cumpleaños, y el que retiró sus residuos —todos sus residuos—. Fue gente como Rising Ground, quien se hacía cargo del diluvio de cartas que llegaban —entre 300 y 600 a la semana— y que Julia intentaba responder personalmente.

“Para un grupo tan pequeño, aquello era absolutamente increíble. Fuimos arrastrados por la ola”, admite Van Broekhoven. “Yo estaba fuera de los reflectores —afortunadamente, quizá”.

Magazine cover

Sin embargo, no hay movimiento sin conflictos. Y éste no fue la excepción. Julia nunca había encajado en el estereotipo del activista de Earth First!: Ella era hija de papá, y su discurso religioso —con su insistencia en “el amor a los enemigos”— no siempre empataba con la combativa ética “sin concesiones” de Earth First!

Las tensiones crecieron cuando el estrellato de Julia comenzó a generar dinero, y ella, no el movimiento, decidía en qué se gastaba. Y aquello explotó cuando, después de meses de negociaciones, Hill aceptó un trato con Pacific Lumber Co., con el que salvaba a Luna y una zona de amortiguamiento con árboles de 70 metros a cambio de 50 mil dólares aportados por donantes privados.

“En ese momento, a mucha gente le molestaba la forma en que todo estaba saliendo”, dice Mikal Jakubal, otro ecologista. “Ella se había convertido en una estrella dentro de un movimiento que supuestamente operaba por consenso; se había convertido en el rostro de un movimiento sin someterse a ninguna clase de consenso o proceso democrático”.

Jakubal fue el primer tree-sitter en Estados Unidos —como se conoce a las personas que, como Julia, permanecen arriba de los árboles durante días, semanas o meses como una forma de resistencia civil pacífica—. Fue en el bosque nacional de Willamette, Oregon, en mayo de 1985. Como activista veterano, Jakubal ha sido testigo de la efervescencia de muchos movimientos políticos, algunos de ellos frustrante y predeciblemente disfuncionales. El movimiento para salvar los bosques no era la excepción.

“Algunos estaban resentidos porque sentían que no habían sido tomados en cuenta para decidir qué puntos de discusión se planteaban ni en qué se gastaban las donaciones que se recibían”, dice. “Había personas que siempre estaban enojadas y que la querían culpar, cuando en realidad la culpa no es de la persona que se convierte en estrella, sino del movimiento que lo permite. Lo que hacían era esquivar su responsabilidad… que es uno de los problemas de los movimientos de izquierda desde los años sesenta”.

juliabutterfly

A algunos activistas les preocupaba que el pago de 50 mil dólares por un solo árbol y una pequeña área sentara un precedente que el movimiento ecologista no sería capaz de repetir. Mucho de este recelo, también, era mera envidia: había activistas que habían luchado más que Hill —algunos estuvieron un tiempo en la cárcel y sufrieron lesiones físicas—, pero no recibían atención mediática.

A Van Broekhaven le molestaba toda esa grilla, sobre todo cuando la mayoría de los quejosos no había participado en la estructura de protección para Julia. Sin embargo, entendía el sentimiento.

“Había una subcultura dentro del movimiento que sentía que no debíamos negociar con terroristas”, recuerda. “Esta gente estaba violando y explotando el bosque, matando especies a diestra y siniestra, envenenando la región con diesel y herbicidas. Ellos eran considerados por algunas personas como criminales que lindaban con el terrorismo. ¿Cómo negocias con alguien así? Es como negociar con un violador. No dices: ‘Por favor, no me violes’. Simplemente lo detienes y, si es necesario, por la fuerza”.

Julia ha respondido a estas críticas con su ecuanimidad característica. En un intercambio de correos electrónicos que sostuvo conmigo, aceptó responder tres preguntas, y su reflexión sobre esta ruptura con el movimiento fue una de ellas. “Todo el mundo tiene derecho a tener su propia opinión. No pretendo complacer a todos; ése no es el propósito de mi vida. Mi meta es vivir mi vida con integridad y prestar un servicio alegre y amoroso. Intento aprender y crecer con cada experiencia, y luego ponerlo en práctica”.

Defensa del bosque I

En realidad, Hill y los que estuvieron involucrados en el movimiento han seguido con su vida, dejando las contemplaciones sobre las lecciones aprendidas para los académicos. Quizás ella sería la más sorprendida de saber que no sólo su libro, sino el debate en torno a su figura, se convertirían en tema de estudio en algunos cursos universitarios sobre medio ambiente.

Chaone Mallory, profesora asociada de Filosofía de la Universidad Villanova, en Pensilvania, es una de las que enseñan sobre Julia. “Lo que espero que mis alumnos aprendan es la complejidad de estos movimientos y el cuestionamiento que generan, los valores que están desafiando, los valores que encarnan, el significado de qué o quién es Julia Butterfly Hill”, asegura Mallory. “Para algunos siempre ha sido una heroína; es una mujer valiente que se subió a un árbol y vivió allí durante dos años. Y yo estoy de acuerdo”.

Para otros, explica Mallory, ella es una figura problemática, en el sentido de que la cobertura mediática y su propia historia personal sobre–simplificaban el problema y daban una versión aséptica del movimiento.

juliahill
“Redujo el mensaje a una historia sobre una mujer valiente y un árbol, en lugar de representar a todos los activistas organizados sin jerarquías que se comprometen en la riesgosa y complicada tarea de subirse a los árboles para protestar y que se apoyan unos a otros, no sólo para atraer la atención, sino también para detener y frenar la destrucción de los bosques mientras otros recursos —legales, legislativos— siguen su curso. Esa historia ha sido eclipsada por el rostro mediático de Julia Butterfly Hill”, dice Mallory. “Pero, por otro lado, ella ha sido una figura mediática irresistible que ha hecho que una parte importante de la población examine a conciencia los problemas ambientales desde una perspectiva más amplia, y eso ha sido ciertamente positivo para el movimiento ecologista”.

Sin embargo, para muchos dentro del movimiento, la verdadera historia es mucho más radical, de largo alcance, y desafía los fundamentos de la dominación corporativa y algo más profundo: la sociedad patriarcal que mercantiliza la vida misma. Éste es el aspecto del debate que fascina a Mallory; el que gira en torno al lugar de Julia en el discurso del eco-feminismo, el movimiento social que establece que la opresión de las mujeres y la de la naturaleza están relacionadas.

“Si Julia Butterfly Hill tiene conciencia feminista, no se manifiesta en su discurso, hasta donde yo entiendo”, dice Mallory, quien contrasta el estilo de Hill con el de otra famosa defensora de los bosques estadunidenses, Judi Bari, una sindicalista cuyo discurso feminista despertó el odio de organizaciones antiambientalistas, como el club Sahara. “Pónganle una bomba a esa puta” (”Bomb that crotch!”, en inglés) decía el titular de su periódico, mientras Bari se recuperaba en un hospital de California después de haber sufrido un atentado con bomba.

women

Durante su protesta, Julia también tuvo su cuota de amenazas de muerte por parte de algunos talamontes. Pero su personalidad era mucho menos amenazante que la de Bari, sostiene Mallory, por lo que fue ella quien se convirtió en un icono popular.

“Es carismática. Es joven y atractiva en el sentido convencional, y es lo suficientemente radical para apelar a cierto ethos de rebeldía americana que desafía a la autoridad”.

La dimensión espiritual

Quería golpear como un animal herido o asustado… Y sabía que si no encontraba una forma de lidiar con mi odio y mi rabia, terminaría ahogada en el miedo, la tristeza y la frustración. Sabía que odiar y golpear me hacían parte de la misma violencia que yo intentaba detener… Así es que oraba.
–Julia Butterfly Hill, El legado de Luna

El acercamiento de Hill al ecologismo estuvo influido por su propio talante espiritual, con profundas raíces en su educación cristiana, pero con resonancia en el naciente culto a la Naturaleza que crecía dentro del movimiento.

A Bron Taylor, autor del libro Dark Green Religion: Nature, Spirituality and The Planetary Future, siempre le ha interesado la dimensión religiosa del movimiento ecologista, y piensa que el trabajo de Hill ha sido una de sus manifestaciones. Ella ha sido una inspiración para que otros exploren su conexión espiritual con la Tierra y la Naturaleza.

Taylor se refiere a la hipótesis de la biofilia, desarrollada por E.O. Wilson, que establece que los humanos nacen con un amor innato por la naturaleza: “Es parte de nuestra programación; en la profundidad de nuestros genes sabemos que florecemos en un ecosistema intacto, y es por eso que lo percibimos hermoso”.

Aquellos que tienen grandes experiencias con la naturaleza nos ayudan a evocar ese amor, dice. Ésa es la raíz profunda del ecologismo. Y Julia Hill era un reflejo de esto.

Hace tiempo, la hija de Taylor le escribió a Julia y ella respondió con un poema y algunos dibujos. “Mi hija es una ecologista apasionada”, dice Taylor. “Estas experiencias juegan un papel fundamental en la formación de las personas, al evocar su imaginación moral y orientarlas en cierta dirección. Sería interesante descubrir cuántos de los jóvenes que rondan los 20 años mencionan la protesta de Hill como una inspiración importante en su desarrollo como ecologistas”.

