(arriba: Agentes del SENAVE realizan una “intervención” en un granjero que está ilegalmente cultivando maíz transgénico.)
Escrito por Tracy L. Barnett
Traducido por Claudia Duarte
ASUNCION, Paraguay – La destrucción de mas de 100 hectáreas de maíz transgenico hace aproximadamente dos semanas ha provocado una nueva ronda de debates sobre cosechas modificadas geneticamente.
Llegué a Paraguay en el día de la intervención y me encontré en medio de la que fue llamada “La Guerra de la Soja” en donde multinacionales gigantes como Cargill y Monsanto han virtualmente sostenido una influencia política inamovible por años, y vastos tramos de tierras han sido arrasados para crear imperios para la soja transgénica. Aquellos campesinos e indígenas que han tratado de resistir la presión infligida para conseguir la venta de sus tierras, han encontrado su mismo estilo de vida y hasta sus propias vidas amenazadas, bajo el ataque de rociados aéreos de agrotoxinas, matones itinerantes que han intentado reprimir a los disidentes haciéndolos objetivos de sus acosos e inclusive en algunos casos extremos de asesinato a sus líderes de comunidades.
Esta guerra ha tomado un nuevo giro con la incursión en el gobierno de Fernando Lugo. Este cambio ha sido puesto en manifiesto de manera mas dramática con la “intervención” realizada recientemente, en la cual la SENAVE destruyo mas de 44 hectáreas de maíz transgenico, un acto que fue pronta y fuertemente criticado por la élite de defensores del negocio agrícola, quienes han controlado la política nacional por los últimos 20 años.
Había conocido a Miguel Lovera, la controversial cabeza del SENAVE, el Servicio Nacioal de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas, en una conferencia organizada por grupos de derechos humanos, ambientales y grupos campesinos para exponer sus argumentos ante los lideres del gobierno. Decidí solicitar una entrevista con él y sorprendentemente una hora más tarde estaba en su oficina.
Había llegado justo después de su reunión con el presidente – quien llevaba un nuevo corte de pelo en anticipación a la perdida de cabello que la quimioterapia traería consigo, pero sintiéndose sano, optimista y en control, me aseguro Lovera.
Me recibió calidamente en su espaciosa oficina en el 15vo piso del edificio Planeta 1 en el centro de Asunción. El paisaje de la ciudad visto a través de sus amplias ventanas era un paisaje gris, cubierto del humo despedido por los miles de campos ardiendo al otro lado del río, en el Gran Chaco – incendios de campos agrícolas siendo quemados para para poder hacer lugar a la nueva cosecha.
Quería preguntarle acerca de esto y también acerca de otras cosas más– entre otras actividades, Lovera fue elegido para liderar la delegación nacional a Copenhague el pasado año para las charlas sobre cambio climático, y su entrevista televisada reflejó un acercamiento particularmente considerado al problema del cambio climático. Pero el tiempo que disponía no era suficiente así es que nos enfocamos en nuestro tópico.
“Esta no es una acción política, es solamente la implementacion de la legislación” enfatizaba, “Es bastante simple en realidad – el maíz transgenico no es legal en nuestro ambiente, solamente estamos haciendo cumplir la legislación – aunque hay mucha oposición por el gran interés económico detrás del cultivo de maíz transgenico.”
Los unicos cultivos geneticamente modificados autorizados hoy en dia en Paraguay son varias y especificas variedades de soja, explicó.
Desafortunadamente, dijo, estas legislaciones fueron “completamente pasadas por alto” administradores anteriores de la SENAVE, asi es que su esfuerzo por hacerlas cumplir fue tomado como una sorpresa. También ha iniciado nuevas rondas de debate acerca de los méritos y amenazas de los alimentos transgenicos en general, debates en los que Lovera se rehúsa a participar, aferrándose a lo indicado por la legislación.
La decisión de destruir los campos de cultivo de maíz transgenico ha dominado la pagina principal del ABC Color, el periódico mas conservador, por la ultima semana. Hector Cristaldo, cabeza de una poderosa unión de productores, se ha burlado de Lovera y de toda la administración del Presidente Lugo, afirmando que el país necesita de esta tecnología, en orden de crecer económicamente y cumplir con sus obligaciones.
“Eso no tiene sentido,” replico Lovera. “Estamos alcanzando los niveles mas altos en producción agrícola jamas vistos en este país – lo único que estamos haciendo es cumplir con la ley. Si su producción depende de la ilegalidad, entonces en realidad lo esta realizando de la manera incorrecta. Y yo pienso que Cristaldo lo hace de la manera incorrecta porque defiende una posición inmoral.