Cuando la gente le preguntaba qué podía hacer para promover el cambio, ella respondía: “¿Cuál es tu árbol?”, como una especie de metáfora para preguntar por el objetivo y la pasión de sus vidas, recuerda Chris Oller

Para otros, su enfoque espiritual es muy light, reconoce Taylor: “Algunos dirían que la espiritualidad de Julia es, o se ha convertido en, un asunto New Age —‘cambia el mundo con amor y deshazte de actitudes hostiles’—, en contraste con el énfasis político del ‘tenemos-que oponernos-políticamente-a-los-destructores, detener-la-destrucción-desde-la-raíz’”.

Sin embargo, insiste en que las dudas de aquellos que han escuchado o conocido a Hill se han evaporado. “Algunas personas que han sido críticas con ella por algunas de estas razones me han dicho, después de verla y escucharla hablar: ‘Bron, ella es la onda’. Con lo que en realidad están diciendo: ‘Ella de verdad se la cree, realmente lo siente’”.

Para Taylor, el hecho de que Hill siga usando su celebridad en favor de las causas que le importan habla bien de ella. “Ya han pasado más de diez años desde su gran fama, pero con una notoriedad mucho más modesta, sigue trabajando con pasión por el medio ambiente y la justicia social; sigue haciendo cosas buenas con lo que ha recibido[...] Tengo una buena impresión de todos los que están buscando mover los resortes del cambio social”.

¿Cuál es tu árbol?

Desde que terminó su acto de resistencia civil sobre aquella secuoya, Hill ha seguido desarrollando distintas iniciativas que buscan mover los resortes de cambio desde la intimidad de las personas. Cuando bajó, la llevaron a Nueva York para que la entrevistaran en el Today Show (popular programa matutino de televisión en Estados Unidos, al aire desde 1962) y en las revistas más prestigiosas, participó en conferencias y comenzó a interpelar a los que la escuchaban.

Durante años, cuando la gente le preguntaba qué podía hacer para promover el cambio, ella respondía: “¿Cuál es tu árbol?”, como una especie de metáfora para preguntar por el objetivo y la pasión de sus vidas, recuerda Chris Oller, uno de los líderes de la organización que Julia, junto con otros miembros de su grupo Circles of Life, fundó el 22 de abril de 2007 —el Día de la Tierra— en Denton, Texas. Su objetivo es ayudar a que las personas encuentren el compromiso y la pasión de su vida, junto con la fuerza para ponerlo en práctica. El nombre del grupo refleja el desafío: ¿Cuál es tu árbol? (What’s Your Tree?).

Milena and Julia
Fuente: Pret-a-Portie.blogspot.com

Las historias de las personas y organizaciones que han sido tocadas por Hill y por las iniciativas como ésta podrían llenar otro libro. Milena Fraccari, de la aldea italiana de Rivarolo Manovano (cerca de Milán), encabezó a un grupo de maestros que impidieron la instalación de una planta de biocombustible en su pueblo; en São Paulo, Brasil, Carina Lucido asegura que Julia la ayudó a descubrir el valor de la Tierra y el sentido de su vida; Shadia Fayne-Wood, de Oakland, California, encontró en Julia el apoyo moral y logístico que necesitaba para sostener Project Survival Media, una red de periodistas dedicados a documentar el cambio climático. Y en Cuernavaca, México, Ingrid Castrejón, una ingeniera que había trabajado en el campo petrolífero, está preparándose para cambiar el mundo con la guía y la inspiración de su mentora, Julia Butterfly Hill.

Castrejón, nacida en la ciudad de México, estudió ingeniería en el Tec de Monterrey y en la Universidad de Nuevo México, y era una apasionada de la aventura: escalaba en roca y hacía rafting en ríos. Así es que cuando tuvo que conseguir empleo, se quedó perpleja. Sabía que no quería un trabajo de oficina en la ciudad de México, donde tendría que vestirse de manera formal, maquillarse y usar tacones. Entonces vio un anuncio de reclutamiento de Schlumberger, una de las compañías de explotación de gas y petróleo más importantes del mundo.

“[El anuncio] presentaba un bello desierto, un glaciar, el océano, una brecha en medio del bosque, y decía: ‘El único camino a tu oficina ni siquiera es un camino’”, recuerda Ingrid. “Decidí tomarlo”.

Tuvo tres meses de entrenamiento en Egipto y se convirtió en una exitosa ingeniera petrolera con muy buenos ingresos, que viajaba por todo el mundo. Sin embargo, no se sentía feliz. De hecho, se sentía miserable. “Regresaba a casa, después de perforar un pozo y me echaba a llorar”, recuerda. Finalmente renunció al trabajo, empacó sus cosas y se mudó a Boulder, Colorado.

Entró a un ashram a practicar yoga y meditación. Consiguió un contrato para trabajar en una compañía de energía solar y fue a una conferencia de Bioneers, una organización que promueve la sustentabilidad y la justicia social. Ahí comenzó a entender las dimensiones de la crisis humanitaria y ecológica que enfrenta el planeta.

“Durante el primer año de mi despertar, sufrí mucho”, reconoce Castrejón. “Sentía que había estado dormida durante tanto tiempo que tenía que volver a aprenderlo todo. Y sentía mucho rencor y odio; no era una persona feliz… porque estaba consciente de lo que estaba pasando. Recuerdo que le platicaba a una amiga que yo quería ayudar a crear un mundo más amable, pero tenía tanto odio en mi corazón que no podía”.

En 2009 asistió a un simposio titulado Despertando al soñador, cambiando el sueño, donde vio un video en el que Julia Hill relataba la misma paradoja que ella estaba viviendo y hablaba de la necesidad de olvidar el rencor y actuar desde el amor, así es que empezó a interesarse en el trabajo de Hill. Conoció a Tatiana Tilley, una persona relacionada con los organizadores del simposio, se convirtió en una de las facilitadoras del proyecto Despertando al soñador, y terminó fundando un grupo What’s Your Tree?, en Cuernavaca. Ahora se ha convertido en la coordinadora de la organización Four Years.Go en México, cuyo trabajo también busca acelerar el desarrollo de un paradigma sustentable, y desarrolla estrategias para replicar el grupo en otros países. Debido a su perfil de trabajo, Castrejón fue elegida entre diez de los líderes que reciben apoyo de otra de las iniciativas de Julia, The Engage Network, una red que impulsa la solidaridad y el liderazgo para el cambio social y que está muy ligada al grupo What’s Your Tree?

Una de las cosas más importantes que ha aprendido de Julia, dice Castrejón, es que el dolor por el que ha pasado en su proceso de aprendizaje, es normal. “Su corazón se ha roto en pedazos muchas veces”, dice. “Cuando eso pasa, su capacidad de amar crece aún más. Y ella me ha enseñado cómo hacerlo”.

Milena Fraccari trabajaba en una agencia de publicidad y buscó a Julia Hill para que participara en una campaña que estaba desarrollando. Nunca se imaginó que ese encuentro cambiaría su vida. Fundó un grupo What’s Your Tree? en su pueblo, en el norte de Italia, y tuvo enorme trascendencia. “Los maestros se preocupaban por sus alumnos desde el punto de vista profesional, pero no se involucraban en temas medioambientales”. Después de que se fundara el grupo, esos diez profesores comunes y corrientes cambiaron radicalmente. Ahora son diez súper activistas de su pueblo”.

julia-polly-for-khimki1

El primer proyecto de los maestros fue evitar que una planta de biocombustibles se estableciera en su localidad. No sólo les preocupaban los graves efectos que pudiera causar sino la sustentabilidad de una tecnología que, en lugar de usar la tierra para cultivar para la alimentación, la usa para cultivos que se quemarán como combustibles, dice Fraccari. Los maestros también introdujeron temas medioambientales en el programa escolar, que enseñarán a los niños a ser verdaderos ecologistas en su familia.

La influencia de Hill en Italia comenzó con Fraccari pero fue infecciosa. “Una vez que la semilla está en tu mente, comienzas a pensar”, dice. “Cada uno de nosotros puede ser Julia Butterfly Hill; dentro de cada uno de nosotros hay un activista. No necesitas subirte dos años a un árbol. Podemos tomar decisiones en nuestra vida cotidiana. Eso es lo que significa la experiencia de Julia”. m

Traducción: José Miguel Tomasena

‘Wirikuta es matriz de la vida’: Consejo Regional Wixárika

‘Wirikuta es matriz de la vida’: Consejo Regional Wixárika

(Fotos de Gerardo Ruiz Smith)
Nota de la editora: La declaración del Consejo Regional Wixárika en Defensa de Wirikuta sirve como un fuerte comentario sobre la cada vez más frecuente ocurrencia de desastres naturales y la falta de comprensión en nuestras culturas contemporaneas. Que los escuchen antes de que sea muy tarde.

PRONUNCIAMIENTO DEL CONSEJO REGIONAL WIXÁRIKA POR LA DEFENSA DE WIRIKUTA

Al Frente en Defensa de Wirikuta Tamatsima Waha’a
A la sociedad civil en general
A los tres poderes del Estado Mexicano

¿Podrán acaso entender a tiempo? ¿Los gobiernos y empresas que controlan el orden material de mundo serán capaces de entender a tiempo que los desastres como terremotos o tsunamis que solo alcanzan a definir como fenómenos naturales son la palabra iracunda de quienes nuestro pueblo conoce como kaka+yarixi, deidades o fuerzas fundamentales de la naturaleza que sienten, piensan y tienen una palabra para permitirnos la vida?

Para nosotros esos desastres tienen un mensaje urgente para que la humanidad intente otra manera de relacionarse con la naturaleza. No sabemos si serán capaces de escuchar y atender el llamado a tiempo los gobiernos porque no dan muestras de ser buenos para el diálogo.

En nuestro caso, el gobierno de México en todos sus niveles, hace como que escucha la palabra de nuestros sabios cantadores mara’akate. Han aceptado nuestras demandas que les hemos presentado para que respeten nuestra cultura y han firmado decretos y planes de manejo pero muy pronto esos acuerdos los viola el mismo gobierno.

Después que nuestro lugar sagrado wirikuta cuenta con un decreto gubernamental y un plan de manejo que lo protege, el gobierno otorga concesiones a una empresa minera canadiense que amenaza la sierra de Cartorce y el abjío, que abarcan esta zona sagrada, en los municipios de Charcas, Cilla de la Paz, Villa de Ramos, Zacatón, Catorce, Matehuala y Villa de Gudalupe.

Tenemos más de siete meses exigiendo al gobierno de nuestro país que cancele las cesiones de la empresa minera First Majestic o Real Bonanza en la sierra de Catorce y no hemos escuchado ninguna respuesta de ninguna de las instituciones municipales, estatales o federales. ¿De qué sirven, entonces los acuerdos, los decretos, los planes de manejo y la r palabra de Felipe Calderón vestido de wixárika prometiendo la protección de nuestro lugares sagrados a la hora de firmar el pacto de Hauxamanaka hace apenas dos años?

Tenemos más de 7 meses exigiendo y nuevamente acordamos continuar la exigencia:
Que el gobierno federal cancele las 22 concesiones mineras a la empresa canadiense First Majestic Silver Corp y su prestanombres mexicano Real Bonanza S.A de C.V. La minería ese lugar sagrado no solo destruye un pilar fundamental de la cultura wixárika, es un atentado que traería como consecuencia muchos desastres naturales y muerte.

La empresa minera nos pide que los dejemos sacar minera! de la sierra a cambio de que nos entreguen el cerro Quemado. Nosotros les explicamos que la sierra de Catorce es una unidad sagrada por lo cual no es posible minería y respeto al Quemado. Del sur al norte, la sierra es un conjunto de kaka+yarixi o antepasados fundamentales y manantiales imprescindibles para la lluvia y la fertilidad en nuestro país. Wirikuta libre de minería y de proyectos que rompan su fragilidad natural es lo que le exigimos que cumpla el gobierno.

No estamos solos en esta lucha. Cada día crece más el apoyo para defender Wirikuta. El frente Tamatsima Waha’a del cual somos la punta de la flecha, está constituido por numerosas organizaciones civiles mexicanas y de otros lugares del mundo que trabajan intensamente para ofrecer soluciones y tejer alianzas con otros pueblos y con otros movimientos que también defienden la raíz de la vida.

Agradecemos el apoyo de los pueblos indígenas de Estados Unidos y Canadá, organizados en la Iglesia Nativa Americana y por supuesto a nuestros hermanos del Congreso Nacional Indígena.

Se han realizado conferencias, debates, festivales para difundir nuestro derecho de ser respetados y se proyectan todavía más encuentros festivales musicales y actividades creativas’ ara que se detenga esta amenaza de exterminio.

Así es el caminar de nuestra lucha ¿De qué otra manera quiere el gobierno que se le recuerde su obligación constitucional histórica y moral de respetar nuestro patrimonio fundamental, el patrimonio de todos los mexicanos y de la humanidad?

Escuchen señores y señoras que gobiernan y que dominan en las empresas: Wirikuta es matriz de la vida. Matriz de la lluvia y de la fertilidad. Lugar para recordar el origen y el porvenir natural de la humanidad. Allí no caben las minas ni las tomateras. Allí si caben otros proyectos para que las familias campesinas ejidatarias que viven en Wirikuta tengan salud y bienestar y nosotros en el Frente en Defensa de Wirikuta tenemos propuestas para ello.

Saludamos con respeto a todos aquellos que han puesto por encima su dignidad ante tantos años de despojo y discriminación que hoy tiene a Wirikuta como una de las zonas con más migración del país. Saludamos con el mismo respeto a los pueblos campesinos de Wirikuta que esperan esta explotación criminal con esperanzas de un mejoramiento en sus condiciones de vida y que a esperan también con el dolor de ver a sus hijos irse a Estados Unidos, Monterrey y otros lugares para no regresar, y que esperan el inicio de la explotación minera con el dolor de ver que la ambición desmedida por el dinero quiere acabar con la lluvia sagrada que los mantiene vivos, para correrlos de sus tierras o que acepten con humillación la alternativa minera, que esperan a First Majestic con el dolor de vivir la contaminación por metales pesados producto de las actividades mineras del pasado.

Para ustedes, hermanos, nuestra propuesta es cambiar desde abajo, desde la organización local tanta injusticia que hoy viven, reconstruyendo los tejidos sociales. Hemos hecha nuestra su situación y estamos trabajando para que entre todos nos demostremos que somos capaces construir alternativas dignas.

Agradecemos las iniciativas que se están trabajando de manera organizada para la realización de los festivales culturales, especialmente a los grupos de artistas e intelectuales que se han sumado a esta lucha. Exhortándolos a continuar con este esfuerzo histórico y a confiar en nuestra estructura organizativa encabezada por nuestras asambleas y autoridades tradicionales, proyectadas en el caminar del Frente en Defensa de Wirikuta Tamatsima Waha’a.

Enviamos nuestro reconocimiento y felicitación a los compañeros con los que juntos, somos el Frente en Defensa de Wirikuta Tamatsima Waha’a por la nominación a un premio internacional en la categoría de Derechos Humanos, lo cual es una muestra de que la sociedad civil se puede organizar haciendo uso de las herramientas de comunicación con las que contamos, por lo que llamamos a la sociedad civil a apoyar esta nominación votando por nuestro sitio de internet y las demás campañas emprendidas por nuestro movimiento
Queremos reiterar la necesidad de mantener una interlocución y coordinación de confianza a través de Asociación Jalisciense de Apoyo a los Grupos Indígenas (AJAGI), y evitar retrasos en la comunicación en nuestras comunidades que de por sí es complicada.

Esto es lo que queremos comunicar a los pueblos de México y al Estado Mexicano. Eso es lo que le reiteramos desde la Colonia Rivera Aceves, localidad de Waut+a, en esta décima reunión del el Consejo Regional Wixárika por la Defensa de Wirikuta conformada por nuestros gobiernos tradicionales y agrarios, kawiterutsixi y mara’akate y esto es lo que les comunicamos a todos nuestros amigos del frente a los periodistas, intelectuales, grupos de artistas, a los políticos y a la sociedad civil en general.

ATENTAMENTE

Wirikuta no se vende. Nunca más un México sin nosotros.

CONSEJO REGIONAL WIXÁRIKA POR LA DEFENSA DE WIRIKUTA
Tiway+la- Colonia Rivera Aceves, C.l. San Sebastián Teponahuaxtlán a 9 de abril de 2011
POR WAUT+A SAN SEBASTIÁN TEPONAHUAXTLÁN y KURUXI MANUKÁ
OCTAVIANO DÍAZ CHEM Presidente C. B. C.
EMILIO CHINO LÓPEZ
Tesorero C.B.C.
GONZALO GARCÍA DE LA CRUZ Secretario C.B.C.
JOSÉ GUADALUPE SERIO DE LA CRUZ Gobernado Waut+a
POR LA COMUNIDAD DE TUAPURIE SANTA CATARINA CUEXCOMATITLÁN
JUAN TORRES GONZÁLEZ Presidente C. B. C.
MARCOS COSIO DE LA ROSA Secretario C.B.C
JULIO DE LA CRUZ CARRILLO Gobernador
POR LA COMUNIDAD UWENI MUYEWE COMUNIDAD AUTÓNOMA DE BANCOS DE SAN HIPÓLITO
SANTOS DE LA CRUZ CARRILLO Presidente del Comisariado Autónomo de Bienes Comunales
HERMENEGILDO CARRILLO CARRILLO Jefe de Manzana de Mesa Alteña Anexo Uweni Muyewe

Gracias a Gerardo Ruiz Smith por su colaboración fotográfica. Vea su hermosa colección entera aquí.

Dando Gracias, Haciendo Paz

Dando Gracias, Haciendo Paz

Escrito por Tracy L. Barnett
Traducido por Claudia Duarte

CIUDAD DE MEXICO, México – Día de Acción de Gracias – Desperté esta mañana lejos de mi hogar y mi familia pero impregnada de un profundo sentido de gratitud.