“Tenemos en realidad un sistema legal en el país; el gobierno del Presidente Lugo está trabajando arduamente para consentir la decencia, la legalidad y el cumplimiento de las leyes en el país – por lo tanto ya no podemos tener a estos disidentes itinerando por el país haciendo lo que se les antoje.”
Otro oponente, Regis Mereles de la Asociación de Productores de Soja, fue mas duro. El llamo a Lovera “retrogrado” y sugirió que visitara las comunidades campesinas para formarse una mejor idea de lo que está sucediendo ahí.
Lovera sacudió su cabeza y rió. “Acabas de escuchar que clase de retrogrado soy,” dijo. “Si estar en contra de la ley de la selva es ser retrogrado, bueno, si, acepto esa calificación.”
Reconoció que no visita mucho el campo como desearía -“Probablemente porque paso la mayor parte de el tiempo sentado en esta silla”- Pero se pregunta si Mereles tiene una problema con su visión.
“Porque si tu visitas las comunidades agrícolas de la manera en que yo lo hago, tienes una visión del abuso , no puedes decir que eso esta bien. Ellos solo están produciendo aquí, si no eres capaz de de entender el nivel de abuso aplicado e infligido en los transeúntes, entonces si tienes un problema psicológico grave”.
Informes de envenenamientos químicos de comunidades y suministros de agua ha sido comunes a través de los años, y aun asi muchos casos de estos no fueron denunciados debido al miedo e intimidación, de acuerdo a Marie – Monique Robin, autora de “El mundo de acuerdo a Monsanto”. El libro tiene un capitulo completo dedicado al desarrollo de la soja transgenica en la región. Un caso raro fue el de Silvino Talavera, de 11 años quien falleció de intoxicación química – raro en que el caso fue llevado a la corte y alcanzo una conclusión satisfactoria en el 2004, esto llamo la atención internacional sobre el problema.
Ya con un nuevo énfasis en el refuerzo ha traído un enorme cambio, debido en gran parte a lo que Lovera llama el “efecto pedagógico” de la aplicación de las leyes. Cuando Lugo tomo la oficina de gobierno dos años atrás, Lovera estima que el nivel de conformidad a la regulación de actividades agrícolas llegaba aproximadamente al 10 o 15 por ciento. Hoy en día, Lovera cree que esta conformidad a estas regulaciones, esta cerca del 50 por ciento.
“Veo eso como un buen señal, y solo irá incrementando nuestra competitividad en términos de comercio internacional, en términos de ser considerados un lugar serio para realizar negocios,” señaló.
La mayoría de los agricultores estuvieron abiertos a aprender acerca de la legislación y el cambio de sus practicas, Lovera dijo.
“Los productores están diciendo ‘Si hemos hecho esto en el pasado, no lo haremos otra vez.’ Esta es la respuesta que estamos teniendo de los verdaderos productores, no de aquellos lideres de clanes y de sindicatos que son mis críticos en este momento”.
“Las personas que están ganándose la vida arando la tierra y sembrando las semillas, ellos quieren hacer el mejor trabajo que puedan hacer. Así es que vamos a ayudarlos; estamos abiertos al dialogo, discusiones, debates – esa es la única manera de resolver el debate que estamos teniendo en este momento. Ellos verdaderamente están cooperando, y yo predigo que tendremos una gran mejoría en el campo en los próximos meses.”
Pregunté a Lovera si podía discutir sobre los retos que ha enfrentado su agencia al tratar de hacer cumplir la legislación.
“El mayor impedimento que tenemos hasta hoy en dia es la nostalgia,” dijo él. “Algunas personas como Cristaldo – el representa un grupo de pseudo – empresarios que básicamente son una casta privilegiada en este pais, y lógicamente están peleando por no perder esos privilegios, que son altamente injustos para el resto de la población.
“En cualquier país moderadamente civilizado, si fueras a fumigar pesticidas a la gente, básicamente irías a la cárcel. En este país ese no fue el caso, todavía puede ser asi en muchos lugares, todavía pueden estar fumigando pesticidas en los lugares equivocados en la gente equivocada, en los animales equivocados.
Estamos aquí para poner un alto a la situación. Así es que si usted protesta en contra de ello, entonces bueno, usted no está realmente preparado para vivir en una sociedad democrática; no está preparado porque no tiene respeto hacia el prójimo, no es lo suficientemente sensible para reconocer que se necesita un cierto nivel de calidad ambiental, y sus negocios y actividades económicas deben ser limitadas por ese impacto disernible.”
Unos imágenes de las intervenciones de SENAVE, cortesía de la agencia:
Created with Admarket’s flickrSLiDR.



