Agradecida por el sol que empezaba a iluminar el cielo por afuera de mi ventana, agradecida por los queridos amigos que me acogieron en esta ciudad de ciudades. Agradecida por la salud y el apoyo de mi familia, que continua amándome incondicionalmente a pesar de mi espíritu errante.

Mas que nada en este día estoy agradecida por el camino que he recorrido en este año, un camino que me ha guiado, inspirándome una y otra vez mientras viajaba de México a Argentina, buscando aprender de aquellos que están cambiando nuestro mundo a su propia manera.

Comencé este año sintiendo dudas acerca del futuro de la humanidad, de hecho, el futuro de toda la vida en este planeta, el pico del petróleo, el cambio climático, la inseguridad alimenticia, las crisis financieras, las crisis por falta de agua – oscuros informes han sido revelados por científicos renombrados alrededor del mundo, diciendo que hemos sobrepasado el punto de no retorno. No hemos administrado correctamente nuestra herencia, y tiempos turbulentos se acercan – de esto podemos estar seguros.

También albergue miedos y dudas acerca de mi propio futuro como periodista profesional, que ha dedicado la mayor parte de su vida profesional a una industria que esta desechando periodistas como un árbol de arce abatido por vientos de otoño.

Así es que me dirigí al sur, en busca de inspiración en este problemático mundo, entre las personas que siempre me han dado esperanza – Los latinoamericanos, esa inmensa colección de culturas diversas que por siglos han cultivado la llama de la alegría durante las crisis, una civilización nacida de la crisis. Comencé The Esperanza Project para documentar las historias de algunas de estas personas, y comencé a trabajar en un libro, “Looking for Esperanza.”

Encontré inspiración en incontables mesas de cocina, jardines y las calles desde Ciudad de México hasta Iguazú, desde las tierras altas de los Mayas en Guatemala hasta la selva tropical de El Salvador, desde el movimiento campesino en Paraguay hasta los artistas y permaculturistas en Colombia. En todo lugar he encontrado personas que se han adherido a la próxima transición con esperanza y alegría.

Comencé mi viaje en enero, y completé el círculo en la semana pasada, con una poderosa red de soñadores y hacedores del Consejo de Visiones – Guardianes de la tierra. Compartiré mas sobre esta increíble red en mi próxima pieza. Entre las personas de este circulo se encuentran representantes de los Huichol, un grupo indígena que está luchando para salvar su tierra sagrada de incontables invasiones, pequeñas y grandes, de una corporación minera multinacional, también estaré escribiendo sobre esto próximamente.

En algún lugar entre las miles de polvorientas millas que he recorrido, observando el paisaje desdoblarse a través de ventanas de autobuses, camiones y aviones, desde la parte de atrás de camionetas, carretas de bueyes y motocicletas, una visión mas amplia empezó a emerger, también. Cada partida empezó a hacerse mas difícil; solloce al ver las exuberantes montañas de Colombia desvanecerse en la distancia, sintiendo los lazos que cree estrechándose en mi corazón. De que trata esta fuerza que sigue empujándome hacia adelante? En que momento y en que lugar echaré yo mis raíces? Cual será la tierra que cultivaré? En donde estará la familia con la que compartiré el futuro?

Y la respuesta era siempre la misma. Eres una hija del cosmos. Tu hogar es el planeta. Las semillas que plantarás, las plantarás en las conciencias de los humanos, y darán sus frutos para todos nosotros. Tu familia esta en todos lados… solo mira alrededor tuyo.

Sí, sí, contesté impaciente. Pero quiero que esas semillas hagan una diferencia. Como aquellas semillas sembradas por las personas cuyas historias cuento, quiero que mi propio trabajo cuente. Quiero ser una comadrona de esperanza en estos tiempos de transición, una luz en el camino al transcendental mundo nuevo que todos soñamos.

En aquellas verdes montañas de Colombia, en medio de un antiguo ritual conducido por chamanes de la Amazona, rendí mi conciencia a la Pachamama, a la manifestación terrenal de Dios mismo. Permíteme ser un instrumento de tu voluntad, supliqué. Muéstrame el camino. Tu voluntad, no la mía, oh Señor.

Ahí en la oscuridad, rodeada por los cánticos y tambores de los chamanes, vi mi camino. Era de color verde y surcado de arboles. Una brisa fresca soplaba. No se veía un automóvil, ni un edificio, ni un ser humano.

Soledad. Silencio. Reflexión, sumergida en la inherente sabiduría de la Madre.

Tres cosas que me han eludido en el constante movimiento de mi travesía. Tres cosas que estaré buscando de ahora en mas.

Durante la ceremonia de tres días visité con los líderes de las tribus Cofán, aprendiendo de sus luchas en el Amazonas para reclamar y proteger sus tierras de invasiones de ganaderos, compañías petroleras, y empresarios de todos tipos. Luchas que se han hecho eco de las de los Huicholes de la Sierra Mexicana Occidental, quienes han dejado su mágica marca en mi al comienzo de mi viaje. Luchas que rememoran a las luchas de los Mayas de Guatemala, arriesgando a veces sus propias vidas en confrontaciones con las compañías mineras.

He observado a través de los años las luchas que han continuado emergiendo e intensificándose: La represa Belo Monte en Brasil, los proyectos de minería de montaña en Perú, las masivas plantaciones agroindustriales en Paraguay. Así como los tratados de libre comercio firmados en la década pasada que han derribado las barreras a la explotación multinacional en los mas remotos lugares, los nativos que han resguardado sus tierras durante milenios han sido llamados a sacrificar sus vidas en ultimas instancias para proteger a su pueblo y a la madre tierra.

Todas estas luchas se han desarrollado ante mis ojos, los hermosos rostros de sus protagonistas han sido grabados a fuego en mi conciencia. Fue entonces, que supe que la próxima parte de mi viaje seria, de alguna manera, al lado suyo.

“La madre esta furiosa con nosotros,” compartió conmigo en la última noche juntos el Marakame Julio Parra, un chaman Huichol. “ No estamos practicando los rituales de protección en las ciudades sagradas como ella nos ha guiado por miles de años. Debemos volver y hacer las paces con ella.”

Paz con la Madre. Paz para los guardianes de la tierra. Paz para todos nosotros.

Colombianos cambiando el mundo con color y estilo

Colombianos cambiando el mundo con color y estilo

(Arriba: Detalle de “El Lamento de la Pachamama” por Carlos Andrés Gómez)

Por Tracy L. Barnett
Traducción por Juan David López

Nota del editor: Mi tiempo en Colombia estuvo lleno de gente y organizaciones asombrosas que no me dejaron tiempo para escribir tanto como hubiese querido. Este resumen da una pequeña información acerca de cada uno de ellos, con la esperanza de retomarlos luego para adicionar mayor información.

Quizá ningún otro país en Latino América más que Colombia ha sufrido los dolores nacidos de una salvaje y desigual distribución de la riqueza y de la burda deformación de la humanidad que un sistema como tal puede desarrollar. Colombia es una tierra de extremos: comenzando, como la toda la historia de Latinoamérica, con la conquista española, pero más recientemente, con La Violencia; una ola de violencia de más de una década desencadenada por tentativita de reforma agraria de los años 40 y los 50. Esta brutal reacción violenta fue la antesala para la guerrilla, la violencia militar y paramilitar que sacudió el país por cuatro décadas, abriendo las puertas al narcotráfico que la incrementó -hasta hace poco- al punto del paroxismo.

Afortunadamente, aquellos días quedaron en el pasado y Colombia está trabajando duro para mostrarle al mundo otro lado: el de un país industrioso, moderno y espectacularmente hermoso que está listo para encantar al mundo. Este otro lado, el de esta tierra de realismo mágico, fue el que presencié en el reciente mes que estuve allí, un lado que está dedicado fervientemente a soluciones no-violentas y a cambiar a un estilo de vida más sostenible y más equitativo.

Ese mes fue lo suficientemente largo para adquirir un sentido de la profundidad y amplitud de estos movimientos para el cambio social, suficiente para ver el acercamiento apasionado y creativo de los colombianos que están actuando para cambiar su entorno y su compromiso con la labor, y suficiente para enamorarme de este país que me conmovió tanto que lloré en el vuelo al norte cuando vi sus verdes montañas perderse entre las nubes.

IMG_1288Mi propósito inicial para visitar Colombia y la razón por la que comencé en Cali, fue porque ProExport, una agencia gubernamental que promueve el turismo, me invitó para hacer un artículo sobre la escena de la salsa, en la que se podría decir se ha convertido en la capital mundial de la salsa. Mi primera semana desapareció en un giro de lecciones de salsa, entrevistas con profesores, expertos y artistas, vistas a salsatecas viejas y nuevas; y en la fantasía de Delirio, un circo de salsa de clase mundial.

IMG_1521Aquí quiero mencionar el trabajo de Mauricio Novoa de Rioja Travel, quien trabaja para visibilizar a quienes más lo merecen y más lo necesitan. Su tour muestra la parte oculta y dura del mundo de la salsa: las salsatecas en el Barrio Obrero donde los vendedores callejeros y los mecánicos bailan al ritmo de sus corazones junto a los propietarios de los negocios y a los profesores, donde nadie se preocupa por si lleva el ritmo correcto o no; a los profesores de los barrios de la clase trabajadora quienes están trabajando con los jóvenes en riesgo, apartándolos de las calles y conduciéndolos hacia una vida donde tendrán una posibilidad para un mejor futuro; y a los jóvenes mismos, muchos de ellos estudiantes de primaria, quienes con su enorme disciplina, su pasión constante y canalizada muestran sus movimientos imperiosos sobre las pistas de baile.

“>Aquí van algunas imágines del mundo de salsa en Cali.

Después de mi semana de salsa, conocí un número de gente inspiradora que está en contacto con la preservación del medio ambiente y la justicia desde una variedad de perspectivas.

Había una chef, Catalina Velez, propietaria de los prestigiosos restaurantes Luna Lounge y Kiva, y toda una estrella que aparece en el Canal Gourment para América Latina. Catalina es una líder en el movimiento de comida tanto orgánica como local, trabaja duro para preservar la herencia gastronómica y para encontrar mercado para los agricultores locales de orgánicos y de “productos limpios”.

Esta era Catalina, una fiel voluntaria de VallenPaz, quien me contó acerca de esta organización, que nació de la violencia de un secuestro en masa en un comedor popular en las afueras de Cali, que condujo a su fundador a buscar las raíces sociales de esta violencia. VallenPaz trabaja con alrededor de 9.000 productores en áreas de conflicto en tres departamentos, para ayudarlos a profesionalizar sus operaciones y a comercializar directamente con los supermercados, restaurantes y consumidores, en lugar de los costosos intermediarios.

Pasé un par de días con el personal de VallenPaz, donde entrevisté al director ejecutivo Luis Alberto Villegas, quien ha ayudado a convertir la organización en un importante eje económico, trayendo al mercado alrededor de 19.5 millones en productos cultivados y producidos por pequeños agricultores. Además, la organización promueve actividades agropecuarias autosostenibles o técnicas de “producción limpia”, alentando a los agricultores a cambiar a orgánicos, o al menos a reducir dramáticamente los aportes químicos a través del uso de técnicas agropecuarias sostenibles.

También visité con Isabel Cristina Romero, quien me contó del trabajo que vienen realizando en las zonas contraladas por la guerrilla, ayudando a los agricultores a negociar con los rebeldes en lugar de abandonar sus tierras; y a Laura Mejilla, quien ha trabajado con los productores ayudándolos a crear productos con valor agregado tales como persevantes orgánicos y “moneditas”, crujientes pasabocas de plátano. Y viajé a la finca de Norberto Mina, un antiguo peón agrícola que es ahora un orgulloso empresario de su propia finca gracias a los esfuerzos de VallenPaz y otras organizaciones. Él estaba negociando con un par de inversionistas para investigar a la tilapia de estanque en su propia tierra justo cuando partíamos.

Aquí van algunas imagenes de mi visita a la finca de Norberto en Guachene, departamento de Cauca.

Entre lo más destacado en mi viaje a Cali fue observar aves con Mapalina, un grupo inusual de ecoturismo fundado por el biólogo Carlos Wagner y un grupo de jóvenes desamparados. Wagner estaba haciendo un sondeo de aves en las tierras altas alrededor de Cali cuando conoció varios jóvenes de comunidades pobres del área que se interesaron por lo que estaba haciendo.

José Luna Solarte fue uno de ellos, como la mayoría de los chicos en estas remotas tierras, nunca tuvo acceso a una buena educación y sus posibilidades de trabajo no eran muy buenas. La pasión de Wagner por las aves capturó la atención de Solarte y así fue que comenzó a estudiar las aves. Ahora forma parte de un grupo de especialista en aves altamente calificados que conducen ecotoures y guían investigadores internacionales en los bosques nubosos en lo alto de Cali.

El equipo de Mapalina me llevó al kilómetro 18 y al bosque nuboso de San Antonio, designado un IBA (importante área de pájaros) por la BirdLife International. Lo mejor de esta visita fue un viaje a la Finca Zingara, literalmente casa de cientos de colibríes que han sido alimentados por la mano de Asdrubal Corrales por los últimos siete años. Allí me senté en el balcón y miré como estas criaturas parecidas a las hadas zumbaban y silbaban de comedero en comedero, finalmente cuando me quedé muy quieta y sostuve un plato con alimento, una de estas criaturas vino a descansar sobre mi dedo; lo que fue inolvidablemente emocionante.

Jenny Farranda Jordan, del equipo Mapalina, me explicó que la motivaba a gastar todo su tiempo libre en aprender a identificar aves y de guía en tours.

“Cuando alguien empieza a relacionarse con la naturaleza, comienza a desarrollar sus sentidos; se vuelve más humano, en cierto modo,” dijo ella. “Las aves son un gran vehículo para sensibilizar a la gente de las maravillas del mundo que la rodea.”

Aquí van algunas imagenes de mi mañana con Mapalina.

El escultor Carlos Andrés Gómez, para quien la naturaleza es el medio mismo, fue otro remarcable caleño que está poniendo su marca en la ciudad con “El Lamento de la Pachamama” un increíble trabajo de arte que está esculpiendo en una ladera al frente de una discoteca donde hubo una masacre hace 20 años durante la cúspide de la violencia de la droga en la ciudad. Gómez se está esforzándose por devolverle la vida a esta área abandonada, creando una atracción turística que plasme la belleza y el dolor de la Madre Tierra, su relación con sus conflictivos y a menudo destructivos hijos.

Aquí está el video de la entrevista que realicé con Carlos, que muestra el trabajo en proceso y explica la historia de lo que pasó allí.

Quizá, el más fascinante caleño y quien hizo el mayor impacto en mi, fue William Salazar, un colombiano chamán y el fundador de Verdeverdad, una red social y ambiental, y del nuevo centro de curación Agua Viva, dedicado a aumentar conciencia a través de ceremonias indígenas con el uso de la planta medicinal-sagrada conocida como yagé o ayahusaca. Salazar, un antiguo seminarista, filosofo y activista político, pasó 17 años estudiando la sabiduría indígena de los ancianos del Putumayo en el Amazonas colombiano. Sus estudios lo llevaron a la conclusión que sólo un mayor cambio en la conciencia humana podría salvar al planeta, y que el yagé puede ser un importante vehículo en este cambio.

Durante mi estadía en Cali, Salazar me invitó a la ceremonia con dos taitas o chamanes del Amazonas ecuatoriano, lo cual acepté. El viaje fue, efectivamente, una alteración a la conciencia, una profunda partida del mundo mundano y un vistazo dentro de otras realidades. Pronto publicaré más información, una entrevista con Salazar y un relato de mi experiencia. Entretanto,aquí van algunas imagenes de tres días inolvidables en Agua Viva Healing Center, tomadas por por artista/fotógrafo Carlos Ruiz y por mi persona.

Ningún relato de mi tiempo en Cali estaría completo sin mencionar El Hatico, la reserva agricultural que está ganando reconocimiento internacional por su uso innovador de silvicultura en la crianza de ganado. La historia completa está aquí.

Medellín estuvo llena de otras series de coloridos personajes y de experiencias generadoras de conciencia; pero bueno, esa es una historia para otro día. Mientras tanto, Cali me está llamando y parece que una parte de mí se quedo allí. Algo me dice que pronto volveré .

Más fuego en el debate sobre transgénicos en Paraguay

Más fuego en el debate sobre transgénicos en Paraguay

(arriba: Agentes del SENAVE realizan una “intervención” en un granjero que está ilegalmente cultivando maíz transgénico.)

Escrito por Tracy L. Barnett
Traducido por Claudia Duarte

ASUNCION, Paraguay – La destrucción de mas de 100 hectáreas de maíz transgenico hace aproximadamente dos semanas ha provocado una nueva ronda de debates sobre cosechas modificadas geneticamente.

Llegué a Paraguay en el día de la intervención y me encontré en medio de la que fue llamada “La Guerra de la Soja” en donde multinacionales gigantes como Cargill y Monsanto han virtualmente sostenido una influencia política inamovible por años, y vastos tramos de tierras han sido arrasados para crear imperios para la soja transgénica. Aquellos campesinos e indígenas que han tratado de resistir la presión infligida para conseguir la venta de sus tierras, han encontrado su mismo estilo de vida y hasta sus propias vidas amenazadas, bajo el ataque de rociados aéreos de agrotoxinas, matones itinerantes que han intentado reprimir a los disidentes haciéndolos objetivos de sus acosos e inclusive en algunos casos extremos de asesinato a sus líderes de comunidades.

Esta guerra ha tomado un nuevo giro con la incursión en el gobierno de Fernando Lugo. Este cambio ha sido puesto en manifiesto de manera mas dramática con la “intervención” realizada recientemente, en la cual la SENAVE destruyo mas de 44 hectáreas de maíz transgenico, un acto que fue pronta y fuertemente criticado por la élite de defensores del negocio agrícola, quienes han controlado la política nacional por los últimos 20 años.

Había conocido a Miguel Lovera, la controversial cabeza del SENAVE, el Servicio Nacioal de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas, en una conferencia organizada por grupos de derechos humanos, ambientales y grupos campesinos para exponer sus argumentos ante los lideres del gobierno. Decidí solicitar una entrevista con él y sorprendentemente una hora más tarde estaba en su oficina.

Había llegado justo después de su reunión con el presidente – quien llevaba un nuevo corte de pelo en anticipación a la perdida de cabello que la quimioterapia traería consigo, pero sintiéndose sano, optimista y en control, me aseguro Lovera.

Me recibió calidamente en su espaciosa oficina en el 15vo piso del edificio Planeta 1 en el centro de Asunción. El paisaje de la ciudad visto a través de sus amplias ventanas era un paisaje gris, cubierto del humo despedido por los miles de campos ardiendo al otro lado del río, en el Gran Chaco – incendios de campos agrícolas siendo quemados para para poder hacer lugar a la nueva cosecha.

Quería preguntarle acerca de esto y también acerca de otras cosas más– entre otras actividades, Lovera fue elegido para liderar la delegación nacional a Copenhague el pasado año para las charlas sobre cambio climático, y su entrevista televisada reflejó un acercamiento particularmente considerado al problema del cambio climático. Pero el tiempo que disponía no era suficiente así es que nos enfocamos en nuestro tópico.

“Esta no es una acción política, es solamente la implementacion de la legislación” enfatizaba, “Es bastante simple en realidad – el maíz transgenico no es legal en nuestro ambiente, solamente estamos haciendo cumplir la legislación – aunque hay mucha oposición por el gran interés económico detrás del cultivo de maíz transgenico.”

Los unicos cultivos geneticamente modificados autorizados hoy en dia en Paraguay son varias y especificas variedades de soja, explicó.

Desafortunadamente, dijo, estas legislaciones fueron “completamente pasadas por alto” administradores anteriores de la SENAVE, asi es que su esfuerzo por hacerlas cumplir fue tomado como una sorpresa. También ha iniciado nuevas rondas de debate acerca de los méritos y amenazas de los alimentos transgenicos en general, debates en los que Lovera se rehúsa a participar, aferrándose a lo indicado por la legislación.

La decisión de destruir los campos de cultivo de maíz transgenico ha dominado la pagina principal del ABC Color, el periódico mas conservador, por la ultima semana. Hector Cristaldo, cabeza de una poderosa unión de productores, se ha burlado de Lovera y de toda la administración del Presidente Lugo, afirmando que el país necesita de esta tecnología, en orden de crecer económicamente y cumplir con sus obligaciones.

“Eso no tiene sentido,” replico Lovera. “Estamos alcanzando los niveles mas altos en producción agrícola jamas vistos en este país – lo único que estamos haciendo es cumplir con la ley. Si su producción depende de la ilegalidad, entonces en realidad lo esta realizando de la manera incorrecta. Y yo pienso que Cristaldo lo hace de la manera incorrecta porque defiende una posición inmoral.

“Tenemos en realidad un sistema legal en el país; el gobierno del Presidente Lugo está trabajando arduamente para consentir la decencia, la legalidad y el cumplimiento de las leyes en el país – por lo tanto ya no podemos tener a estos disidentes itinerando por el país haciendo lo que se les antoje.”

Otro oponente, Regis Mereles de la Asociación de Productores de Soja, fue mas duro. El llamo a Lovera “retrogrado” y sugirió que visitara las comunidades campesinas para formarse una mejor idea de lo que está sucediendo ahí.

Lovera sacudió su cabeza y rió. “Acabas de escuchar que clase de retrogrado soy,” dijo. “Si estar en contra de la ley de la selva es ser retrogrado, bueno, si, acepto esa calificación.”

Reconoció que no visita mucho el campo como desearía -“Probablemente porque paso la mayor parte de el tiempo sentado en esta silla”- Pero se pregunta si Mereles tiene una problema con su visión.

“Porque si tu visitas las comunidades agrícolas de la manera en que yo lo hago, tienes una visión del abuso , no puedes decir que eso esta bien. Ellos solo están produciendo aquí, si no eres capaz de de entender el nivel de abuso aplicado e infligido en los transeúntes, entonces si tienes un problema psicológico grave”.

Informes de envenenamientos químicos de comunidades y suministros de agua ha sido comunes a través de los años, y aun asi muchos casos de estos no fueron denunciados debido al miedo e intimidación, de acuerdo a Marie – Monique Robin, autora de “El mundo de acuerdo a Monsanto”. El libro tiene un capitulo completo dedicado al desarrollo de la soja transgenica en la región. Un caso raro fue el de Silvino Talavera, de 11 años quien falleció de intoxicación química – raro en que el caso fue llevado a la corte y alcanzo una conclusión satisfactoria en el 2004, esto llamo la atención internacional sobre el problema.

Ya con un nuevo énfasis en el refuerzo ha traído un enorme cambio, debido en gran parte a lo que Lovera llama el “efecto pedagógico” de la aplicación de las leyes. Cuando Lugo tomo la oficina de gobierno dos años atrás, Lovera estima que el nivel de conformidad a la regulación de actividades agrícolas llegaba aproximadamente al 10 o 15 por ciento. Hoy en día, Lovera cree que esta conformidad a estas regulaciones, esta cerca del 50 por ciento.

“Veo eso como un buen señal, y solo irá incrementando nuestra competitividad en términos de comercio internacional, en términos de ser considerados un lugar serio para realizar negocios,” señaló.

La mayoría de los agricultores estuvieron abiertos a aprender acerca de la legislación y el cambio de sus practicas, Lovera dijo.

“Los productores están diciendo ‘Si hemos hecho esto en el pasado, no lo haremos otra vez.’ Esta es la respuesta que estamos teniendo de los verdaderos productores, no de aquellos lideres de clanes y de sindicatos que son mis críticos en este momento”.

“Las personas que están ganándose la vida arando la tierra y sembrando las semillas, ellos quieren hacer el mejor trabajo que puedan hacer. Así es que vamos a ayudarlos; estamos abiertos al dialogo, discusiones, debates – esa es la única manera de resolver el debate que estamos teniendo en este momento. Ellos verdaderamente están cooperando, y yo predigo que tendremos una gran mejoría en el campo en los próximos meses.”

Pregunté a Lovera si podía discutir sobre los retos que ha enfrentado su agencia al tratar de hacer cumplir la legislación.

“El mayor impedimento que tenemos hasta hoy en dia es la nostalgia,” dijo él. “Algunas personas como Cristaldo – el representa un grupo de pseudo – empresarios que básicamente son una casta privilegiada en este pais, y lógicamente están peleando por no perder esos privilegios, que son altamente injustos para el resto de la población.

“En cualquier país moderadamente civilizado, si fueras a fumigar pesticidas a la gente, básicamente irías a la cárcel. En este país ese no fue el caso, todavía puede ser asi en muchos lugares, todavía pueden estar fumigando pesticidas en los lugares equivocados en la gente equivocada, en los animales equivocados.
Estamos aquí para poner un alto a la situación. Así es que si usted protesta en contra de ello, entonces bueno, usted no está realmente preparado para vivir en una sociedad democrática; no está preparado porque no tiene respeto hacia el prójimo, no es lo suficientemente sensible para reconocer que se necesita un cierto nivel de calidad ambiental, y sus negocios y actividades económicas deben ser limitadas por ese impacto disernible.”

Unos imágenes de las intervenciones de SENAVE, cortesía de la agencia:


Created with Admarket’s flickrSLiDR.

Sipacapa: Cinco años después, ¿no se ha vendido aún?

Sipacapa: Cinco años después, ¿no se ha vendido aún?

Arriba: Un cartel producido por la COPAE, la Comisión Pastoral de Paz y Ecología, que se ha difundido por la región.

Por Tracy L. Barnett
Traducido por Emilio Avenati

SIPACAPA, Guatemala- Para muchos guatemaltecos, tan solo el nombre de este pueblo se ha convertido en un símbolo de resistencia indígena para transformar las operaciones de minería que ha barrido con estas tierras en los años recientes. La semana pasada, en el quinto aniversario del acontecimiento que puso en marcha a la resistencia, cientos se unieron para celebrar, pero el ambiente era todo menos de celebración.

Hace cinco años, el 18 de junio del 2005, las villas de esta municipalidad rural, llevaron a cabo una serie de consultas ciudadanas o plebiscitos, en las cuales, el rechazo a la presencia internacional de empresas mineras fue casi unánime. Los residentes de esta comunidad, en su mayoría mayas, se acaban de enterar que el gobierno ha vendido todos los derechos minerales donde ellos están parados, garantizando cientos de concesiones mineras a corporaciones internacionales, en lo que va de la década, después de los acuerdos de paz, sin siquiera haberles consultado.

Estas consultas, la base en la forma de participación democrática por la gente indígena en todo el mundo, se requieren bajo ley internacional, pero el gobierno de Guatemala prefiere no respetar la ley. Así que la gente ha preferido realizar su propia consulta y su iniciativa inspiró un movimiento. Sipakapa fue el título de un documental celebrando la victoria- “Sipakapa no se vende”.

Creciendo como una llama que se expande a lo largo de las colinas y ahora, un estimado de 600 mil personas han votado “NO” a las operaciones mineras u otras actividades de transnacionales en sus tierras. El gobierno ha respondido declarando que las consultas no son vinculantes, pero el movimiento continua creciendo y ha sido internacionalmente reconocido.

Existen muchas razones para celebrar este aniversario, tras cinco años de lucha, las voces de indígenas guatemaltecos se han escuchado alrededor del mundo. La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos acaba de recomendar que las operaciones en la mina sean suspendidas en espera de nuevos estudios, siguiendo una investigación de la Universidad de Michigan que revela elevados niveles de contaminantes en los ríos y en la sangre de los residentes cercanos a la zona. Ultimamente, el relator especial de las Naciones Unidas, James Anaya, quizá la autoridad más alta con respecto a los derechos humanos de los indígenas, se encuentra visitando la región, escuchando las preocupaciones de la gente y mostrando su apoyo.

Pero en el día del aniversario, se observó un mar de caras sombrías se reunieron en el Ayuntamiento, mientras los funcionarios explicaban por qué habían aceptado los 8 millones de quetzales, equivalentes a unos $980 mil dólares americanos, de la Montana Exploradora, la subsidiaria de la compañía minera transnacional Goldcorp.

IMG_4546

La ubicación al filo de la altamente productiva mina Marlín y la población notoriamente indígena hicieron a Sipacapa un objetivo lógico para la futura inversión de Goldcorp, así que no fue sorpresa cuando la compañía ofreció dinero a los funcionarios para el desarrollo de proyectos, “sin ataduras”; sin embargo, hasta ahora, ellos se han resistido.

Bajo la tradicional forma de gobiernos practicada en esta y en la mayoría de comunidades indígenas, los líderes no están autorizados para hacer decisiones importantes sin llevar a cabo reuniones con la ciudadanía, democracia pura. En Sipacapa, algunos afirmaron que esto no sucedió.

El Alcalde Delfino Tema, vestido de blanco, estuvo presente para aclarar las cosas. El explicó a varios centenares de pobladores, que los funcionarios municipales han aceptado la oferta solo después de consultar a los residentes locales y escuchar a muchas comunidades que deseaban tener acceso a esos fondos. Además, el dinero será administrado por la compañía, no por la municipalidad, dijo, para evitar la aparición de conflictos de interés.

IMG_4567

“Hay quienes dicen que la compañía ya nos dio el dinero a nosotros. No podría haber algo más lejos de la realidad que eso –ni siquiera hemos visto el dinero”, insistió. “La comunidad manda y haremos lo que ella diga. Vamos a decidir juntos cómo gastar el dinero.”

El aplauso fue cortés pero silencioso y la multitud dejó el pasillo municipal dirigiéndose al otro lado del pueblo al salón parroquial a la misa y al almuerzo. El murmullo y los carteles indicaban el descontento generalizado.
Mientras tanto, aproveché el momento para acercarme a Arclia Cruz Carrillo del pueblo de Canoj- una de las alcaldesas quien sirven como jefes de la administración para los pueblos de la región, todos bajo la sombrilla de la municipalidad de Sipacapa, la cual, incluye Canoj y otros pueblos y asentamientos en la región.

IMG_4570

Carrillo no estaba contenta. “La verdad es que es muy confuso, porque nuestros líderes primero dicen que no y luego que sí. Nosotros vemos el agua contaminada, nuestra comunidad dividida- y eso es muy triste, nosotros siempre hemos sido firmes en esta lucha. Oramos a Dios porque esta compañía se lleve su dinero y se vaya lo más pronto posible.”

IMG_4581

La Iglesia Católica era ataviada con raso verde para la ocasión, y llena de gente. No sabía qué esperar, el Padre Mario declinó hablar conmigo antes de la reunión, diciendo que era recién llegado a la comunidad y, mis amigos de la COPAE dijeron que él hasta el momento no se había involucrado en la lucha.

Sin embargo, no tomó mucho tiempo para notar que ésta no sería una misa ordinaria.

IMG_4588

El Padre Mario, vestido de blanco, pasó tranquilamente al púlpito y tomó un versículo del libro de Lucas sobre la palabra de Jesús a sus discípulos:

“Por tanto os digo, No os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis, ni para el cuerpo, qué habéis de vestir. La vida es más que carne, y el cuerpo es más que el vestido. Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan, y Dios los alimenta, ¿cuánto más sois mejores que las aves?

“Considerad los lirios, cómo crecen: no trabajan ni hilan, y sin embargo os digo, que Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos”.

Después cambia a Mateo y las cosas se ponen interesantes.

“Ninguno puede servir a dos amos: porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se tomará de uno, y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y la minería.”

El Padre Mario, tomaba una posición en la lucha, sin duda.

“¿Cuál es el reino de Dios?”, les preguntó. “Algunos dicen que es el más allá. Yo digo que es la justicia, eso es lo que todos estamos buscando. Pero todos sabemos que el otro dios puede ser el dinero, el cual puede convertirse en un ídolo.”

Después prestó un sermón muy elocuente el cual recordó a Jesús advirtiendo a sus discípulos sobre la traición.

“Buscamos milagros de último momento”, advirtió. “Un pueblo pobre es fácil de comprar, pero sus sueldos serán llevados a las cantinas y lugares oscuros que dividen a mi gente”.

“Dios creó un jardín, no un desierto. ¿Qué están haciendo, mi gente?”.

La comunión se llevó a cabo en silencio. Pero antes de irnos, el Padre Marcos dispuso la reunión para comentarios públicos.

“Recuerden que nuestros enemigos no son aquéllos de carne y hueso” dijo Juan Monterroso del consejo de Pueblos de San Marcos, del cual Sipacapa forma parte. “Ellos son los transnacionales, quienes sobre de nosotros, nos manipulan. La dignidad de Sipacapa es muchísimo más valiosa que ocho millones de quetzales.

“Recuerden, los españoles engañaron a nuestros padres con piezas de oro. ¿Qué les diremos a nuestros hijos y nietos sobre la decisión que estamos tomando ahora?”.

Después del servicio, Monterroso reflexionó sobre la situación actual en Sipacapa:

“La misma compañía está creando esta confusión, es parte de su estrategia”, el dijo, “Están buscando varios mecanismos para dividir a la comunidad, pero Sipacapa es una comunidad con un alto grado de dignidad y creo que al final del día, reafirmarán a Latinoamérica y al mundo que su dignidad no está en venta”.

Algunas escenas del festejo en Sipacapa.


Created with Admarket’s flickrSLiDR.

Arqueóloga cambia su enfoque sobre los Mayas de nuestros días

Arqueóloga cambia su enfoque sobre los Mayas de nuestros días

Escrito por Tracy L. Barnett
Traducido por Laura Penado

POPTUN, Guatemala – Ha sido un día largo y Rosa María Chan aun no ha terminado. Ella ha viajado por horas, en caminos rurales rocosos y retorcidos; sostuvo tres reuniones comunitarias, recorrió una granja de Cacao, se reunió con el enlace para el financiamiento del banco mundial y con un granjero de Tilapia, respondió todo el día a las preguntas de los periodistas visitantes, se registro con el Viceministro de medio ambiente guatemalteco, una cantidad de otros a través de su teléfono celular, y cenó precipitadamente mientras revisaba su correo electrónico.

IMG_3953
IMG_3941

IMG_4036

Son las 9:00 pm y para los estándares de la mayoría de gente, sería un buen momento para retirarse. Ella tiene un taller de dos días para la protección de los mantos acuíferos, este inicia mañana temprano y ella necesita prepararse.

Pero ahora el alcalde de Poptun está aquí, visitando al legislador guatemalteco quien es el líder del comité de medio ambiente y ella tiene que hacer un poco de gestión de relaciones.

No existe tal cosa como tiempo libre para Rosa María Chan, directora de Fundación ProPeten, arqueóloga convertida en directora en unos de las organizaciones ambientalistas más respetados del país. La incansable motivación que ella una vez aplicó en expediciones de 6 días por la jungla, como en la que descubrió una villa ancestral maya, la cual nombró Zapote Corozal, ella ahora se canaliza en búsquedas maratónicas de financiamiento.

Esta vez, sin embargo, ella está motivada no por el llamado de la gente ancestral, sino por el espíritu de sus descendientes, migrantes que han sido echados fuera de sus tierras por la pobreza y la guerra. Estas son las personas que ella ve como la llave para un futuro sostenible y estable, para una región en serios problemas.

El Peten, hogar de El Tikal y anfitrión de magnificas ciudades maya, es la tercera parte de Guatemala, y el más grande de los estados o departamentos. Hasta hace relativamente poco era un paramo de selva no domado. En los años ’60s, eso comenzó a cambiar con la construcción de una nueva carretera, seguido de la venida de terratenientes adinerados que arrasaron con la selva para abrir camino para enormes ranchos ganaderos. Estos terratenientes, llamados Latifundistas, buscaban un lugar más tranquilo para vivir, lejos de los conflictos de las tierras montañosas, resultado de un intento de reforma agraria, y de los mayas Kek’chi y Mopan que se mudaron a esa zona a trabajar las plantaciones.

Los años ’70s y ’80s trajeron un tipo diferente de migrantes, aquellos huyendo de la violencia en sus hogares en las montañas. En tres décadas la población del área aumento un diez por ciento por año; en 1990 la antigua selva era el hogar de 300,000. Pero el cúmulo de recién llegados no encontró la buena tierra de labranza que ellos estaban esperando, la mayoría de esta ya había sido arrebatada por los latifundistas. En su lugar ellos se conformaron con parcelas en las colinas aledañas, y plantaron, como lo habían hecho por siglos, sus milpas. El bosque fue diezmado.

IMG_3852

En 1990 el gobierno respondió a la presión internacional para preservar lo que queda del bosque, principalmente una enorme andana de selva y pantano en el norte, donde fue creada la reserva biosferica Maya, formando la reserva natural más grande de Centroamérica. En 1995 siguió la pelea junto a cuatro reservas naturales más pequeñas, al sur del Peten.

En teoría, sonaba bien. El problema era que las personas que habitaban el lugar no tenían lugar adonde ir. Un amplio plan para reinstalarlos no fue llevado a cabo, y el crecimiento continúo de la población, llevo a que más y más personas invadieran las reservas, causando conflictos que se iban intensificando, especialmente en la región de la reserva biosferica Maya, en donde ProPeten – en ese momento un proyecto de Conservación Internacional – tenía una estación de campo para investigar y trabajar con las locales y proteger la reserva.

Desafortunadamente las personas de las comunidades locales observaron en la comunidad ambientalista como una amenaza a su supervivencia. La tensión culminó en la quema de la estación de campo y en un incidente altamente publicitado en el cual miembros de ProPeten fueron tomados como rehenes.

Todo esto paso en el tiempo antes de Rosa María, pero ella cuenta la historia como si fuera propia, como si pronto fuera a ser como Carlos Sosa, su mentor y amigo hace mucho tiempo, fundador y director de ProPeten, quien le pidió convertirse en la líder de la junta de directores. “Te conozco, y sé que nunca vas a vender a ProPeten,” le dijo.

Según Rosa María, la crisis de rehenes solo sacó a la luz las diferencias filosóficas entre el personal de Conservación Internacional y el personal local de ProPeten. Bajo su punto de vista, Conservación Internacional, como la mayoría de organizaciones conservacionistas de primer nivel en esos tiempos, tomó un acercamiento estrictamente orientado a la conservación, mientras que el personal local reconoció la necesidad de integrar políticas sociales en la organización, una necesidad que Conservación Internacional falló en proporcionar.

“Por ello es que yo me refiero a mi mismo – y a ProPeten – como un ambientalista y no como un conservacionista,” me dijo Rosa María el día que nos conocimos. “Veo a las personas cómo parte del medio ambiente, y si no los incluyes en tu plan, este va a fallar”.

Sosa se dio por vencido tratando de convencer a los líderes de Conservación Internacional que cambiaran su estrategia, entonces decidió que era momento de separarse. Seguido a esto fue una dolorosa lucha de poder, lo que Rosa María llama de manera eufemística: “un divorcio”. Como parte de la junta de directores, fue arrastrada a la lucha. Era un tiempo de pesadilla que a ella no le gusta recordar, en especial la parte más dolorosa. Durante ese año, Sosa fue diagnosticado con cáncer en su etapa terminal, y poco tiempo después falleció.

La junta de directores llamó a una reunión de emergencia, e inmediatamente le pidieron a Rosa María tomar el lugar de Directora. Era una decisión difícil, estaba involucrada en un proyecto arqueológico de gran perfil en Piedras Negras, puesto en lista por la UNESCO como uno de los sitios en mayor peligro del mundo. La organización quedo casi en la banca rota, sin tan siquiera una oficina o provisiones después de la ruptura con Conservación Internacional. La mayoría de la gente hubiera corrido en la dirección opuesta.

Pero Rosa María sintió el llamado de la obligación. Terminó su compromiso de dos meses en Piedras Negras y se puso a trabajar en reconstruir la organización. Siete años después, por todos los medios, su trabajo ha rendido frutos; ProPeten es visto de manera local, nacional e internacionalmente, como una de las organizaciones ambientalistas más exitosas de Guatemala.

Una clave del éxito de Rosa María ha sido su gran experiencia trabajando con el gobierno y con agencia sin fines de lucro. Ella inició haciéndose camino a través de la universidad por medio de un trabajo con la secretaria guatemalteca de planeación. Aquí ella aprendió a hacer presupuestos, y a negociar con el sistema. Y comenzó a construir aliados a nivel nacional. Tiempo después trabajó con bastantes agencias sin fines de lucro, incluyendo la agencia sin fines de lucro alemana GTZ, y aprendió a escribir propuestas para recaudar fondos.

En un día normal, ella con telefonazos, y cuentas de correo electrónico y reuniones con la agilidad de un acróbata. Pero hoy, ella ha dejado todo eso atrás para disfrutar el aire puro de la campiña, y reunirse con algunas comunidades para las cuales ella ha recaudado fondos. He sido invitada a cabalgar con ella, porque este es realmente el único momento que ella tiene para reunirse conmigo. Así que ella y dos trabajadores de ProPeten, Elder Hernández y Héctor Choc, me explican algunos de los muchos programas que ProPeten patrocina en la campiña, conforme vamos trotando a través del camino con laderas chamuscadas alrededor y rebuznante ganado.

IMG_3985

Este día en particular se va a reunir con algunas de las cinco de las comunidades que han expresado interés en iniciar granjas de Cacao. Rosa María se ha acercado a compañías internacionales para encontrar el financiamiento para este proyecto, y quiere estar segura que las comunidades estén preparadas para invertir el tiempo necesario para un proyecto exitoso.

“El Cacao es algo bueno para promover aquí porque es su área nativa, y es parte de su tradición indígena,” explicaba ella. “Requiere sombra así que es una forma de agroforestar, lo cual protege las tierras y los mantos acuíferos”.

IMG_3983 IMG_3918 IMG_3915

Últimamente, como sea, tal vez el resultado más importante es dar a estas familias una manera de ganarse la vida en su propia tierra sin azotar, quemar y sobre utilizar, como muchas familias han hecho.

También será un incentivo para resistir a los traficantes de tierras, que vienen a comprar partes para las compañías de aceite de palma las cuales ProPeten y otras compañías ambientalistas ven como una amenaza creciente en la región.

Otro programa que ProPeten está patrocinando ahora, a través de la campiña incluye lagunas de tilapia, proyectos de ecoturismo, un programa educacional con una radionovela, y el cultivo de Xate – Xate es una planta nativa utilizada por la industria floral, la cual ha sido severamente deforestada en los bosques guatemaltecos por campesinos extranjeros que la venden para sobrevivir.

De hecho, la cosecha ilegal de Xate ha crecido a tal punto que conforme los bosques guatemaltecos han sido deforestados, la gente cruza la frontera de Belice para cosechar su Xate. La planta está ahora en peligro de extinción y el gobierno ha pasado una ley que requiere que los vendedores de Xate, que sus cultivos vienen de fuentes legales. Las incursiones guatemaltecas a Belice para la cosecha del Xate van en declive, dijeron los contactos beliceños de Rosa María, en parte debido a la nueva ley y en parte debido al cultivo de Xate promovido por ProPeten.

Después de dos días en las comunidades vienen dos días de reuniones de un tipo totalmente diferente: Líderes locales y regionales reunidos para trazar una estrategia para la protección de mantos acuíferos. Luego, el día sábado, una reunión con la cooperativa local de mujeres.

IMG_4088 IMG_4098

Mientras el trabajo de Rosa María puede ser extenuante, no se queda sin su recompensa. El Peten del sur la ha recibido con los brazos abiertos, y todos, desde el alcalde hasta el administrador local de agricultura y el líder del departamento regional de planeación, aparecen para permanecer dos días trazando un plan de administración de mantos acuíferos; bajo su mando.

“He tenido la oportunidad de trabajar cerca de Rosa María desde el inicio de mi administración y he visto el éxito que ella ha tenido administrando esta organización, trabajando con los grupos local y la municipalidad,” dice el alcalde de Poptun, Ángel Kilkan Ochoa, “Es una mujer con una enorme visión; quisiera que tuviéramos 10 o más personas cómo ella, y todas las municipalidades trabajarían con ella y su equipo para recuperar nuestras comunidades juntos”.

Donald Pérez, Coordinador de la organización regional de líderes de las comunidades, está de acuerdo. “Yo diría que hoy, ProPeten es la organización sin fines de lucro con el peso y la experiencia para representar las iniciativas de conservación y desarrollo humano en Peten – Y dado que Peten representa un tercio, podríamos decir que somos realmente buenos embajadores de la conservación de nuestro país a nivel internacional gracias a las experiencias vivas de ProPeten, que son ejemplos excelentes”.

Aquí hay algunas imágenes de los cuatro días que estuve con Rosa María, Héctor y Elder. La entrevista video grabada con Rosa María (arriba) está únicamente en español, lo siento! Para más información sobre ProPeten visita su página web www.ProPeten.org.


Created with Admarket’s flickrSLiDR.